Behobia- San Sebastián

Correr después de un cáncer de hígado

La corredora lucense, trasplantada hepática hace cuatro años y triple campeona del mundo, se ha estrenado en la carrera con un tiempo de 01:44:27

M. J. SILVANO

«Suelo decir que tengo cuatro años». Así empezó a desgranar su particular historia de superación María José Moscoso. Y es que precisamente se han cumplido cuatro años desde que esta mujer nacida en Lugo en 1959 fuera sometida a un duro trasplante de hígado. «Tenía hepatitis C y estaba sometida a muchos controles médicos. Siempre he sido muy rigurosa con la alimentación, me hacía periódicamente pruebas de sangre y de otro tipo. La hepatitis tiene picos y un día se activa y te fastidia. En aquellas fechas, mi padre se murió y yo me empecé a sentir mal. Fue el momento de que me detectaran cáncer de hígado».

Recibió un duro varapalo y la lucense María José tuvo que parar su actividad deportiva en un momento en el que ella se encontraba en su óptimo pico de forma. «Cuando me dijeron que la única opción era ser trasplantada, no queda otra que batallar y poner como prioridad tu vida. El año que enfermé de gravedad estaba pletórica. Mis inicios en el atletismo son muy tardíos, venía de la montaña, mis piernas eran tractores, tenían mucha fuerza. A los 40 años empecé a correr carreras populares y ganaba fácil en algunas de ellas. Viendo mi progresión decidí entrenar de forma más rutinaria y controlada por un entrenador».

Superación

La lucense afincada en Cataluña hace muchosha corido la Behobia realmente emocionada. «No es fácil correr después de ser trasplantada. Estoy disfrutando y dando gracias por las segundas oportunidades. Suelo decir que tengo cuatro años, que es el tiempo que hace de la intervención. El pasado junio estuve compitiendo en los mundiales de trasplantados. Se celebraron en Málaga y me llevé la enorme alegría de colgarme el oro en 5.000, 1.500 y 800 metros. He sido la única chica del equipo español en ir a esta competición. Si todo sigue igual de bien, tengo como meta los europeos que serán en Italia el próximo mes de junio».

Esta brava deportista, todo un ejemplo a seguir, sin duda, por otros afectados que han tenido que someterse a diferentes trasplantes, tuvo palabras bonitas para el equipo del Fortuna. «Han sido muy majos conmigo. Me han puesto todo tan fácil que no podía decir que no».

Lucha y dedicación

Han sido días y días de dedicación desde finales del 2012 donde comienza la lucha de María José Moscoso por superar un cáncer hepático y el posterior trasplante. Unos años en los que poco a poco ha ido encontrando el equilibrio tanto en su vida personal como en la deportiva; una nueva segunda etapa en un trayecto que no ha sido fácil. «Suelo decir que la vida está llena de oportunidades, no las dejes escapar. También quiero agradecer a todos los que han estado ayudándome durante estos años para poder llegar hasta aquí. A mis entrenadores Fede Domínguez y Alberto García, a Sonsoles Hernández y Traisplant, a mis médicos del Vall d’Hebron y en general a todos mis amigos que me han estado y siguen animándome».

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