La Behobia junta por primera vez a seis hermanos

Madrileños, corredores populares, entre 28 y 47 años, vivirán juntos la experiencia de la carrera

La Behobia junta por primera vez a seis hermanos
M.J. SILVANO

Miguel el pionero, Rubén, el tenaz, Jesús el perseverante, René el luchador, Fernando el temperamental y Julián, un referente. Son los nombres de los seis hermanos madrileños que por primera vez harán juntos la Behobia. «Somos naturales de Madrid capital. Hemos crecido en el seno de una familia humilde con los pies en el suelo. Nuestros padres Julián, carpintero de profesión y Raquel, ama de casa, siempre han sido un ejemplo para nosotros y nos sentimos muy orgullosos de ellos, se quieren mucho, y eso se nota en nosotros. Nos han inculcado importantes valores y ahora somos lo que somos gracias a ellos. Vamos a salir juntos de inicio a fin. Cuando crucemos meta, se lo dedicaremos a nuestros padres que son los verdaderos culpables de seguir estando tan unidos».

La historia de esta entrañable familia se basa en el esfuerzo, deseo de superación, pasión y motivación contagiada de unos hermanos a otros. «Actualmente todos corremos, pero no siempre fue así. A través del tiempo ha hecho posible que mañana nos pongamos los seis por primera vez juntos en la línea de salida de Behobia en Irun en la mejor carrera de España de media distancia, para enfrentarnos a la carrera de la vida, unidos otra vez como cuando éramos niños, unidos otra vez por el running».

Miguel (40 años) es el pionero de la escuadra. Está casado con Sandra y es padre de Asier que pronto tendrá un hermanito. Está licenciado en derecho y trabaja como funcionario. «Fui el primero que empecé a correr, hace ya algo más de diez años cuando todavía no existían smartphones ni aplicaciones que te ayudaran a mejorar. Un día un buen amigo me dijo que si quedaba para correr, con cara de sorpresa le contesté ¿a correr? Y ahí empezó todo».

Miguel explica lo que supone calzarse las zapatillas. «Para mí correr es evadirme completamente, fuera stress, es reír y llorar, es tener un nudo en la garganta y a la vez gritar en ocasiones sin saber por qué… tus zapatillas y tú. Es superarte, es como la vida misma, tus momentos de euforia y dolor».

Rubén (28 años) el tenaz, es el benjamín. Soltero de platino aunque él no quiere reconocerlo. Se licenció en ADE e informática y trabaja en una conocida empresa auditora. Tuvo como dice su madre «la gran habilidad de aprender y quedarse con lo mejor de cada uno de sus hermanos». «Cuando llegaba del cole, sin que nadie me dijera nada, lo primero que hacía era hacer los deberes, cuando terminaba, ya salía a ver la tele».

Físicamente es un portento, especialmente para montar en bici. «Fui el primero en hacer la cadena, empecé a correr de forma asidua a partir de participar con Miguel en la San Silvestre Vallecana en el 2011. Desde entonces no he parado. He participado en varias carreras populares de 10, 21 y 42 kilómetros, pero donde he conseguido mis mayores logros ha sido como triatleta, ya que he sido finisher de cuatro medios Ironman y un Ironman».

Jesús (35 años), el perseverante. Es el quinto. Casado con Angie con la que comparte a Jesusito y trabaja como ingeniero en una empresa internacional de construcción. «Siempre he sido y sigo siendo el más inquieto de todos. Salgo a correr muy a menudo, vamos casi todos los días y soy el más rápido de los seis ya que soy capaz de mantener un ritmo de 3:45 min./km en 10km que para un amateur low cost está muy bien».

René (45 años), el luchador, tercero de la lista, soltero de oro y sin compromiso. Emprendedor de pro. La vida sedentaria y el stress del trabajo le hicieron engordar más de 30 kilos. «Un buen día hace más de cinco años, decidí, convencido por Miguel, Jesús y Rubén, comenzar a perder peso y ponerme en forma. Me apunté a un gimnasio. Al principio hacia elíptica ya que las articulaciones no daban para más y cuando bajé algunos kilos, pasé a correr en cinta. Por aquel entonces me llamaban el TDK por el tiempo que pasaba corriendo en la cinta del gimnasio. Pero donde he encontrado mi mejor aliado es en agua. Dedico tres o cuatro días a nadar. He sido finisher de cinco medios Ironman. En el primero de ellos hice una mejor marca en natación que algunos profesionales inscritos».

Fernando (46 años) el temperamental y segundo de la saga. Casado con Alicia y padre de Fer y Elva. Trabaja con René dirigiendo una empresa de marketing. «No hacía deporte desde que era chaval y fumaba bastante. En 2013 acompañé a René para animarle en el medio Ironman de Getxo y quedé cautivado por lo que allí viví. A la vuelta me compré unas zapatillas y comencé a correr para sentirme mejor y liberar stress, poco a poco fui mejorando tiempos».

Aprender los valores

Hoy en día es todo un experimentado runner. «Quiero que mis hijos aprendan los valores que se necesitan para ser algo en la vida. He participado en varias carreras populares de 10 km y media distancia, pero tengo un cariño especial a las dos maratones de Madrid de 2016 y 2017 que terminé de forma grandiosa, echándole garra a pesar del sufrimiento».

Julián (47 años), un referente. Es el mayor de los seis hermanos, padre de Adrián y licenciado en física aplicada. Trabaja en una empresa multinacional de distribución científica. «Siempre hice mucho deporte desde pequeño, pero al empezar a trabajar y formar familia, lo dejé a un lado por completo y engordé 20 kg. Después de dos décadas de inactividad y tener un cólico nefrítico agudo en el 2014, decidí que había que empezar cambiar de hábitos y recuperar la forma. Así que me quité del embutido, la cervecita y los bollos y gracias al apoyo de mis cinco hermanos, ya runners, empecé a caminar a diario 10 km que era lo que mi cuerpo me permitía, para después trotar y luego a correr. En tres meses, sin apenas descanso, me he puesto en peso. Al principio era incapaz de hacer 1.000 m sin pararme, ahora me siento mejor y más joven que hace 10 años, nunca pensé que podría llegar a donde he llegado, correr te devuelve más de lo que tú le das». Ahora participo frecuentemente en carreras populares de 10 km, medias maratones y al igual que Fernando tengo como broche sus dos participaciones en la maratón de Madrid de 2016 y 2017. Actualmente estoy pensando en comprarme una bici para participar en algún triatlón».

Estas son las historias de superación personal enlazadas de seis hermanos que han encontrado en el running una forma de vivir que les une aún más si cabe. Después de correr los seis juntos en la próxima Behobia-San Sebastián, su sueño es poder participar juntos en la maratón de Nueva York. ¿Lo conseguirán? Seguro que sí.

Noticias relacionadas

Fotos

Vídeos