Atletismo

2018, el primer año después de Usain Bolt

Despedida. Usain Bolt, en el suelo tras caer lesionado en el 4x100 del Mundial de Londres, dijo adiós a la competición en la capital británica. /REUTERS
Despedida. Usain Bolt, en el suelo tras caer lesionado en el 4x100 del Mundial de Londres, dijo adiós a la competición en la capital británica. / REUTERS

2017 ha estado marcado por las despedidas y por las sorpresas; tanto el jamaicano como Ruth Beitia no volverán a competir

KAREL LÓPEZ

Una década de dominio absoluto con un final amargo. De este modo se podría resumir la trayectoria de Usain Bolt, la última gran estrella del atletismo. El jamaicano dijo adiós a la competición en agosto en el Mundial de Londres con derrota en la final de los 100 metros -solo pudo ocupar la tercera plaza- y con lesión en el 4x100.

Pero el mundo del deporte siempre le recordará como ese atleta que era capaz por sí solo de centrar toda la atención, de dar espectáculo. Un show que ahora queda huérfano en el mundo del atletismo, que llora la 'pérdida' del plusmarquista mundial de 100, 200 y 4x100. El hombre más rápido del mundo.

2018 será el primer año después de Bolt del mismo modo que 2017 ha sido el año de la caída de los invencibles. Después de un 2016 con cinco récords mundiales solo al aire libre y en disciplinas olímpicas, en 2017 solo han llegado tres, y todos ellos en pruebas que no se ven en los Juegos: 300 masculino -Van Niekerk con 30.81-, media maratón femenino -Jepkosgei con 1h04:51- y 50 km marcha femenino -Henriques con 4h05:56 en esta distancia que sí estará en Tokio-.

Esa caída de los invencibles ha dado paso a las sorpresas, protagonistas del 2017. La victoria de Gatlin-investigado ahora por las declaraciones realizadas por su entrenador ante una cámara oculta de un medio británico en las que habla de dopaje- frente a Coleman y Bolt no fue la única del Mundial de Londres. Mo Farah -otro que se despide, aunque en este caso deja el tartán para dar el salto al maratón este mismo año en Londres-, tras ganar el 10.000, perdió en casa ante el etíope Edris el 5.000. Guliyev, un esprínter blanco, se hizo con el 200, Coburn, también blanca, dominó el 3000 obstáculos...

Fue un Campeonato del Mundo en el que, además, se vieron los últimos saltos de Ruth Beitia. La cántabra de 38 años, campeona olímpica en Río, dijo adiós a la competición tras un verano lleno de lesiones. El atletismo español le echará mucho de menos.

Seis récords

Un atletismo español que en 2017 vio cómo por primera vez en los Mundiales al aire libre se quedaba sin medalla, aunque también vio cómo en este deporte tan global en el que países del Caribe de menos de 100.000 habitantes logran metales, por ejemplo, surgió una nueva generación que ilusiona. Muestra de ello es el 4x400 masculino que en Londres batió el récord de España y ocupó la quinta plaza o el cuarto puesto de Mechaal en 1.500.

2017 ha sido un año en el que, en total, se han batido seis récords estatales, siendo el de Trihas Gebre en media maratón (1h09:57) uno de ellos.

En cuanto al atletismo guipuzcoano, el año que acaba de concluir ha dejado la despedido de la alta competición de Naroa Agirre, ahora embarazada, y nada más y nada menos que diez medallas en el Campeonato de España al aire libre, un gran logro. Odei Jainaga, en jabalina, y Teresa Errandonea, en 60 vallas, han batido los récords vascos.

Y este año, ¿qué? Sin Bolt, sin Beitia... y con Van Niekerk, del que se espera que tome las riendas, lesionado de larga duración mientras jugaba a rugby, llega la temporada más tranquila del ciclo olímpico: Mundial bajo techo en marzo en Birmingham y Europeo al aire libre en Berlín. Y, claro, el regreso después de un año parado de Bruno Hortelano, la gran esperanza.

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