Diario Vasco

ATLETISMO

¿Las carreras populares han llegado a su tope?

La Behobia es la carrera más popular y también ha visto reducida, por primera vez en la última década, su participación. En la imagen, la B/SS por Errenteria en 2015.
La Behobia es la carrera más popular y también ha visto reducida, por primera vez en la última década, su participación. En la imagen, la B/SS por Errenteria en 2015. / ARIZMENDI
  • La proliferación de carreras es, a juicio de los organizadores, la causa del reparto de atletas en las existentes en la actualidad

La saturación del calendario de carreras populares en Gipuzkoa unido a la moda de las pruebas denominada 'Trails de Montaña' son las principales causas, a juicio de las organizaciones, que justifican el descenso de participación de los últimos años o, quizás, el reparto entre las numerosas competiciones existentes hoy en día.

Como gran referente y en donde se miran todas las pruebas es la Behobia. En su LII edición (13 de noviembre) volverá a rebasar la barrera de los 30.000 participantes, sin duda todo un éxito. En 2005 se situó en 11.500 y cinco años más tarde casi dobló su inscripción con 20.000 dorsales dispensados. El punto más alto lo tuvo el año pasado con 34.000 inscritos, récord absoluto de esta reina de las populares. Aunque es la tercera edición que supera los 30.000 participantes, en esta ocasión y ya ha cerrado el registro de atletas, no se ha cubierto el cupo (35.000 dorsales) tal y como venía sucediendo en las últimas seis ediciones.

La Behobia de este año, por tanto, no ha cubierto la oferta de las 35.000 plazas, lo que viene también a corroborar que muchos de los fieles al running ahora son consumidores de otro tipo de pruebas. Fernando Ibarreta, productor ejecutivo de la Behobia, expuso sus motivos. «Es el primer año en el que quedan plazas sin cubrir, unas 5.000. Primero hay que remarcar que volvemos a rebasar la barrera de los 30.000 corredores, una cifra a tener en cuenta. En las bodas de oro de la Behobia llegamos por primera vez a esta cifra y la pasada edición fueron 34.000. Haciendo un análisis minucioso del asunto creemos que el quid de la cuestión reside en razones sociológicas. La Behobia sigue siendo una carrera muy apetecible pero hay una gran sobresaturación de pruebas; trails de montaña, triatlones, carreras extremas, etc, que restan participación. La sobreoferta deportiva hace que muchos asiduos a esta carrera se hayan decantado este año por otras competiciones».

El componente económico

Otras carreras de larga trayectoria han venido acusando el descenso de participación. Por ejemplo, el Cross Tres Playas tuvo 2.700 corredores en 2010, por 2.528 en 2015. La reciente edición tuvo 2.253 corredores. Iñigo Rodríguez forma parte del club organizador desde que echó a andar esta prueba hace 17 años. «El pico más alto lo tuvimos en el año 2014 con 3.101 atletas. Creemos que el motivo se debe a la proliferación de pruebas, lo cual hace que la gente, que tenía fidelidad a nuestra carrera, esté probando otras nuevas. Además, creemos que hay un auge en pruebas de montaña y los corredores buscan retos diferentes: triatlón, ultras o kilómetros verticales. El componente económico también ha influido. No se puede estar todos los fines de semana pagando unos 15 euros en carreras».

El Memorial Josetxo Imaz suma 16 ediciones y también ha visto mermada significativamente el número de participantes. En 2005 estaban en 800, cinco años más tarde lograrían superar el millar (1.010) y en 2015 los participantes descendieron hasta los 540. En la reciente edición, disputada en septiembre, de nuevo mermó el pelotón, con 487 atletas. Ángel Pérez, delegado del Txindoki y coordinador del Memorial Josetxo Imaz, lo ve así: «Sí hemos notado un bajón de la inscripción y pensamos que se debe a la cantidad de carreras populares que hay en el calendario. Si el mismo día hay dos carreras una en Donosti y otra en Ordizia, nosotros salimos perjudicados. De todas formas es algo general».

Otras competiciones con un gran historial tampoco han podido escapar de esta reducción de atletas. Es el caso del Medio Maratón homologado circuito Diego García, con 23 ediciones cumplidas. Por el arco de salida pasaron en 2005 1.124, 1.312 lo hicieron en 2010, siendo el más alto registrado. Sin embargo, en 2015 bajó hasta los 947 y continuó bajando este año hasta los 690 participantes. Agustín Jiménez, director de carrera, opina que «los corredores pueden estar corriendo todos los fines de semana por la abundancia de carreras. Y está claro que si dos pruebas del mismo metraje se realizan en fechas cercanas, es lógico que los atletas se repartan. A nosotros, en concreto, nos afecta la proximidad del Medio Maratón donostiarra».

«Necesitamos innovar»

La Txingudi Korrika despegó hace 18 ediciones llegando en 2015 a 761 corredores . Este año el Super Amara BAT trabajó a fondo para juntar 620 atletas. Ibon Muñoz, director deportivo, expuso sus conclusiones. «Hasta este año hemos venido subiendo inscripciones en nuestras principales carreras. Este año hemos tenido un descenso en la Subida a Guadalupe y la Txingudi Korrika. Parece que todo el sector ha tocado techo y es un mercado maduro. Nosotros vamos a afrontar la situación intentando innovar, cuidando todos los detalles, ajustando precios de inscripciones e insistiendo en el mercado de Iparralde. También notamos cierto cansancio de correr mirando el reloj, de ir a por una marca. Quizás ya no se disfruta como antes».

El Cross Lasarte-Oria Bai! que se celebra el domingo se situará este año en similares cifras. «Como en años anteriores nos movemos en mil participantes. Viendo el descenso general de corredores en otras pruebas, es normal que nosotros tampoco superemos estos números». En el 2010 tuvieron su cuota más alta, con 1.444.

La Zakila Bira de Zumaia de 20km es otra competición en la que se ha notado esta progresiva disminución de corredores. Llegó hasta los 700 corredores en 2010 y poco a poco ha ido perdiendo aficionados. En su última edición participaron 340 atletas.

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