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25 años del récord de España de María Luisa Irizar

María Luisa Irizar batió el récord de España de maratón en el recorrido de Donostia.
María Luisa Irizar batió el récord de España de maratón en el recorrido de Donostia. / JUAN HERRERO
  • Tenía 27 años la andoaindarra cuando logró en el recorrido de San Sebastián un crono de 2h.36:28 que aún figura como plusmarca guipuzcoana y vasca

La pizpireta María Luisa Irizar (Andoain, 1964) mira de reojo las carreras de maratón, pero ya no se calza las zapatillas ni está atenta a las marcas de las atletas de las nuevas generaciones. En los últimos tiempos, los kilómetros los ha realizado detrás de sus cuatro hijos: Joseba de 16 años, Gurutze de 13 y las gemelas Josune y Mirari Lore de 10, en su casa de Aia, donde formó una familia con su marido Pedro Pagadizabal después de su retirada del atletismo.

Hoy, 13 de octubre, se cumplen 25 años del récord de España que batió en 1991, en el recorrido de San Sebastián. Su crono 2h.36:28 aún figura como plusmarca guipuzcoana y vasca (*). Tenía 27 años la andoaindarra y tres semanas después se casó por lo que era fácil el titular que publiqué en la crónica de El Diario Vasco: “María Luisa Irizar: primer regalo de bodas”. Y no era para menos porque se embolsó 400.000 pesetas (unos 2.500 euros) por el triunfo y el récord.

En aquel maratón de San Sebastián el protagonismo fue absoluto para Irizar y para las mujeres puesto que las cuatro primeras bajaron de 2h.40, a pesar de que no fue el día perfecto. Mucho viento en la parte final del recorrido. El entrenador de Irizar, ‘Mugui’ Martínez, señalaba que esa circunstancia le quitó un minuto a su pupila. Pero la alegría fue total en el caserío Garro ese día. Patxi Irizar, aitatxo de María Luisa, afamado korrikolari décadas antes, seguro que lo celebró. Al bueno de Patxi, fallecido en 2013 a los 85 años, no le agradó en su día que su hija se dedicara al atletismo “es un deporte demasiado pobre”, decía, pero tras la hazaña de su txiki la sonrisa no se le quitó del rostro hasta el día de la boda, en la iglesia Izaskun de Tolosa, en la que fue un elegante padrino.

Entrenamientos y caserío

Han pasado muchos años desde la gesta de María Luisa Irizar, una de las deportistas más queridas en Gipuzkoa. Siempre sonriente, agradable, cariñosa con sus rivales. Su adiós al atletismo llegó a finales de los años 90 “justo antes de quedarme embarazada de Joseba, mi hijo mayor”, comenta desde su casa en Aia. Ella sigue acudiendo casi a diario al caserío Garro de Andoain, donde nació. “Ya no tenemos terneros. Solo algunas gallinas. Pero mantenemos los manzanos, plantamos alubia y alguna otra cosilla que nos viene muy bien a mí y a mis dos hermanos. Pero hay que trabajar mucho, no te pienses”.

La María Luisa atleta entrenaba muchísimas horas pero no fallaba en las labores del caserío. Segaba, cuidaba las vacas, recolectaba... Un mérito terrible. Desde muy pequeña compitió en pruebas de larga distancia, cross o ruta. La pista la tocó menos pero sumó varios campeonatos de España de 10.000 m. También de maratón. Y por supuesto sigue siendo la indiscutible reina de la Behobia SS, con siete txapelas entre 1980 -¡con 16 años!- y 1995.

El récord de España de maratón, hace 25 años, casi lo tiene olvidado. “Porque me has llamado tú... No me acuerdo de casi nada. ¿Cuándo fue? Fueron tantas carreras”, responde sonriendo. Eso sí, no olvida la marca: 2h36.28. Los trofeos -más de 150- que guardaba en su caserío, ahora los tiene en el desván. “Era un trabajo enorme mantenerlos limpios en las vitrinas. Intenté vender algunos, pero nada. Un día hice limpia, cogí unas bolsas y los metí para dejarlos en el desván. Ahí seguirán”, explica.

La espina de los Juegos

Irizar es parte de la historia de este deporte en Euskadi. Su precocidad, su forma de competir, sus éxitos... y sin embargo ella tiene una espina clavada, o dos. No haber participado en unos Juegos Olímpicos. Ella logró la mínima de participación para Seúl 88 pero la Federación Española no le seleccionó “por problemas económicos”. Era un viaje caro, unas 500.000 pesetas le dijeron, y no había tanto presupuesto. El disgusto de la guipuzcoana fue de tal calibre que estuvo un año sin competir.

Cuatro años después, cara a Barcelona 92, su forma era magnífica. Pero un fuerte catarro mal curado, tras un invierno duro en Gipuzkoa con abundantes días de frío y nieve, desembocó en una neumonía. Necesitó ingreso hospitalario y tomar antibióticos. No pudo competir y su debilidad le obligó a renunciar a la cita barcelonesa.

Uno de los referentes femeninos en aquellos momentos del maratón español, quedó sin el premio olímpico. Tuvo otros logros la pequeña corredora en una sobresaliente trayectoria, pero esas ausencias las tiene clavadas.

El recordar aquel récord de España le permite a María Luisa recuperar imágenes felices como deportista. Estoy convencido de que los aficionados que siguieron sus hazañas también esbozan una sonrisa al evocar aquel extraordinario récord de España en San Sebastián.

* La donostiarra Isabel Eizmendi logró en 2006, en el maratón de Rotterdam, una marca de 2h.31.53 (16ª marca española all time) pero lo hizo con ficha por Cataluña por residir en Barcelona y por lo tanto no es considerado récord de Euskadi.

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