Diario Vasco
Asier Cuevas, Xabi Alonso e Ibon Esparza, antes de una sesión de entrenamiento en Anoeta.
Asier Cuevas, Xabi Alonso e Ibon Esparza, antes de una sesión de entrenamiento en Anoeta. / MICHELENA

atletismo

100 kilómetros sin pausa

  • Los ultrafondistas Asier Cuevas, Ibon Esparza y Xabi Alonso participarán en el Mundial de 100 kilómetros en ruta que se disputará en Los Alcázares

  • Tres guipuzcoanos, seleccionados para el Campeonato del Mundo de la distancia

. Un total de siete atletas, seis chicos y una chica, han sido incluidos en la lista hecha pública por la Federación Española de Atletismo para competir en el mundial de la exigente y dura prueba de 100 kilómetros en ruta. Y ahí se han metido, por las buenas marcas acreditadas, tres fondistas guipuzcoanos: Asier Cuevas, Ibon Esparza y Xabi Alonso. Es algo a destacar que entre este selecto grupo designado por el donostiarra Ramón Cid, director técnico de la RFEA, se encuentren tres corredores de casa. El eibartarra abrió camino en esta distancia y además aportó grandes resultados. Es el vigente subcampeón del mundo de la disciplina y campeón continental, además de poseer el récord de España en los 50 kilómetros -homologados en el 2015- con un magnífico crono de 2h57:35. Le siguió su amigo, el donostiarra Ibon Esparza, que en 2015 venció en Seregno (Italia) con un fantástico registro de 6h47:55, una marca que le valió el billete para lo que era su primera participación en una cita mundialista.

A este dúo se ha añadido el irundarra Xabi Alonso, que esta temporada ha sido capaz de completar los cien en 7h38:43.

DV entrevistó a los tres ultrafondistas y buscó las impresiones de Ramón Cid, quien considera que «son unos fenómenos. Conozco más a Asier e Ibon y puedo decir sobre ellos que demuestran mucha profesionalidad sin cobrar y les apasiona lo que hacen. Esta es una prueba muy exigente, dura y que lleva al atleta al límite. De un tiempo para acá nos hemos preocupado en considerar a los 100 kilómetros y a las competiciones denominadas 'trail' como una más del programa atlético. Por supuesto, como en todas, la máxima es que hay que acreditar un nivel de suficiencia, es decir, para hacer la selección se ha tenido en cuenta el nivel de las marcas. Me gustaría añadir que hay personas que han trabajado muy serio en esta modalidad como Pepe Ríos, que es el responsable de fondo, o el técnico Santi Pérez, que viene haciendo una labor muy interesante en este área y parte del éxito que han logrado sus pupilos le corresponde a él».

El donostiarra Cid, además, no duda en señalar que «el nivel de Euskadi es muy bueno. Además de estos tres corredores tenemos a Maite Maiora y Uxue Fraile, que son toda una referencia mundial del trail de carreras de montaña».

«Nos lo curramos»

«Nos lo curramos como profesionales. Todos tenemos nuestro trabajo y familia y el tiempo libre lo dedicamos a lo que nos gusta. Yo hace algunos años me planteé la posibilidad de pasarme a esta prueba. Creo que mi fisionomía y técnica son compatibles con esta distancia. De alguna manera encontré mi sitio», afirma Cuevas, el más veterano en esta distancia

Esparza, por su parte, indica que «no está nada mal que en un territorio como Gipuzkoa tres atletas vayamos a un Campeonato del Mundo. Personalmente es una gran satisfacción. Para mí será la segunda vez tras participar en el pasado mundial. Espero en esta ocasión resarcirme ya que tuve que abandonar. Esta es una prueba muy cruel».

El debutante Alonso dice que «es un honor representar a un club como el BAT en un mundial ya que hay que reconocer la labor que hacen a través del atletismo de pedagogía e inculcación de valores en jóvenes y niños».

La competición se disputará el 27 de Noviembre en Los Alcázares (Murcia).

«Recorrido llano»

«Los 100 km ya de por sí son duros. En mi trayectoria maratoniana nunca he padecido lo que le solemos llamar 'el muro' y en esta prueba sí. No sé cómo es un parto sin epidural pero cuando te viene el mazo es una auténtica tortura. No puedes ni avanzar diez metros. Recuerdo como en una ocasión a falta de tan solo dos kilómetros para llegar me quedé apoyado en una barandilla, no era capaz de seguir. En el mundial de 2012 iba segundo hasta el kilómetro 90 con una ventaja de siete minutos. A tan sólo dos de meta me pasaron dos corredores y terminé al final cuarto. Como anécdota, recuerdo que una vez me llegué a echar una coca-cola por encima pensando que era agua. Vas tan justo que te falla la coordinación», admite Cuevas.

En cuanto al recorrido, destaca que «es llano y con varios giros. Esta prueba suele desarrollarse en diez vueltas de 10 kilómetros cada una. El 100km sobre asfalto es menos atractivo que los trazados de montaña».

El corredor donostiarra, por su parte, destaca que «esperamos que al ser en noviembre nos libremos del calor. Es una prueba que nos pone al límite y sabes que va a llegar el bajón, por eso hay que estar muy fuerte mentalmente. Las sensaciones son similares; te empiezas a marear un poquito, seguidamente te sobreviene un dolor de piernas y bajas bruscamente el ritmo y ya no sales de ahí. Desde este punto al final es un calvario. Tu mente se centra en objetivos cercanos».

«Hasta 2008 hacía bici»

Alonso cuenta que «desde el 2013 tengo hechas seis pruebas de 100km ruta. Hasta el 2008 hacía bici, luego me fui introduciendo en carreras populares. Mi cuerpo ha ido asimilando estas distancias. He hecho dos veces la Spartathlon de 246 km y una vez la Milán-San Remo de 285km. En esta última me clasifiqué el 13º y fui el primer español». Además, el debutante en una competición de estas características afirma que coincide con Asier e Ibon «en las sensaciones que te provoca esta prueba. En mi caso trato de sobrevivir y pienso en el siguiente avituallamiento. La idea al final que te va rondando por la cabeza es la de perder lo menos posible. El recorrido es bueno y estaremos arropados».

En cuanto a los objetivo, Cuevas dice que «es un mundial y aquí están en juego los puestos. La marca sale o no. Creo que tengo margen de mejora con respecto a la marca que tengo (6h35:49). No me quiero poner más presiones. Tendremos a rivales muy duros, como los japoneses, que todos andan sobre las 6h40. También se compite por selecciones y se tiene en cuenta la suma de los tres primeros corredores de cada país. Las favoritas son EE UU, Suecia y Japón. Esparza añade que «lo más importante es llegar bien y no pasado de forma. Trato de ser disciplinado y me entreno con cero presión».

Alonso se atreve con una anécdota: «En el pasado Campeonato de España me llevé la satisfacción de hacer un buen crono (7h38:43) que me ha servido para ser seleccionado. La única pena que me quedó fue que a pesar de ser segundo no puede optar al podio al olvidar mi equipo inscribirme para el campeonato. Fue un despiste y eso le puede pasar a cualquiera. Menos mal que tuvieron en cuenta la marca».

En cuanto a su objetivo, cuenta que «es superarme si se puede y acercarme a 7h20. Tengo 35 años y pienso que puedo mejorar. Entreno seis días a la semana y salgo a correr cuando el trabajo me lo permite. Soy mecánico industrial y junto a mi padre y hermano llevamos adelante una empresa familiar. Cuevas termina destacando que «en este ciclo olímpico ha habido más interés en potenciar esta prueba por parte de la RFEA. Se le ha empezado a dar la misma importancia que a un maratón. Antes sentías que te tenías que buscar la vida. Ahora estamos más respaldados. Se nota que al frente están Ríos y Cid. Viven con pasión el atletismo».

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate