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atletismo

Repercusiones del accidente de Hortelano

Hortelano, junto a Gatlin en los Juegos Olímpicos.
Hortelano, junto a Gatlin en los Juegos Olímpicos. / AFP
  • El grave accidente de tráfico sufrido por el velocista obliga a pensar en qué consecuencias puede acarrearle este percance para su progresión

El grave accidente de tráfico sufrido por Bruno Hortelano, 24 años, plusmarquista español de 100 y 200 m, semifinalista olímpico, con graves lesiones en su mano derecha, obliga a pensar en qué consecuencias puede acarrearle este percance para su progresión como velocista.

En primer lugar a nadie se le escapa que la recuperación será larga. Esta es, quizás, la ‘mejor época’ para que un atleta sufra un percance o lesión porque se encuentra en un momento de descanso y a ocho meses del inicio de la temporada de verano, dando por perdida la pista cubierta.

En segundo lugar, reflexión sobre la repercusión directa a un atleta/sprinter por la reconstrucción de la mano (afectados tendones extensores, encargados de extender los dedos, y pérdida parcial del dedo meñique).

Mucho se está hablando del papel fundamental de las manos en la posición de salida de las carreras de un velocista. Es cierto que se apoya el peso del cuerpo en las manos pero no considero que es lo más grave. Es superable con una colocación de la mano derecha, adecuada a las secuelas, si existen, que pudiera sufrir.

Me parecen otros aspectos a tener más en cuenta, como la importancia de los brazos a la hora de la carrera. Pero ojo se trata de lesiones en la mano y no en la potencia del brazo, en principio no dañada. Y más que la potencia del braceo, que existe, lo fundamental en un sprinter es el equilibrio que debe mantener el cuerpo, tren inferior y superior. Y ahí sí es importante el brazo, los brazos, y la mano forma parte de esa parte del cuerpo que sirve para ‘empujar’ y equilibrar el desplazamiento desde el tren inferior. Un segundo equilibrio del atleta en fase de carrera, es el que debe producirse izquierda/derecha del cuerpo, un equilibrio que me parece clave en carreras de 200 metros, más aún en las de pista cubierta, con curvas más cerradas.

Y como tercer aspecto a tener muy en cuenta es la necesidad de una mano totalmente recuperada y con fuerza y sensibilidad para el trabajo físico de preparación, el entrenamiento, como es el de pesas, ejercicio vital para la mejora del tren superior, algo muy necesario en un velocista. Este aspecto sí que podría provocar un problema a futuro en su progresión. Existen hoy en día alternativas al trabajo clásico de pesas, pero habría que determinar si no le perjudica en la mejora física.