El 65 Zinemaldia dedicará su retrospectiva clásica a Joseph Losey

Joseph Losey, cineasta estadounidense, posaba en agosto de 1983 en la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo, en Santander. /
Joseph Losey, cineasta estadounidense, posaba en agosto de 1983 en la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo, en Santander.

Joseph Losey representó en los años sesenta la máxima expresión del denominado cine de autor

RICARDO ALDARONDOSAN SEBASTIÁN

El director estadounidense Joseph Losey, que desarrolló buena parte de su carrera en Gran Bretaña cuando tuvo que exiliarse por la persecución de que fue objeto en la Caza de Brujas del senador McCarthy, será objeto de una amplia retrospectiva de toda su obra en la proxima edición del Festival de Cine San Sebastián, que se celebrará del 22 al 30 de septiembre, en colaboración con Filmoteca Española.

'El sirviente' (1963), 'Rey y patria'(1964), 'Accidente' (1967) y 'El mensajero' (1970) son algunas de la películas más emblemáticas del cine europeo que en los años 60 representó el 'boom' del cine de autor, también llamado entonces de arte y ensayo, y con su carga simbólica y social hicieron de Joseph Losey un cineasta de gran prestigio, que además aupó considerablemente la carrera de Dirk Bogarde, protagonista en los tres primeros de esos títulos.

Losey, que falleció en Londres en 1984, dio sus primeros pasos en el periodismo y luego en el teatro, donde su abierto izquierdismo le llevó a realizar varios montajes de obras de Bertold Brecht y a viajar a la URSS para estudiar nuevos conceptos teatrales.

Tras dirigir varios cortometrajes para la Metro Goldwyn Mayer, debutó en el largometraje en 1948 'El niño de los cabellos verdes', producida por la RKO.

Realizó posteriormente 'El forajido', 'El merodeador' y 'The Big Night', las tres firmadas por guionistas represaliados por el Comité de Actividades Antiamericanas, como Dalton Trumbo, además de 'remake' de 'M, el vampiro de Düsseldorf', de Fritz Lang.

En 1951, su nombre apareció en las listas negras acusado de pertenecer al Partido Comunista, pero cuando fue llamado a declarar se encontraba en Italia rodando 'Stranger on the Prowl/Imbarco a mezzanotte' y decidió no regresar a su país.

Firmó ese filme con seudónimo, al igual que 'El tigre dormido', rodado ya en el Reino Unido, que fue su primera colaboración Dirk Bogarde, su actor fetiche junto a Stanley Baker.

Trabajó también para la productora Hammer, pero su obra alcanzó un notable interés a partir de 'La clave del enigma' y el drama carcelario 'El criminal', su primer trabajo con Baker.

Hasta mediados de los setenta, Losey combinó películas muy personales, reflexiones sobre las relaciones de poder, con títulos de apariencia más comercial, con estrellas como Elizabeth Taylor, Richard Burton, Robert Mitchum, Mia Farrow y Jane Fonda.

Al primer grupo pertenecen sus colaboraciones con Harold Pinter, mientras que en el segundo integran cintas como 'Eva', 'La mujer maldita', 'Ceremonia secreta', 'Chantaje contra una esposa' y 'Una inglesa romántica'.

En los años 70 rodó también obras «muy abstractas», destaca el Zinemaldia, como 'Caza humana', 'El otro señor Klein', y otras de «claro acento político», como 'El asesinato de Trotsky' y 'Las rutas del sur', continuación de 'La guerra ha terminado', de Alain Resnais, escrita de nuevo por Jorge Semprún y protagonizada igualmente por Yves Montand.

De la década de los 80 son 'La Truite', con Isabelle Huppert, y su última película, 'Steaming', inédita en España como la anterior y protagonizada por Vanessa Redgrave y Sarah Miles.

Losey no pudo ver su montaje definitivo, ya que falleció en junio de 1984, casi un año antes de que se presentara en Cannes.

Protesta contra Franco

La relación de Losey con el Festival de San Sebastián «resultó siempre complicada a causa del régimen franquista», señala el Festival de Cine de San Sebastián, que recuerda que, además de 'Caza humana', se presentaron en el certamen 'El tigre dormido' y 'La mujer maldita'.

En la sección informativa se proyectó 'The Go-Between', ganadora de la Palma de Oro en Cannes.

'Una inglesa romántica', de 1975, también estuvo seleccionada, pero el director y la protagonista, Glenda Jackson, no acudieron al Zinemaldia en señal de protesta por las últimas sentencias de muerte firmadas por Franco.

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