'La vida y nada más', un descubrimiento hecho actor

«No habían actuado nunca, pero abrazaron la idea de interpretar, de ser actores, fue muy instintivo para ellos», ha apuntado el director de la película

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El cineasta Antonio Méndez Esparza ha presentado en el 65 Festival Internacional de Cine de San Sebastián 'La vida y nada más' o 'Life and nothing more', una película sobre un adolescente afroamericano que se enfrenta a la presión de la responsabilidad familiar y su madre, quien hasta ahora ha sacado adelante sola a sus dos hijos. El director ha confesado que realizar el filme ha sido «todo un descubrimiento» para él mismo y que «los personajes son la película».

El director ha venido acompañado de los actores, no profesionales, Andrew Bleechington y Regina Williams, cuya hija pequeña en la ficción es también su hija en la realidad, así como del productor Pedro Hernández, también productor de 'Magical girl' de Carlos Vermut, Concha de Oro en el Festival de San Sebastián en 2014.

Según ha relatado el director, en cada escena han sido los actores los que «construían de alguna manera la película», por ello, ha añadido que en el equipo de rodaje han estado «muy abiertos» a lo que se pudiera «descubrir» en el proceso de filmación. Los actores del reparto no son profesionales, hecho que ha permitido a los mismos entrar en «un mundo que desconocían», tal y como ha explicado el director, quien ha reconocido que la « búsqueda de los personajes fue un proceso precioso».

Méndez Esparza y Andrew se conocieron en el colegio y estuvieron «como seis meses conociéndonos. Él pensaría que estaba loco», ha comentado el director. En cuanto a Regina, ha indicado que «costó más tiempo encontrarla porque no era tan fácil». «Teníamos que ir a centros comerciales, distintos lugares. Ella vino a acompañar a su hermana al casting y, luego, se animó a hacer la prueba y, al final, decidimos trabajar juntos», ha explicado.

Un proceso sorprendente

«No habían actuado nunca, pero abrazaron la idea de interpretar, de ser actores, fue muy instintivo para ellos», ha apuntado. Además, ha afirmado que siempre es su intención centrarse en los personajes, a fin de que sean «realistas y que vivan en un entorno cierto, posible. Para mí, el contexto siempre es importante, el lugar y dónde transcurre la historia», ha apuntado.

«Siempre me estoy preguntando si las escenas son posibles o no, y los actores las hacen», ha indicado, para añadir que las «más difíciles de rodar fueron las más dramáticas, las más argumentales». Andrew Bleechington ha señalado que siempre se sintió «libre para construir, y crearme a mi mismo y meterme en mi personaje. Fue un proceso de convertirme en otra persona con algunas pautas» del director y algunas revisiones. Por su parte Regina Williams ha asegurado que fue «fácil rodar esta película», también con su hija pequeña, aunque, «como cualquier niña de tres años, quería hacer las cosas a su forma».

Por otro lado, Méndez Esparza ha afirmado que, a la hora de rodar le persigue la idea de los neorrealistas, y hay que «huir de la historia y abrazar el presente, lo que suceda, y que eso debía ser suficiente para mantener un drama».

65 Festival de Cine de San Sebastián

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