Rebordinos: «Queremos modificar la estructura de personal y atraer a la gran prensa internacional»

JOSÉ LUIS REBORDINOS, DIRECTOR DEL FESTIVAL DE CINE

El director ultima un plan para cuatro años que tiene como objetivo ajustar el organigrama interno y buscar nuevos atractivos para la proyección exterior

RICARDO ALDARONDOSAN SEBASTIÁN

José Luis Rebordinos ultima un plan para cuatro años que en los próximos meses tendrá que debatir y aprobar el consejo de administración del Festival de Cine de San Sebastián. Al tiempo se hacen ajustes en la programación: la de Joseph Losey será la única retrospectiva este año, para poder dar más extensión al ciclo clásico, mientras la retrospectiva temática se recuperará «solo cuando tengamos un tema que nos parezca interesante para tratar, no por obligación». También se plantea reducir el número de algunas sesiones «para que no se acumulen tanto y se pueda dar más espacio a los debates». Pero las principales ideas son a largo plazo.

- Hace siete meses nos adelantaba en estas páginas que estaba perfilando un plan a cuatro años. ¿Cuál es el objetivo de elaborar un plan con ese plazo?

- Es una nueva etapa del plan a cuatro años que presentamos el actual equipo de dirección cuando llegamos al festival, y que tuvo una prórroga de dos años más. Entonces se planteaban algunos objetivos, como recuperar a la industria del cine español para San Sebastián, que en los años anteriores había estado un poco alejada, y conseguir que el Zinemaldia fuera un festival con una amplia representación de la industria, porque ya en ese momento los festivales tenían que ser motores de negocio, no solo una exhibición de películas. Durante estos seis años hemos aumentado un 59% la presencia de personas de la industria, las cuentas han sido cuadradas y auditadas sin ninguna salvedad, hemos incrementado el público, cuando temíamos que disminuyera con la crisis... La mayoría de los objetivos se han cumplido, aunque luego está un objetivo que es permanente, afrontar la competencia entre festivales, que es brutal, y el pelearnos por hacernos un hueco.

- ¿Tiene que ver con el hecho de que haya cumplido seis ediciones como director?

- Mikel Olaciregui me dijo que no se puede dirigir este festival si no estás al 100%, si no tienes ilusión y crees que puedes aportar algo, y ahora lo entiendo muy bien. Yo me sigo sintiendo con fuerzas y creo que puedo aportar algo, pero en función de un proyecto claro, me gusta trabajar con objetivos y saber para qué estoy aquí.

- ¿Y cuáles son esos objetivos plasmados en el plan?

- De momento solo es una propuesta que presento al consejo de administración para que la discuta en los próximos meses. Ahora nos tocan dos objetivos fundamentales. Uno es la transformación de la estructura interna del personal, aunque ya hemos ido haciendo algunos cambios o incorporaciones durante los últimos años. Se creó una doble dirección en el departamento de industria, con Esperanza Luffiego además de Saioa Riba que ya estaba al frente del departamento; se configuró una segunda subdirección con Maialen Beloki junto a Lucía Olaciregui que ya era subdirectora; se ha cubierto el puesto de responsable de comunicación con Ruth Pérez de Anucita, y hemos cambiado algunas formas de trabajar en determinados departamentos. Ahora por primera vez vamos a tener un catálogo de puestos de trabajo y un nuevo organigrama que, sin grandes cambios, va a clarificar las funciones de cada persona. Es un proceso bastante complejo que normalmente se hace con empresas exteriores, pero no nos sobran los medios económicos, así que lo hemos hecho nosotros mismos. Ahora tenemos que discutir ese organigrama y sus condiciones con nuestro consejo de administración para que lo aprueben a lo largo de los próximos meses después de lograr un consenso con el personal.

- ¿Se busca rejuvenecer la plantilla del Festival?

- Sí, pero de una manera natural, cuando se van jubilando algunas personas tienen que entrar otras más jóvenes que hagan el mismo recorrido. A mí me parece que una estructura buena es aquella en la que tienes gente con mucha experiencia y jóvenes con mucha ilusión. En el comité de selección tenemos a José Ángel Herrero-Velarde, que lleva varias décadas en el Festival, y a Amaia Serrulla, que tiene 26 años. Pero sobre todo se trata de dignificar algunos de los puestos de trabajo, e igualar y racionalizar los salarios. Que el mismo tipo de puestos tenga la misma retribución, eso ahora no siempre ocurre. Por la propia vorágine del festival a veces se contrata de una forma muy individual y las condiciones de unos no tienen lógica respecto a los otros.

«Me sigo sintiendo con fuerzas y creo que puedo seguir aportando algo, pero con un objetivo claro»

«Una estructura buena es tener gente con mucha experiencia y jóvenes con mucha ilusión»

«Se trata de traer a diez grandes medios mundiales, que conozcan el festival y la ciudad, y se hagan eco»

«Los que vienen a San Sebastián se van encantados y se convierten en embajadores nuestros»

- ¿Y ese es un proceso tan largo como para plantearlo a cuatro años?

- Sí, no podemos hacer cambios de la noche a la mañana, ni estructural ni económicamente. Queremos darnos cuatro años para que poco a poco ese catálogo de puestos de trabajo y ese organigrama estén llenos de contenidos, para dejar las bases del festival del futuro. Cuando llevas mucho tiempo en una estructura, al final se producen inercias que son difíciles de cambiar. Nosotros hemos entrado frescos en ese sentido y creo que nos toca dejar al que venga después una estructura de festival muy moderna, dinámica, empresarial e interconectada.

- ¿Cuál es ese segundo objetivo fundamental?

- Incrementar la presencia de prensa internacional. Eso no quiere decir que haya poca ahora, pero necesitamos más. En Euskadi y en el ámbito nacional, nuestra repercursión en medios es brutal, puede mejorar muy poco. A nivel internacional, en revistas especializadas y agencias estamos muy bien. Tenemos a las agencias orientales y latinoamericanas más importantes. Lo que nos falta y nos gustaría tener son los grandes medios de comunicación, el Herald Tribune, la BBC, el New York Times y a sus críticos estrella. Y queremos que vengan, no tanto para que hagan una crítica de una película, sino para que conozcan el festival y se hagan eco de la ciudad, y hagan reportajes sobre todo lo que rodea al festival, además de las películas, claro. Estamos trabajando en un proyecto sobre eso, del que ahora presentamos al consejo una pequeña propuesta, para ver si a lo largo de los próximos cuatro años definimos una actividad relacionada con los medios de comunicación, que nos dé una presencia realmente importante en este tipo de medios.

- ¿En qué va a consistir esa actividad?

- Eso es lo que hay que determinar, pero fundamentalmente será un tipo de actividad que nos traiga cada año a ocho o diez de las primeras figuras relacionadas con la crítica cinematográfica a nivel mundial de este tipo de medios. Tenemos que estudiar cómo traerles aquí, que conozcan el festival y la ciudad e intentar que algunos repitan al año siguiente y traer otros nuevos. Es lo mismo que hicimos con el Foro de Coproducción. Había grandísimos productores latinoamericanos que no habían estado nunca en San Sebastián. Conseguimos que vinieran. Y si traíamos a diez, seis repetían. Llega un momento en que ya vuelven sin que les traigas de la mano.

- ¿Les convence lo que ven?

- Es lo bueno que tiene San Sebastián, que la gente que viene en general se va contenta, porque se encuentra una ciudad muy agradable, una gastronomía estupenda, gente muy amable y un festival muy cinéfilo. Y sus películas las ve un público entusiasta. Se van encantados y ya son embajadores nuestros. Queremos lograr eso con los grandes medios de comunicación. Es una labor a muy largo plazo, en cuatro años podemos ver algunos resultados pero para hacerlo bien tiene que ser un objetivo a quince o veinte años. De momento, que nos visiten, y seguro que a medio o largo plazo eso va a tener una repercusión positiva, para el festival, la ciudad y el territorio.

- ¿Ese efecto no se produce ya actualmente?

- Sí, por ejemplo con la visita de Fan Bing Bing y Feng Xiaogang con 'Yo no soy Madame Bovary', la película china que ganó la Concha de Oro, una persona cercana hizo un blog siguiendo la estancia del equipo en San Sebastián y sacando fotos de la ciudad y tuvo más de 800.000 visitas desde China. Ahora la película ha ganado en los premios de cine de todo Asia los premios a la mejor película, actriz y fotografía. Eso tiene una gran repercusión que ya estamos notando, de pronto los grandes estudios de China quieren estar con nosotros. Y la película japonesa 'Your Name' ha tenido allí una gran repercusión, pero si la hemos podido tener es gracias a Culinary Cinema, los japoneses querían venir sobre todo por la gastronomía vasca. Eso queremos conseguir con ese tipo de medios de comunicación grandes y generalistas, que encuentren algo que les motive para hablar de nosotros.

- Otra atracción para que vengan los grandes medios es tener estrenos mundiales de un Woody Allen o un Steven Spielberg, pero ¿se descarta por inviable?

- Es que cada vez va a haber menos festivales con premieres mundiales, eso queda ya para Cannes, Berlín y en todo caso Venecia. Los grandes estudios prefieren hacer un circuito, por ejemplo entre Telluride, Toronto, Venecia, San Sebastián y Londres. Incluso empiezan a dividir los equipos. Se vio el año pasado con 'Los siete magníficos', a Venecia fue el director Antoine Fuqua con Denzel Washington y aquí vino Ethan Hawke. La dificultad para tener estrenos mundiales nos lleva a buscar otras cosas para ser interesantes. Y por eso cada vez hacemos más actividades complementarias, desde Ikusmira Berriak al encuentro de estudiantes de cine o lo que será la escuela de cine. Se van sumando cosas que hacen que el Festival ya no sean solo nueve días, las películas y la alfombra roja.

Fotos

Vídeos