Pionera de la Nouvelle Vague y el documental

'Cleo de 5 a 7', Varda como espigadora con cámara, y en San Sebastián en 2011.
'Cleo de 5 a 7', Varda como espigadora con cámara, y en San Sebastián en 2011.

La directora de 'Los espigadores y la espigadora' ha sido siempre una adelantada a su tiempo y a sus 89 años sigue en activo

R. A. SAN SEBASTIÁN.

Es una cineasta única. Pionera en todas sus facetas, abriendo sus propios caminos, construyendo sobre la marcha una filmografía que no atiende a ninguna de las convenciones del cine, sobre todo a las que existían en el momento en que empezó.

Agnès Varda, nacida en Ixelles (Bélgica) en 1928, pero afincada desde su juventud en París, comenzó en un momento en que ser directora de cine era una verdadera rareza. Su primera película, 'Le pointe courte' llegó en 1954, por tanto cinco años antes de que se proclamara oficialmente el nacimiento de la Nouvelle Vague, el movimiento que cambiaría considerablemente el rumbo del cine, no solo francés, también mundial, con 'Al final de la escapada' de Jean-Luc Godard. Sin embargo la película de Varda, como la siguiente, 'Cleo de 5 a 7', ya sacaba la cámara a la calle, tratando de inundar de la vida real una historia de ficción, como sería característico de los cineasta de la Nouvelle Vague.

1
La Pointe Courte 1956
2
Cleo de 5 a 7 1961
3
La felicidad 1965
4
Les créatures 1966
5
Daguerrôtypes 1975
6
Contestación de mujeres 1975
7
Una canta, la otra no 1977
8
Sin techo ni ley 1985
9
Kung-Fu Master 1987
10
Jacquot de Nantes 1991
11
Las cien y una noches 1995
12
Los espigadores y la espigadora 2000
13.
Los espigadores y la espigadora dos años después 2002
14
Les plages d'Agnes 2008
15
Visages, Villages 2017

Simultáneamente a otras películas de ficción como 'Les creatures', 'Sin techo ni ley' y 'Una canta, la otra no', que tuvieron bastante repercusión entre la cinefilia de los años 60 y 70, Varda desarrolló una forma muy personal de acercarse al cine documental, que de nuevo fue precursora de las tendencias que se han desarrollado en las últimas décadas para romper barreras entre la ficción y la no-ficción. Y hablando desde la experiencia propia o con una visión muy personal de los otros. Así, en 'Daguerréotypes' contaba la vida de los comerciantes de la calle donde ella vivía en París.

En 'Jacquot de Nantes', una de sus películas más celebradas, retrataba a su marido, el cineasta Jacques Demy, desde la intimidad y desde la importancia de su obra, como otro adelantado a la Nouvelle Vague.

En los últimos años su obra ha crecido en repercusión y reconocimiento, con el originalísimo filme-ensayo 'Los espigadores y la espigadora', que tuvo una segunda parte, o con la bella y autobiográfica 'Les plages d'Agnes'. Y a sus 89 años, presenta un nuevo filme, 'Visages, Villages', en el que junto al joven artista urbano JR recorre las calles de la Francia rural en una furgoneta. Una cineasta de una curiosidad y unas ganas de investigar con la imagen y las emociones que parecen inagotables.

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