Pablo La Parra (Coordinador del proyecto de archivo del certamen donostiarra): «Queremos atraer fondos de colecciones particulares para el archivo del Zinemaldia»

El coordinador del nuevo proyecto de archivo del Zinemaldia, Pablo La Parra, durante la entrevista./LUIS MICHELENA
El coordinador del nuevo proyecto de archivo del Zinemaldia, Pablo La Parra, durante la entrevista. / LUIS MICHELENA

Aprender de experiencias como la de Cannes y la Cinematéque Française y contar con los intereses de los estudiantes de la Escuela de Cine serán objetivos del proyecto

RICARDO ALDARONDOSAN SEBASTIÁN.

Pablo La Parra (Gandía, 1987) es desde hace unos meses coordinador del área de investigación de la Escuela de Cine Elías Querejeta. Y esta semana era presentado también como coordinador del nuevo proyecto para crear un «archivo vivo y público» del Festival de Cine, que será gestionado también a través de la Zine Eskola. 'Zinemaldi 70. Todas las historias posibles' es un proyecto que culminará en 2022 y se completará con una gran exposición en la 70 edición del Festival.

- ¿Cómo ha sido su recorrido desde su Valencia natal hasta la Escuela de Cine Elías Querejeta?

- Estoy formado como investigador en la Universidad de Nueva York, actualmente estoy acabando la tesis doctoral y me he especializado en historia del cine con un trabajo muy fuerte de fuentes primarias y de archivo. Participé en una residencia de investigación artística en Tabakalera en 2016, dirigí un proyecto llamado 'Europa futuro anterior' que precisamente tenía un peso importante en establecer diálogos con archivos cinematográficos, en este caso sobre el cine militante en los años 60 y 70, y fue mi primer contacto con Tabakalera y con todo el entorno institucional que la rodea.

«Tenemos que hacer que los materiales del archivo hablen y nos cuenten historias»

- ¿Cómo surgió la ocasión de coordinar el proyecto de archivo del Festival?

- Estuve en contacto con Carlos Muguiro y me propuso coordinar el área de investigación. Es muy importante situar el proyecto 'Zinemaldia 70. Todas las historias posibles' en el contexto del departamento de investigación de la escuela, donde vamos a ofrecer diferentes proyectos de investigación que estarán abiertos a la incorporación de los alumnos, y 'Zinemaldi 70' es uno de ellos. Desde el Festival ya había interés en poner en valor este archivo y digamos que hubo una conjunción virtuosa en que nosotros desde la Zine Eskola quisiéramos lanzar un proyecto de investigación con el Festival y que ellos también quisieran hacer algo con su archivo.

- ¿Entonces su formación va más por el lado de la investigación que de la creación metodológica de archivos o de los festivales de cine?

- Bueno, tengo experiencia con el trabajo de archivo pero evidentemente no voy a ser la única persona implicada en este proyecto. Yo soy el investigador principal, voy a tomar un papel activo en el diseño de la colección, pero evidentemente contamos con el apoyo del excelente departamento de documentación y el equipo de producción del Zinemaldi, el equipo de catalogación de Ubik también va a tener un papel muy importante con un asesoramiento fundamental, y a medida que avance el proyecto se irán identificando necesidades concretas y se irán dando respuestas.

- ¿Qué impresión tuvo al llegar al almacén de Martutene donde se guarda el material del Festival?

- Fue muy grata, y aquí hay que reconocer directamente el trabajo de los departamentos de documentación y producción del Zinemaldi, porque está muy bien conservado y ordenado, mucho mejor de lo que me esperaba. Ahora hay que hacer un trabajo más sistemático, pero el punto de partida es perfectamente asumible. No es un trastero desordenado y caótico, los materiales están clasificados por años, por categorías, en un entorno muy accesible y muy manejable. Por tanto la primera impresión fue de grata sorpresa de que este trabajo se haya hecho y debe ser reconocido a quienes lo han llevado a cabo. Posteriormente mucha emoción, porque no sabemos el alcance de estos fondos, podemos hacernos una idea preliminar pero hasta que no nos pongamos a abrir las cajas y los tomos no vamos a llegar a las conclusiones. Pero teniendo en cuenta las más de seis décadas de historia, nos vamos a encontrar verdaderos tesoros, y también las pistas para encontrarlos en otros sitios. Así que tenemos por delante un proyecto apasionante y estimulante.

«Es imposible agotar en un punto de vista unificado una historia tan compleja y rica como la del Festival»

- Hasta ahora el Festival no había acometido una verdadera catalogación de esos materiales.

- Es importante subrayar que hay que arrojar una mirada de investigación sobre estos materiales, no solo catalogarlos e inventariarlos, que es una necesidad fundamental, sino que esos materiales nos generen preguntas y podamos ir diseñando una colección que tenga sentido. Cómo hacemos que estos materiales hablen, como les sacamos historias.

- ¿Qué tipo de materiales hay?

- Los fondos son muy amplios, y con muchos tipos de materiales. Desde la correspondencia del Festival, que tiene un volumen enorme y estoy convencido de que puede ser una fuente apasionante, a los diferentes dosieres de prensa realizados a lo largo de los años, una amplísima colección fotográfica, están todos los libros que el Festival ha publicado, y también tenemos algunas películas que en su día fueron depositadas en Filmoteca Vasca, porque en la antigua regulación del Festival se debía dejar una película depositada aquí de las películas premiadas. Esto es un pequeño resumen, pero da idea de la diversidad de materiales y soportes que abarca.

- ¿Habrá ciudadanos que quieran aportar su pequeño archivo?

- Es algo que en fases posteriores de trabajo vamos a perseguir activamente. Todavía hay muchos pasos previos para formalizar este llamamiento, pero nuestra intención es atraer fondos de colecciones personales y también generar una línea de trabajo en torno a esa historia más popular y cercana al entorno que rodea al Festival.

- ¿Cómo va a ser la mecánica de trabajo en Ubik?

- Hay tres espacios de trabajo. Los materiales están depositados en Martutene, se irán trayendo a Ubik donde se va a habilitar un espacio de trabajo, y allí procederemos a examinar e inventariar los materiales. Posteriormente su destino final será Filmoteca Vasca. Va a haber un flujo constante y gradual de materiales en esos tres espacios. La mecánica de trabajo la voy a coordinar yo mismo en colaboración con los equipos del Zinemaldi, Ubik y Zine Eskola, y el papel de los estudiantes va a estar muy abierto a sus intereses. En la escuela queremos ofrecer a los estudiantes un catálogo de proyectos y 'Zinemaldi 70' será uno de ellos. Yo seré el tutor y con los estudiantes decidiremos qué ven ellos de interesante en este proyecto. Y cómo puede ser interesante este proyecto para un estudiante que se está especializando en comisariado, por ejemplo, para programar una retrospectiva. Va a tener acceso a unas fuentes valiosísimas para reconstruir un programa de proyecciones apoyado documentalmente. Nuestro interés en ningún caso es ponerles a ellos a hacer el trabajo que nos corresponde a nosotros, sino aprender lo que puede aportar un especialista en archivo y en comisariado con trayectorias internacionales diversas. La idea es que el proyecto conviva con esta comunidad abierta que es Ubik. Y estamos pensando en diferentes formas que socialicen el proceso de trabajo, una podría ser la creación de un blog en el que se vaya dando cuenta de lo que se va encontrando, qué se está haciendo y qué retos nos presenta el proyecto.

- La historia del Zinemaldia se ha ido contando en diferentes libros y algunos documentales. ¿Qué significa ese título de «todas las historias posibles»?

- Hay un hecho que salta a la vista, y es que la historia del Festival es tan rica y tan compleja, se extiende a lo largo de periodos tan diversos política y socialmente, así como en términos estrictamente cinematográficos, que es imposible agotar la complejidad del certamen en un punto de vista unificado, cerrado e incontestable. El Festival ha sido al mismo tiempo un instrumento en la diplomacia cultural de la dictadura franquista y un elemento de democratización cultural fundamental. Ha sido un lugar de encuentro de grandes estrellas del cine pero también un espacio de tensión y de crítica política. Ha sido un lugar de contactos con América Latina pero también un lugar en el que pensar qué podría ser del cine vasco. Todas estas historias están entrelazadas pero son plurales, y a la vez van a requerir estrategias diversas. Tenemos que estar muy abiertos a los procesos de investigación que se están llevando a cabo en otros lugares, e incorporarlos, y también contribuir a esos debates.

- El archivo del Festival de Cannes está en la Cinemateca Francesa. ¿Sabe cómo llevaron a cabo ellos ese proceso?

- Es un modelo muy interesante porque las coincidencias son muy grandes. Son festivales de clase A, en ambos casos están en un entorno de colaboración institucional y tenemos que aprender cómo se hizo este traslado, qué aporto Cannes y qué aportó la Cinematéque. Allí hay una parte de los documentos y las líneas temáticas que son consultables online, por ejemplo sobre la influencia de mayo del 68 en el Festival de Cannes. Nuestro objetivo es aprender de este tipo de experiencias.

- ¿Cuáles son ahora los plazos?

- Estamos articulando estos tres espacios de trabajo, viendo cómo se van a repartir las tareas entre las instituciones y el trabajo propiamente dicho empezará en los próximos meses. Va a haber ya actividades de socialización de resultados en el primer año del proyecto. Pero primero tenemos que ver qué estudiantes vienen a la Escuela de Cine y con qué intereses. El desarrollo de un programa público va a ser una parte importante desde el primer año.

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