Inmersión entre dieciocho posibles Conchas

65 Festival de Cine de San Sebastián

Tres comedias, dramas de guerra y terna de cine español en una sección que incluye siete obras que no compiten

RICARDO ALDARONDO

Es inútil buscarle un hilo conductor, un nexo común a la competición oficial de un festival: no la va a tener. Es más, no debe tenerla. Frente a quienes exigen un distintivo para cada festival, lo único que persiguen todos, siempre que no sean especializados, es brindar muchas películas de calidad, y cuanto más diversas mejor. Que el cine mundial tiene muchas formas cambiantes, y todas deberían quedar reflejadas.

En la Sección Oficial donostiarra se incluyen no solo las dieciocho películas que compiten por la Concha de Oro, la verdadera columna vertebral de cualquier festival, sino también algunas películas fuera de concurso, y una serie de proyecciones especiales. Las diferencias entre estas dos últimas categorías son tan sutiles que a veces se reducen a cero. Este año se repite el esquema del año pasado con una Sección Oficial desmesurada con sus 25 títulos.

El caso es que dieciocho películas van a competir por los premios del palmarés oficial, incluyendo la inaugural 'Submerge', de Wim Wenders. Otras tres figuran fuera de concurso. Y cuatro más serán proyecciones especiales.

Pero empecemos por la competición. Tiene especial interés ver por dónde sale ahora Win Wenders. Lejos queda el estilo del director que hizo 'París, Texas' (muy cercana en cambio la muerte de Harry Dean Stanton), y que en los últimos años se refugió en los documentales, cuando sus ficciones se hicieron demasiado ampulosas y fallidas ('Palermo Shooting').

Si hace un par de años ya dio muestras de recuperación con el sencillo drama 'Todo saldrá bien', que protagonizó James Franco (con quien Wenders compite en Donostia como director), ahora el director alemán pero multicultural propone una historia de amor. Y en condiciones muy especiales: ella es biomatemática, y él agente del servicio británico. Se enamorarán a pesar de las distancias y las dificultades. El protagonista de 'Múltiple', James McAvoy y la chica que ganó un Oscar como danes, Alicia Vikander, les dan vida en pantalla.

Qué raro es reir

Quizás lo más insólito de la competición de este año es que coincidan tres comedias, cuando suele ser raro hasta que haya una sola. Y son muy distintas. La risa más fácil y llevadera surgirá de los autores de aquella exitosísima 'Intocable', Olivier Nakache y Eric Toledano, que ahora montan una boda loca en 'Le sens de la fete / C'est la vie!', vista desde los dos lados: los que gozan de la fiesta, y los que trabajan para ellos.

La más especial de las comedias es 'The Disaster Artist'. Hace falta alguna clave para disfrutar de pleno de la nueva ocurrencia del siempre imprevisible actor, y aquí también director, James Franco. La clave es que recrea el rodaje de una película real de 2003, 'The Room', que es tan mala que hay que verla para creerla. Asuman que todo lo que parezca exagerado y pasado de vueltas en 'The Disaster Artist' no hace más que buscar el punto exacto de delirio, desfachatez y mal hacer cinematográfico del también actor y director Tommy Wiseau y su troupe de ineptos para el arte.

Y aunque no lo parezca, también adquiere visos de cachondeo el retrato de la jueza Anne Gruwez y sus investigaciones criminales que hacen los satíricos directores y humoristas Jean Libon y Yves Hinant. Aseguran que todo lo que se ve es real. Aunque resulte increíblemente insensato.

Buscando más concomitancias, y más casos insólitos, encontramos que este año hay dos películas rumanas. Puede ser reflejo de lo boyante que está esa cinematografía, como han demostrado ya cineastas consagrados en los últimos años en Cannes o Berlín, como Cristi Puiu y Cristian Mungiu. Los directores que concursan en San Sebastián sonConstatin Popescu, que ya compitió en Nuevos Directores en 2010 con 'Principles of Life' y que en 'Pororoca' dedica dos horas y media de metraje al drama de una familia que pierde a una hija; y la directora Ivana Mladenovic presenta la relación, primero laboral y luego amorosa, entre un exconvicto romaní y un musicólogo especializado en los sones del gueto.

De cine español tenemos terna. 'Handia' es la tercera ocasión en que el cine en euskera compite en la Oficial, con el regreso de los autores de 'Loreak' en un film más ambicioso, que parte de la leyenda del gigante de Altzo para hablar de otros temas y otras sensibilidades. 'El autor' viene avalada por el premio de la crítica que acaba de ganar en Toronto, por tratarse del nuevo filme de Manuel Martín Cuenca que ya compitió en el Zinemaldia con 'Caníbal', y por tener como protagonista al también premiado Javier Gutiérrez. Y la tercera a concurso es 'La vida y nada más', de Antonio Méndez Esparza, coproducción con Estados Unidos y con actores americanos. En realidad hay dos españolas más: una fuera de concurso, 'Marrowbone', del guionista de 'Lo imposible', Sergio G. Sánchez; y otra como proyección especial, 'Morir', de Fernando Franco.

Guerras galas

El cine francés viene protagonizado por uno de los actores más fascinantes desde la misma fundación de la Nouvelle Vague, Jean-Pierre Leaud, que en 'Le lion est mort ce soir' está dirigido por un japonés que está entre los más interesantes directores contemporáneos, Nobuhiro Suwa, quien ya hizo una colaboración gala en 'Yuki & Nina', con Hippolyte Girardot. Y hay más, dos películas que tienen la guerra como origen: 'La doleur', en torno a una escritora que trabaja para la resistencia en la Francia ocupada por los nazis en 1944, y 'Au revoir là-hau', que no compite, y es una adaptación de una novela de Pierre Le Maitre.

No falta el cine latinoamericano. Es la tercera vez que compite la directora argentina Anahí Berneri, que ya estuvo con 'Encarnación' y 'Aire libre'. En 'Alanis' habla de una prostituta que intenta recuperar su dignidad. También es argentino el director Diego Lerman, conocido por 'Mientras tanto' y 'Refugiado', que en 'Una especie de familia' enfrenta a una mujer con sus posibilidades de conseguir lo que desea.

La película alemana que ofrece un punto de vista peculiar sobre los últimos días de los nazis en la Segunda Guerra Mundial, 'Der Hauptmann'; la cineasta polaca Urszula Antoniak y su retrato de un joven exitoso traumatizado por un padre al que creía desaparecido; y otra directora de renombre en festivales como la austriaca Barbara Albert, que ya compitió por la Concha de Oro hace cinco años con 'Die Lebenden' y ahora presenta los dilemas entre la vida y el arte de una pianista ciega, completan el pantón.

Como guinda, tres productos peculiares, y fuera de competición: el filme japonés de animación 'Fireworks'; los dos primeros capítulos de la serie 'La peste' de Alberto Rodríguez y el documental que lleva como narrador a Arnold Schwarzenegger, 'Wonders of the Sea 3D'.

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