Julia Juaniz: «En España se valora poco el montaje»

Julia Juaniz, ayer en Donostia. / MICHELENA
Julia Juaniz

La montadora navarra recibe hoy el Premio Zinemira

JUAN G. ANDRÉS

Siempre quiso dedicarse al cine pero antes estudió Medicina, carrera que no terminó, y después fotografía. Su contacto inicial con la profesión fue como meritoria, primero de cámara y luego de montaje. Fue asistente en 'Adiós pequeña' (1986), de Imanol Uribe, y trabajó de auxiliar unos pocos años hasta estrenarse como montadora del documental 'El tiempo de Neville' (1991). Desde entonces, Julia Juaniz (Arellano, 1956) ha editado más de 60 películas con directores como Carlos Saura, Víctor Erice o Daniel Calparsoro. Hoy recibirá el Premio Zinemira a una carrera que ha dado el salto a las Américas.

- ¿Qué significa para usted ser montadora?

- El cine es mi vida, siempre he ido a trabajar contentísima. El montaje no es sólo unir planos, sino construir una película, buscar fórmulas para emocionar al público y contar la historia lo mejor posible. Para que funcione, puedes quitar secuencias o cambiarlas de sitio: es la parte creativa del montaje.

«El montaje no es solo unir planos, sino construir una película para emocionar»

- ¿Prefiere a los directores que controlan más su trabajo?

- Me da lo mismo. Si quieren venir a ver el montaje, pueden estar el tiempo que quieran. Si no, tampoco me importa: yo sigo avanzando. Nadie me ha molestado en la vida.

- ¿Y hasta qué punto tiene margen para modificar la estructura de una película? ¿Eso no está más o menos cerrado en el guión?

- El director puede tener una idea de su película pero en el rodaje los actores le descubren cosas nuevas. Si es listo, debe arriesgar. Si veo que algo puede quedar mejor, suelo sugerir cambios. Luego el director los acepta o no, y yo acato su decisión, pero como montadora siempre le digo lo que pienso, independientemente de si me equivoco o de si me llaman para más películas o no.

- ¿Un mal montaje puede arruinar una película?

- En algunas se nota que el montaje no está demasiado trabajado. No sé si eso puede arruinar una película, pero sí puede dejarla peor.

- ¿Hay buen nivel en España?

- El montaje es igual en todos sitios, depende de las personas y su creatividad. No hay diferencias entre el montaje en Euskadi, Madrid o EEUU.

- También suele impartir clases. ¿Qué consejos da a sus alumnos?

- A mí no me dieron consejos, era otra época. Me tocó estar con los ojos abiertos, leer libros, ver miles de películas, quitarles el sonido, volverlas a ver... Pero yo disfruto enseñando y a mis ayudantes procuro enseñarles cuando veo que son receptivos.

- ¿Y qué les dice?

- Que aprendan a montar bien en España y luego se vayan al extranjero.

- Pero antes comentaba que no hay diferencias entre países...

- No las hay, pero el montaje en España no se valora mucho. Esa es mi sensación, y por eso recomiendo salir fuera, aprender idiomas, conocer otros mundos. Ahora es más fácil que antes... En su día yo fui a América para ver cómo montaban 'El tiempo de los intrusos' (1992), de Walter Hill. Me vino bien para ver que trabajaban igual que yo en Madrid. Esos intercambios que sirven para conocer cómo funciona otra gente son siempre positivos, porque te permiten relacionarte con otras personas. El montaje no es como ir a una fábrica con un horario fijo: si ves el cine como una fábrica, no es lo tuyo.

- El suyo no es un oficio mediático. De hecho, uno de los pocos nombres que vienen a la cabeza es el de Thelma Schoonmaker, montadora de Martin Scorsese...

- Sabemos quién es porque trabaja fuera de España y porque en EEUU se le valora. ¿Por qué no conocemos a los montadores de aquí aunque sea una profesión escondida? Por eso es importante este premio que me dan, porque es a una trayectoria pero sirve para que se valore el montaje.

- Si la comparáramos a usted con Schoonmaker, su Scorsese sería Carlos Saura, el director con quien más ha colaborado...

- (Risas) Frecuentar a un mismo director me gusta, sobre todo si es Saura, alguien inteligentísimo con quien he aprendido mucho. Cuando llegué a Madrid dije que quería trabajar con él y con Erice, y he tenido la suerte de hacerlo.

- ¿Y para que director extranjero le gustaría montar?

- Para Wong Kar-wai pero es imposible porque su montador le hace también el vestuario, la decoración... Es un genio.

- ¿Sufrió al pasar de la moviola y las tijeras al ordenador?

- No me costó nada porque es mucho más cómodo: yo defiendo todo lo que suponga un avance. Al montar en digital te cansas de cabeza, pero en la moviola el cansancio era también físico. Hemos ido a mejor.

- ¿Y prefiere unos géneros a otros? Es de suponer que será más divertido montar un filme de acción...

- El cine de autor e intimista me gusta, pero me atrae mucho cambiar, hacer de todo. Ahora estoy montando una coproducción hispano-estadounidense, 'Trading Paint', con John Travolta, Michael Madsen y Shania Twain. Hay carreras de coches y me lo estoy pasando en grande.

- ¿Cómo es trabajar para EEUU?

- Yo trabajo desde aquí. Trato con el productor, recibo las imágenes por FTP, voy montando y hablando con los responsables durante todo el proceso hasta que hacen una revisión final. Recientemente también he montado 'Bent', escrita y dirigida por Bobby Moresco, el productor de 'Crash' y 'Million Dólar Baby'.

- Fernando Franco, que es montador, se ha pasado a la dirección de largometrajes... Usted también ha dirigido cortos...

- He hecho trabajos de cine experimental y videoarte, intento encontrar otras narrativas. También he rodado documentales sobre artistas como Dora Salazar y Marijose Recalde. Siempre estoy haciendo algo.

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