Rebordinos: «Debemos reducir algo las películas de la Sección Oficial porque está demasiado cargada»

El director del Zinemaldia, José Luis Rebordinos, ayer en la entrada del Hotel María Cristina. / JOSÉ MARI LÓPEZ
José Luis Rebordinos, director del Festival de Cine

El director del Zinemaldia, encantado con el resultado de la presente edición, recuerda que el del cine es un mundo en permanente transformación que obliga a su equipo a estar en «continua tensión»

Alberto Moyano
ALBERTO MOYANO

El director del Zinemaldia, José Luis Rebordinos, se muestra encantado con el transcurso de esta 65 edición y especialmente feliz con una Concha de Oro a 'The Disaster Artist' que «nos va a abrir muchas puertas». Reconoce que con el actual formato del Festival, de nueve días de duración, la Sección Oficial va «demasiado cargada de títulos» y apunta a una reducción de dos o tres películas para el próximo año. Además, Rebordinos recalca que el del cine es un mundo en permanente transformación que obliga a su equipo a estar en «continua tensión».

-Siempre es el mejor, para eso traemos jurados cualificados. Dicho lo cual, estamos muy contentos con la Concha de Oro, es muy importante para el Festival. Mucha gente nos decía: «No se la van a dar porque es americana» y yo decía: «Tú qué sabes, igual sí». Esos a prioris no me gustan nada. Es muy importante que una película americana y de gran público salga de aquí galardonada. Y otra película muy triunfadora es 'Alanis', que se lleva mejor directora y mejor actriz. Y 'Handia' que es muy especial para nosotros. Los palmareses siempre me parecen los mejores, pero en esta ocasión la Concha de Oro es muy buena para el Festival, en primer lugar, porque ha gustado a todo el mundo y en segundo, porque nos abre muchas puertas.

- Prometió una Sección Oficial equilibrada y sin rellenos, y parece que ha cumplido.

«La Concha de Oro es muy buena para nosotros, nos abre muchas puertas»

«'El capitán' y 'Le lion est mort ce soir' entraron ya con el programa cerrado»

«Este año habrá unas 170.000 entradas vendidas, con menos proyecciones»

- Sí, también decíamos que era más de riesgo porque eran películas con mucha personalidad, y hay grandes amores y grandes odios. Eso era lo que esperábamos. La reacción en general es positiva, las películas han entrado como esperábamos, según el perfil de cada cronista.

- Pero en la Quiniela que publica DV prácticamente ninguna película ha concitado unanimidades, ni a favor, ni en contra...

- Hay bastantes de 4 y 8. Era una Sección Oficial con mucha personalidad, había películas muy diferentes, desde la insólita visión de la II Guerra Mundial de 'El capitán' hasta la de la jueza belga ('Ni juge, ni soumise'). O 'The Disaster Artist', que fue una gran sorpresa que la gente no esperaba que fuera lo que es: una grandísima película, aparte de una gamberrada genial. Ha habido momentos muy concretos que eran importantes para nosotros porque insisto en que la Sección Oficial y el glamour son una parte pequeña del Zinemaldia.

- ¿No cree que la Sección Oficial es precisamente uno de los campos importantes en el que el Festival se la juega?

«Debería haber menos Proyecciones Especiales de la Oficial en el Kursaal»

«Monica Bellucci habló poco porque estaba emocionada»

«Tres festivales se basarán en sus filmes, el resto tendremos que jugar a otra cosa»

- No. Nosotros, no. Lo que nosotros necesitamos es tener una base fuerte de industria. Al final, las películas gustan más un año y menos otro, no pasa nada. Si no tienes una base de gente detrás, puedes hacer la mejor selección del mundo -que no la harás porque no te dejarán las películas-, que no te servirá de nada. El director del Festival de Cannes, Thierry Frémaux, ha estado aquí y ha estado hablando -según he leído en la prensa- de cambiar el orden de los pases de prensa y de las proyecciones al público.

- ¿Por qué motivo?

- Como hoy en día, las redes sociales te pueden destrozar una película en cinco minutos, encima por gente que no sabes quiénes son. En las redes pasa que se pueden llenar de tuits en contra de una película y cuando investigas resulta que son treinta retuiteados cientos de veces. Como ha pasado en Cannes, parece que Frémaux quiere hacer primero las galas y luego los pases de prensa, o por lo menos, a la vez. Él decía que en Cannes las películas se ponen para la prensa, lo cual es verdad, pero lo más importante allí es el mercado, el más importante del mundo. Y aquí la alfombra roja y el glamour son importantes, pero tal vez lo que nos sostiene es la presencia de profesionales, tanto de industria como de prensa internacional, punto este último es en el que andamos más cojos. La Sección Oficial es importante, sobre todo, de cara a los medios de comunicación.

- Este año ha habido una apuesta por las comedias y ha salido bien, tanto en crítica y en público como en el propio palmarés.

- Ha salido muy bien. En el caso de 'The Disaster Artist', especialmente. Incluso se ha reflejado en los medios internacionales como un puntazo de San Sebastián porque Toronto la puso en sus Midnight Madness, un apartado pequeñito. Por cierto, cuando James Franco llegó le di las gracias y me dijo: «Gracias a vosotros. Nos ha sorprendido mucho que en un Festival tan serio como el vuestro hayáis apostado por esta película para la competición oficial». Otra apuesta, 'C'est la vie', sobre la que ha habido división de opiniones, ha tenido muy buena acogida a nivel internacional.

- Quizás no es lo que se espera ver en competición...

- Claro, pero es muy difícil hacer comedia. Cuando alguien hace que me ría le doy un diez. Yo creo que la apuesta por la comedia ha salido muy bien y le ha dado además al público tres momentos de relax entre tanto dramón.

- Y también ha sido novedad la proyección de series de televisión. Sin mayores traumas, ¿no?

- Ha salido muy bien. Para empezar, de más de 180 películas hemos puesto dos series de televisión y una película de Neftlix. Claro que supone algo conceptualmente, pero no nos volvamos locos. Muchos están diciendo que 'La peste' no tiene nada que envidiar a las series de la HBO. Nosotros estábamos muy tranquilos con eso, estaba seguro que la serie iba a pasar como un tiro, pero creo que es la única vez en mi vida en que he presentado en sala una película. ¿Por qué? Porque quería explicar que eran dos capítulos. Eso era lo que me preocupaba, que el público no se sintiera decepcionado. Si los dos primeros episodios de la 'La peste' que pusimos concluyen su trama y lo presentamos como una película de competición nadie hubiera dicho nada. Hubiera colado perfectamente.

- El año pasado manifestó su intención de poner orden en la programación. ¿Hay que reducir la Sección Oficial?

- Diré los pequeños avances que hemos hecho: la retirada de entradas para la prensa ha ido mucho mejor, hemos reducido la programación y quien más ha salido beneficiada ha sido la gente que hace las colas. Por ejemplo, en el Victoria Eugenia solemos hacer cuatro sesiones todos los días. Este año, excepto tres días, ha habido tres sesiones en lugar de cuatro. A nosotros nos hace perder espectadores y taquilla, pero permite que los que llevan mucho tiempo entren media hora antes, no con cinco minutos de margen. Eso lo hemos aligerado un poco, al igual que con la supresión de algunos ciclos porque es un comodín.

- Pero quizás son demasiados títulos para nueve días...

- Sinceramente: no creo que haya que reducir la Sección Oficial, lo que deberíamos tener es un décimo día de Festival para colocar dos o tres títulos, pero hoy en día no podemos planteárnoslo porque supone una inversión económica muy fuerte y tenemos otras prioridades. Así que sí, la única salida es quitar películas de esa sección porque está demasiado cargada. También es verdad que lo está porque 'Le lion est mor ce soir' y 'El capitán' entraron con la programación cerrada. Sucedió que en cuanto vimos la de Nobuhiro Suwa nos encantó y la metimos. En cuanto a 'El capitán', vino el productor y nos gustó tanto que entró. Y han sido dos de las películas más celebradas de la programación. Pero por responder a su pregunta: sí, yo creo que deberíamos reducir las películas de la Sección Oficial.

- Este abigarramiento en la programación, ¿ha provocado alguna disfunción? Estoy pensando en la 'espantada' de Albert Dupontel en la rueda de prensa porque había pocos periodistas...

- No, hay cosas de las que nosotros no podemos dar las razones. El señor Dupontel no se marchó porque hubiera poca prensa en la sala, había más razones previas.

- Fue algo puntual...

- Claro. Todos los demás de Proyecciones Especiales se han ido encantados. La fórmula de Proyecciones Especiales me gusta, tal vez debería haber menos en la Sección Oficial del Kursaal, es verdad. Ojalá hubiera habido un par de filmes menos, tampoco muchos más, con dos hubiera sido suficiente porque todo se puede defender mejor.

- ¿Tiene cifras provisionales sobre la asistencia de público?

- Con menos proyecciones, vamos a andar en las cifras habituales. El año pasado fueron 175.000 espectadores, y esta vez andaremos entre los 170.000 y los 180.000.

- ¿Y qué balance hace el equipo del traslado de la gala del Premio Donostia, en este caso a Monica Bellucci, al Velódromo?

- Muy bueno. Ha sido muy positivo visualizar que este Festival tiene que mutar continuamente, no puede estar quieto. Lo que hemos hecho este año con los Premios Donostia ha sido un poco de 'pedagogía'. Es decir, Bellucci podría haber estado perfectamente en el Kursaal y Darín, en el Velódromo. Y lo de Agnès Varda fue maravilloso. Monica Bellucci fue mucho más parca en palabras. Estaba muy emocionada en el backstage. Se llevó dos sorpresas: la lista de galardonados con el Premio Donostia y el vídeo resumen de su carrera. Detrás del escenario estaba emocionalmente desarbolada y salió al escenario muy tocada, no se lo esperaba. Y la entrega del Premio a Varda creo que ha sido de las más emocionantes que ha habido.

- El concepto de premiere mundial, ¿pasó a la historia para el Zinemaldia?

- Siempre va a haber en nuestra programación, pero no es nuestro objetivo. Cuando nos gusta una películas llamamos a Toronto para compartirla, no se la escondemos porque es bueno para ese filme. No me importan las premieres mundiales, respetando el reglamento de los festivales, claro. Cada vez va a ser más fácil ver cine en tu casa; entonces, los festivales han de tener un plus. Quedarán Cannes y Berlín, quizás Venecia, basados en sus películas y tendrán premieres mundiales, pero el resto tenemos que jugar a otra cosa. La función de los festivales de nuestro estilo es ayudar a sacar gente. Es mucho más importante presentar una película como 'Life and Nothing More' o 'Lady Macbeth' que el mayor blockbuster americano.

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