Diario Vasco

Cineastas y activistas discutieron la cultura y escena del surf y el skate

Las grandes figuras de la sección Savage Cinema (falta el equipo de 'The Fourth Phase', que llega hoy al estreno en el Velódromo) durante la mesa redonda.
Las grandes figuras de la sección Savage Cinema (falta el equipo de 'The Fourth Phase', que llega hoy al estreno en el Velódromo) durante la mesa redonda. / JOSÉ MARI LÓPEZ
  • Entre los asistentes a la mesa redonda, dos miembros de 'La Hermandad del Amor Eteno', los Randall

El estreno en la noche del miércoles y en la sala 9 del Príncipe del filme de William A. Kirkley 'Orange Sunshine' había sido todo un acontecimiento cinematográfico y lisérgico. Coloquio intenso y vítores a la pareja Carol Griggs Randall y Michael Randall que fueron protagonistas, líderes y comulgantes del movimiento que estalló en California en los 60 e incluía surf, rebeldía, LSD, lucha por los derechos civiles y contra la guerra de Vietnam; 'flower power' y pasión por la historia de los nativos americanos.

Al mediodía del jueves William, Carol y Michael participaron en el Kursaal en una mesa redonda/charla/ debate/ puesta en común que llevaba por título 'De la contracultura a las masas' y había sido propuesta por la sección Savage Cinema. Junto a Carol, Michael y William se sentaron y aportaron sus reflexiones figuras bien importantes de la escena, la cultura y la cinematografía del surf, el skate y los deportes extremos. Todos ellos muestran en este festival alguno de sus trabajos.

Tomó parte en la discusión Takuji Masuda, surfista, investigador, casi doctor en producción de cine y autor de 'Bunker 77', estrenada mundialmente en Donostia y que se proyecta hoy en el Príncipe. A su lado, los productores del filme, auténticos icomos de lafotografía y la cultura del surf, Brewer y Stecyk.

Sobre la reciente designación del surf, el skate y la escalada como deportes olímpicos en Tokio 2020 hablaron también el alemán Patrick Trefz que en su 'Surfer's Blood' rinde homenaje a todas las maneras de entender el surf. Incluyendo la de Patxi Oliden, oriotarra, 93 años, constructor pionero de tablas en nuestra costa. No faltó a la cita el director de 'Let's be Frank', Peter Hamilton. La charla fue moderada por Jamie Brisick, surfer y escritor.

Surf como deporte olímpico

El debate estalló con una cuestión latente en todas las redes sociales de la escena del surf y el skateboard. ¿Sí o no a la consideración de esos dos deportes, hasta ayer contracultura pura, como deportes olímpicos en los Juegos de Tokio 2020? ¿Traerá eso consigo la construcción de piscinas con grandes olas artificiales? ¿Aceptarán los súrferes olímpicos competir en un país que acaso ponga en peligro, precisamente, las olas naturales debido a la construcción de los complejos olímpicos?

Algunos solo surfean

No enarbolaron ninguno de los participantes en la mesa redonda posturas extremas. Aunque algunas reflexiones resultaron divertidas y aplaudidas por el público. Art Brewer sentenció que posiblemente cabalgar el mar sobre una tabla, bien por diversión bien para desplazarse, acaso sea uno de los primeros deportes practicados por el ser humano. «La gente surfeaba antes de que empezáramos a rezar a Jesús o Mahoma. Tiene su lógica que ahora entre en unos juegos que estaban dedicados a dioses mucho más lejanos, los que habitaban en el Olimpo». Massuda, nacido en Yokohama, fue mucho más pragmático en su respuesta. «A la gente le gustará ver en pantallas gigantes cómo los surfistas cogen olas gigantes. Al fin y al cabo, muchos de los que se deslizan sobre las olas con una tabla no se preocupan demasiado de la cultura, la escena, la filosofía del surf. Si les preguntas si son surfers te responderán que no, que ellos, simplemente, surfean».

Amplios son los cimientos

El coordinador de Savage Cinema, Sancho Rodríguez, recordó que ya en 1959 cuando Hollywood produjo la primera película con surfistas, 'Gidget', alguien (Miki Dora, llamado 'El caballero negro', hereje y santón del surf) proclamó la muerte del surf puro. Y a pesar de ese recuerdo, Craig R. Stecyk (una de las tablas pintadas por él se exhibe en el Smithsonian Museum), puso sobre la mesa loquelos demás también pensaban: El Comité Olímpico Intenacional envejece. Y con él, los Juegos. Se necesita atraer al público de las nuevas generaciones. Y las nuevas generaciones hacen surf, tienen monopatín y abren nuevas vías de escalada. Por lo tanto, y sabiendo que pocos mercados tan potentes como el de estos universos, entra dentro de la lógica. Del COI. De las grandes marcas. Y de muchos deportistas: «En el surf no hay ninguna liga que te permita estar arriba a nivel mundial y las olimpiadas pueden ser una alternativa».

Todos concluyeron que de cualquier manera, los cimientos del surf como depore, cultura y tema cinematográfico son ya demasiado amplios y poderosos; sostenidos por millones de aficionados,como para que el olimpismo lo destruya.