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Zinemaldia: Sigourney Weaver recuerda que vio por primera vez 'Alien' en Donostia

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Sigourney Weaver ha recibido el premio Donostia de manos del director Juan Antonio Bayona. / EFE

  • festival de cine de san sebastián 2016

  • La actriz norteamericana ha recibido esta noche el premio Donostia que el Zinemaldia le ha concedido por su carrera cinematográfica

La actriz Sigourney Weaver (Nueva York 1949) recogió anoche el segundo Premio Donostia de la 64 edición del Festival de Cine de San Sebastián en una gala en la que recordó su primera visita a este certamen en 1979, con motivo del estreno de 'Alien: el octavo pasajero'.

"Algunos sabéis que fue el primer festival al que fui, en 1979, con una pequeña película llamada Alien, que no había visto antes de esa noche", aseguró en el escenario del Kursaal ante un público que la recibió de pie con una ovación y aplausos.

"Fue una noche exótica para una chica de Manhattan como yo, nunca la olvidaré", añadió mientras a sus espaldas se proyectaban imágenes de aquel estreno, en el Teatro Victoria Eugenia, subiendo la escalinata flanqueada por una fila de 'dantzaris' con las espadas en alto.

Weaver ha recibido el premio de manos del director español Juan Antonio Bayona, que la ha dirigido en 'Un monstruo viene a verme', película que sepresentó ayer en el festival, fuera de competición.

Bayona recitó la "impresionante" lista de directores con los que Weaver ha trabajado -Ridley Scott, James Cameron, Jean Pierre Jeunet, David Fincher, Roman Polanski, Ang Lee, Woody Allen, Peter Weir, Mike Nichols- y compartió algunas de las impresiones sobre la actriz que se llevó de su rodaje.

"La mayor sorpresa al conocer a Sigourney es descubrir su sensibilidad", confesó. "Inevitablemente la asocias a la coraza de Ripley, posiblemente el personaje femenino más importante de la historia, pero es totalmente lo contrario".

Según Bayona, lo que hace de Weaver "la mejor guerrera del cine no es su imponente presencia ni sus habilidades físicas, sino su sensibilidad y su vulnerabilidad".

La gala fue conducida por Edurne Ormazábal, quien recordó que Weaver ha estado tres veces nominada a los Oscar, y dos a los Globos de Oro, y que ganó un premio Tony. A continuación se proyectó un vídeo con escenas de sus películas.

Cuando Weaver salió al escenario, con un vestido largo verde oscuro, al ser recibida con el público en pie, pronunció algunas palabras en castellano: "hoy soy española" y "muchas gracias queridos amigos".

Tras recordar a la "gente maravillosa" con la que ha trabajado a lo largo de casi cuatro décadas de profesión, "incluido Jota" (apodo de Bayona) aseguró que España es uno de sus lugares favoritos para trabajar. "Hacer películas aquí aún es considerado un arte", opinó.

En relación con la película de Bayona destacó que desde el principio supo que sería "una historia especial", por el guión de Patrick Ness y porque considera a Bayona "un visionario".

Unas horas antes del arranque de la gala llegaba a la ciudad el director Oliver Stone y los actores Joseph Gordon-Levitt y Shailene Woodley, que serán protagonistas de la jornada de hoy con la película 'Snowden', y directores como Jonás Trueba, el coreano Sangsoo Hong y el francés Francois Ozon.

Rosas y lágrimas para una actriz todo-terreno

Sigourney Weaver ha emocionado a la capital guipuzcoana tanto dentro como fuera de las salas de cine, desde que el pasado martes llegó San Sebastián. La película que ha presentado en esta edición del Festival de cine de San Sebastián, 'Un monstruo viene a verme', ha conmovido a aquellas personas que han acudido a verla, y es responsable de las lágrimas con las que muchos espectadores salían de los cines. Del mismo modo, dedicó parte de la jornada a saludar al público y a dedicar su rúbrica a unos fans que, también embargados por la emoción, le pedían un autógrafo.

Este miércoles la intérprete tenía en su agenda una cita con las cámaras y una rueda de prensa posterior. Y así ha sido. La actriz posó para los fotografos en las inmediaciones del Aquarium, en un acto en el que estuvo acompañada por el equipo de la película que se ha desplazado a Donostia y en el que ha sido obsequiada con una rosa.

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«Enamorada de esta ciudad»

La norteamericana asegura que tiene guardadas como un tesoro sus fotos de su primera visita a San Sebastián y, por tanto, al Festival de Cine en 1979. Afirma en las entrevistas que concede estos días con motivo de la promoción de 'Un monstruo viene a verme' que el Premio Donostia que recibe hoy miércoles es «muy especial» porque está «enamorada de esta ciudad». Una cosa es segura, cuando se anunció su nombre como destinataria del galardón, recibió una de las mejores acogidas de los últimos años.

Era prácticamente una desconocida que se había estrenado en el cine de la mano de Woody Allen en un pequeño papel de 'Annie Hall' y en la televisión en la serie 'Somerset', cuando Ridley Scott se la imaginó como la integrante de la tripulación Nostromo que consigue escapar de un repulsivo extraterrestre. Su personaje de la teniente Ellen Ripley en 'Alien: el octavo pasajero', pudo haber condicionado su carrera para siempre. No lo hizo, aunque sí marcó su futuro, porque ella principalmente quería ser actriz en Broadway. La película se presentó en el Zinemaldia de ese año y la actriz vino acompañada de sus padres, un ex presidente de la cadena de televisión NBC, a quien atribuyen ser el inventor de los 'talk show', y una actriz británica.

Neoyorkina de pura cepa, nació hace 67 años con el nombre de Susan Alexandra Waver. Su afán por probar cosas nuevas que le viene de pequeña, le llevó con 11 años a buscarse un nombre nuevo. Lo halló en uno de sus libros favoritos, 'El Gran Gatsby', de F. Scott Fitzgerald, Sigourney Fay.

Autosuficiente y dura

'Alien' convirtió a Sigourney Weaver en una heroína de acción, cuando entonces apenas se veían en la pantalla. Incluso se la comparó con una especie de Katherine Hepburn moderna porque encarnó una serie de mujeres autosuficientes, duras e inteligentes, quizás también debido a su 1,82 de altura. Ahí están la diplomática de 'El año que vivimos peligrosamente', la violonchelista que acaba abducida en 'Cazafantasmas', la ejecutiva implacable de 'Armas de mujer' o la zoóloga Dian Fossey de 'Gorilas en la niebla'.

La lista de los directores que querían trabajar con ella en los años 80 y 90 era interminable. Además de Scott estaban otros como Peter Weir o James Cameron. Pero al mismo tiempo la fama le atosigó de tal forma que optó durante una temporada por refugiarse en el teatro, su pasión y su vocación inicial antes de huir del espécimen intergaláctico. Algo que tampoco consiguió porque en años posteriores ha participado en todas las películas de la saga: 'Aliens', 'Alien 3' y 'Alien: resurrección', donde también participó como productora. Hace poco anunció que estará presente en 'Alien 5'.

Un tanto desencantada con el cine de las grandes producciones, «porque cada vez están más preocupados por los beneficios económicos que por los artísticos», Sigourney Weaver opta ahora por trabajos más pequeños o en películas alternativas. En la segunda mitad de los año 90 tomó parte en proyectos que se salían de la línea comercial como 'La muerte y la doncella', con Roman Polanski, o 'La tormenta de hielo', de Ang Lee.

Pero, aunque donde más se ha prodigado ha sido en papeles dramáticos o de heroína, también ha sabido explotar su vis cómica. Cuenta que tuvo que presentarse a una audición para que le contrataran en 'Los Cazafantasmas' porque «no creían que tenía una faceta humorística». 'Héroes fuera de órbita' o 'Las seductoras', son buena prueba de que los productores no tenían razón.

La postura un tanto outsider ya la mantenía en 1999 cuando visitó por segunda vez el Festival de Cine de San Sebastián para presentar dentro de la Sección Oficial 'Mi mapa del mundo', la ópera prima de Scott Elliot. Entonces comentó que «no hay muchos buenos papeles para actores y actrices de mi edad en Hollywood -tenía 50 años-, por eso la mayoría recurrimos a las producciones independientes».