Diario Vasco

Ramón Barea: «Este premio se lo dedico a toda mi generación, la primera del cine vasco»

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Barea envió un mensaje de agradecimiento en el que hizo un repaso a su trayectoria como uno de los pioneros del cine vasco. / JOSÉ MARI LÓPEZ

  • Ramón Barea recibió ayer el Premio Zinemira a su trayectoria, aunque no pudo estar presente en la Gala del Cine Vasco

No pudo recoger el premio en persona. 'Incendios', la obra de teatro en la que trabaja, le requería en el madrileño Teatro de la Abadía y cambiar la fecha de la función «resultó imposible». Pero ya se encargó él, Ramón Barea, de grabarse un vídeo con un tono guasón y algo sarcástico para agradecer no solo el Premio Zinemira a toda su carrera, sino también a todas aquellas personas que le han acompañado en su vida personal y profesional.

El actor bilbaíno acumula en sus vitrinas una bonita colección de reconocimientos, entre los que destacan el Premio Nacional de Teatro 2013 y el Premio Max, fruto de las más de cien películas en las que ha participado. Pero como siempre que uno recibe un reconocimiento en su casa, y más aún si es seleccionado de forma unánime, ese galardón está envuelto de una doble dosis de agradecimiento, satisfacción y orgullo por el trabajo bien hecho. Aunque se apresuró a advertir con cierta sorna: «Este premio a mi trayectoria no sé si es una exhortación a la jubilación, pero ahora tengo la sensación de estar cogiendo el tranquillo a la interpretación».

Haciendo un repaso a unos primeros años que no fueron del todo fáciles, Barea se define profesionalmente como un actor autodidacta que puede presumir de llevar desde el año 73 viviendo de la interpretación. Asegura formar parte de ese grupo de personas que fueron pioneros en el teatro profesional vasco. «Eso supone mucho, pero también era una faena porque en aquel entonces, tenías que comprarte los focos, la furgoneta... Colaborábamos con mucha ilusión, cobrando poco y viviendo vizcaínos en casa de guipuzcoanos porque no había para más», dice entre risas.

«Tengo una camisa a cuadros roja y negra, porque siempre te decían que mejor te pusieras una tuya con el pretexto de que seguramente te quedaría muchísimo mejor», comentó con un toque sarcástico que hizo reír a un repleto Teatro Victoria Eugenia. Para hablar de sus inicios en televisión tampoco dejó la ironía de lado: «somos una comunidad pequeña... vas a tener que poner de tu parte...», reprodujo en referencia a los salarios casi simbólicos de entonces.

Canapés en Aiete

Pero la carcajada de la sala llegó con su recuerdo sobre la primera vez que pisó la alfombra roja de un festival, el Zinemaldia en 1981. Junto a su fiel escudero Alex Ángulo, los dos actores fueron seleccionados por Imanol Uribe, a su juicio «por tener cara de vascos» para la película 'La fuga de Segovia'. «Para unas personas que veníamos de teatro, donde teníamos que encargarnos de todo, tomarnos unos canapés en Aiete nos parecía de un glamour indescriptible».

Fue entonces, en aquella edición del Festival, cuando comenta que tomó conciencia de que podía empezar a hacer cine y decidió tomárselo en serio. Ahora, algo más de tres décadas después, la alfombra roja por la que paseó con cierto pudor con 32 años es la que le condujo ayer hasta el homenaje que el Zinemaldia quiere rendir a su carrera y que el actor quiso dedicar «a mi generación. La primera generación de cine vasco», porque, dice, «tiene peligro de ser olvidada».

El protagoinsta de la exitosa serie 'Allí abajo', Jon Plazaola fue el maestro de ceremonias. «Si Ramón Barea hubiera nacido en Reino Unido hoy le presentaríamos como lo que es: sir Ramón Barea», exclamó antes de dar paso a un resumen de su filmografía.

Juanma Bajo Ulloa, con quien ha realizado varios trabajos siendo 'Airbag' uno de los más aclamados, fue el encargado de hacer entrega del premio, no sin antes decirle unas palabras «que nunca me he atrevido a decirte: Ramón Barea, maite zaitut». Y fue a la actriz Irene Bau a la que el actor bilbaíno le encomendó una doble tarea: recoger el premio, «un gesto que hago con mucho gusto porque Barea es mucho Barea y nos alegra mucho que te pasen estas cosas» y, por otro lado, le indicó al final de su intervención en el vídeo: «Irene, estate atenta, a ver si los 'giputxis' aplauden».

Dos proyecciones

Después de las risas, los aplausos y el orgullo que se sintió en el Teatro Victoria Eugenia, principalmente aclamado por parte de muchos compañeros de profesión de Barea, continuó la gala, a la que acudieron además representantes de las tres instituciones.

Fue entonces momento de seguir disfrutando del cine vasco, en este caso con una sesión doble. La película 'Igelak', dirigida por Patxi Tellería, cuenta con un reparto compuesto por Gorka Otxoa, Miren Gaztañaga, Josean Bengoetxea, Itziar Ituño o Gurutze Beitia, entre otros, que no quisieron perderse el estreno. El film cuenta la historia de un banquero corrupto y fugitivo de la justicia que encuentra cobijo, oculto bajo una falsa identidad en una casa ocupada por desahuciados que luchan contra su propio banco.

Asimismo, se estrenó el documental 'Lehendakari Agirre', una biografía documental dirigida por Francesc Escribano que recorre la historia personal y profesional del lehendakari José Antonio Aguirre, a través de la investigación que realiza el actor Daniel Grao. «Es un canto a saber superarse en los momentos difíciles, un canto al compromiso con unos ideales», manifestaron.