Diario Vasco

Alberto Sordi, el actor que fue alcalde por un día

Alberto Sordi saluda a la audiencia con su típico gesto cómico.
Alberto Sordi saluda a la audiencia con su típico gesto cómico.
  • Así era el cómico italiano que fue homenajeado en el Festival de Cine de San Sebastián de 1999

Alberto Sordi es una de las figuras más características del cine italiano, por eso, el Festival de Cine de San Sebastián de 1999 decidió rendir homenaje al cómico y a su larga trayectoria profesional.

Hace 17 años, un mismo 20 de septiembre, llegó el actor italiano a la costa de San Sebastián. Entre risas y grandes sonrisas, Alberto Sordi saludó a la audiencia y posó, encantado, para los fotógrafos con su característico gesto. Ese año el festival organizaba la segunda parte del ciclo especial de cine italiano denominado 'Boom a la italiana'. Protagonista de más de 200 películas, el cómico estrenó su faceta de director con la película 'Incontri proibiti' o 'Encuentros prohibidos'.

El italiano coincidió con grandes profesionales del momento, como por ejemplo, la actriz estadounidense Tippi Hedren, protagonista de la película de Hitchcock 'Los pájaros'. Ese año los titulares hablaban de un festival de gran calidad donde los invitados hacíanque la ciudad brillara.

Sin embargo, lo que entonces no se conocía es el peculiar regalo de cumpleaños que había pedido Sordi. El actor quería cumplir su sueño de entrar en política y ser alcalde por un día. El deseo se hizo realidad el 15 de junio de 2000, el día de su cumpleaños, cuando se convirtió en alcalde de la misma Roma.

Alcalde durante 24 horas

El reconocido actor italiano celebró de esa manera tan original su 80 cumpleaños. «Encerraré a todos en casa para poder pasear solo por la ciudad y eliminaré los vehículos, que no puedo ver ni en pintura», declaraba Sordi sobre sus planes. A pesar de sus amenazas, Alberto Sordi se enfundó, entre aplausos del consistorio, la banda tricolor que lo acreditaba como alcalde de Roma por un día.

Durante toda la jornada, el actor hizo la labor de alcalde de la ciudad, telefoneó al jefe de Estado, recibió al primer ministro, presidió una inauguración, brindó con un grupo de notables -Giulio Andreotti, Silvio Berlusconi, la científica Rita Levi Montalcini, la ministra de Bienes Culturales, Giovanna Melandri- y asistió a una proyección al aire libre de una de sus 190 películas, 'Una vida difícil', de Dino Risi.

El actor, que estuvo todo el día vigilado a poca distancia por el alcalde de verdad, declaró que no querría volver a repetir ya que se trata de un puesto con «demasiada responsabilidad». No obstante el actor bromeó sobre otro posible puesto de trabajo dentro del ámbito político. Sordi hizo público su deseo de ser nombrado «senador vitalicio», un cargo que, tal y como explicaba, «da poco trabajo y está en cambio excelentemente remunerado».

Católico, soltero, nostálgico de una Roma sin muchedumbres ni contaminación y amante de la pasta con salsa de tomate, Alberto Sordi fue uno de los actores más queridos de Italia.