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El director Feng Xiaogang, con la actriz Fan Bingbing. / JOSÉ MARI LÓPEZ

Feng Xiaogang: «Creo que a veces cuando una mujer dice que 'no', en realidad es un 'sí'»

  • El director Feng Xiaogang intenta ofrecer una visión panorámica de la sociedad china a través de la lucha de una mujer

La escena transcurre así: la protagonista se resiste a las impetuosas acometidas de un personaje -«estoy cansada», «no me apetece», «no quiero»- pero la relación sexual se consuma. A la mañana siguiente, la mujer le pregunta: «¿Te das cuenta de que ha sido una violación?», a lo que su pareja le responde si realmente lo cree. «Ha sido maravilloso», viene a zanjar la protagonista. Preguntado el director de la película 'I am not Madame Bovary', Feng Xiaogang, si cree que hay veces en las que cuando una mujer dice 'no, en realidad es 'sí' contestó con una sonrisa pilluela: «Sí lo creo», entre las risitas picaruelas de su protagonista, la megaestrella china, Fan Bingbing. Menos contundente se mostró el realizador chino cuando se le preguntó si las autoridades de su país aprobaban la película: «Se puede no responder a esa pregunta». En efecto, la cinta ha topado con la férrea censura del Gobierno chino.

La rueda de prensa de presentación de 'I am not Madame Bovary' transcurrió bajo el síndrome del 'lost in traslation', ya que la dificultad de traducir del chino al inglés y de éste al castellano -y al revés- entorpeció el fluir de las conversaciones y probablemente provocó que se perdieran los matices tanto de las preguntas como de las respuestas. La comparecencia del director y su protagonista, acompañados de los productores Wang Zhonglei y Sun Rong, estuvo precedida por una tumultuosa proyección en la sala 1 del Kursaal. Buena parte de la comunidad china de la ciudad -en especial, sus sectores más jóvenes- se dio cita en el pase de la cinta y ovacionó desde las escaleras al equipo al término de la película.

«No ruedo para festivales»

Preguntado por la circunstancia de que un director tan conocido en China como Xiaogang se prodigue tan poco en certámenes internacionales, el realizador contestó que «hago películas para el público, no en particular para un festival». A continuación, se explayó un poco más e indicó que «mis anteriores películas no las enviamos a festivales extranjeros porque se perdería demasiado en la traducción». Y de seguido puso un confuso ejemplo que, en efecto, no se entendió. En cualquier caso, y ya centrado en 'I am not Madame Bovary', reconoció que le gustaría «que no se perdieran en otros países detalles culturales» insertos en la cinta, «pero ciertamente mucho se pierde. Es como convertir un libro de texto universitario en uno de EGB (sic del traductor), se pierden muchas cosas». También se le preguntó si sintió presión durante el pase de la película en el Festival de Toronto, a lo que respondió que «no. He hecho muchas películas, por lo tanto, no siento presión. Si tuviera que asaltar un banco quizás si la sentiría».

Buena parte de la rueda de prensa se centró en su controvertida decisión de prescindir durante toda la película de buena parte de la pantalla para alternar el objetivo circular con el cuadrado. «Quería rodar con la pantalla en redondo porque es una película muy china y los diversos avatares que atraviesa la protagonista no podrían ocurrir en otro lugar del mundo. Quería recalcar cuán china era esta película», explicó.

Por otra parte, el objetivo circular se torna en cuadrado en las escenas que transcurren en Beijing. La alternancia, añadió, también obedece a que hay un «fuerte humor oscuro o negro en la historia y la gente se reiría» si la mostraba a toda pantala, «pero con el objetivo redonde sería más alegórica en lugar de una comedia». Además, «quería destacar el contraste entre el campo y la ciudad». Y por último, «cuando llegamos a Beijing el formato redondo no encajaba con la estética de la ciudad y los símbolos de poder. Vimos que funcionaba mucho mejor el objetivo cuadrado», de ahí el cambio.

Rebelde o tradicional

Ya en torno al argumento, Feng Xiaogang aseguró que «el Gobierno tiene que tomarse en serio las necesidades del pueblo porque de lo contrario se pueden crear problemas de mayor envergadura», tal y como sucede con la protagonista de esta película, basada en una novela. En la obtención de los derechos de rodaje, ha invertido el director estos últimos cuatro o cinco años, según aclaró el propio Xiaogang. «Antes, cuando hacía películas, me centraba en aspectos que no eran el filme en sí mismo; en esta ocasión, sólo he pensado en la película», dijo.

El cineasta acaparó buena parte de una rueda de prensa en la que la rutilante estrella Fan BingBing se limitó básicamente a sonreír desde la mesa. Apenas intervino para señalar que «en ningún momento me he planteado si el personaje que interpreto es una rebelde o una tradicional. Es una persona que tiene una historia de contar y eso es lo que me atrajo. Respecto a si es una cosa o la otra, es algo que el público debe decidir». También señaló que ésta es su segundo película con Xiagogang, que la anterior la rodaron hace doce años, que le permitió ganar el premio a la mejor actriz en Chjina, que estaba basada en otra obra del mismo autor que 'I am not Madame Bovary' y que en su país «el doce es un número circular. Estaba predestinada» a trabajar en esta película, cuyo resultado le ha dejado «muy satisfecha, lo que buscamos es que guste al público».

Finalmente, el productor Wang Zhonglei señaló que «llevo veinte años trabajando con Xiaogang y cada proyecto que me trae es diferente a los anteriores. Eso hace que sea un placer trabajar con él. Le apoyo incondicionalmente», concluyó.