La videoartista Paloma Navares reúne su obra en San Sebastián antes del adiós

La sala Kubo de San Sebastián ha presentado hoy la exposición "Paloma Navares. Iluminaciones", que repasa cuatro décadas de la trayectoria de esta artista multimedia burgalesa./EFE/Javier Etxezarreta.
La sala Kubo de San Sebastián ha presentado hoy la exposición "Paloma Navares. Iluminaciones", que repasa cuatro décadas de la trayectoria de esta artista multimedia burgalesa. / EFE/Javier Etxezarreta.

La artista, una de las pioneras de la videoinstalación en España, se ve obligada a dejar de crear debido a una dolencia ocular

Alberto Moyano
ALBERTO MOYANO

Aunque ya pasó por la sala Kubo Kutxa del Kursaal hace dos años con una instalación que formaba parte de la exposición colectiva ‘En cuerpo y alma’, la artista Paloma Navares (Burgos, 1947) se apropia ahora de este espacio en su totalidad para ofrecer una retrospectiva de sus cuatro décadas de trayectoria. Bajo el título de ‘Iluminaciones’, Navares ha sumido los mil metros cuadrados de la sala en una penumbra que revela la coherencia artística y autobiográfica de una creadora que probablemente se adelantó a su tiempo y, con seguridad, se anticipó a las corrientes artísticas de su país. El resultado es una exposición protestona y reivindicativa, con un punto burlón, en el que Navares espera que el visitante vea reflejados sus combates cotidianos.

Comisariada por Rocío de la Villa, ‘Iluminaciones (1977-2017)’ ofrece un recorrido artístico a través de más de un centenar de obras -entre esculturas, instalaciones, videoinstalaciones y objetos intervenidos- agrupadas en tres secciones divididas en seis núcleos temáticos: un gabinete que funciona a modo de cámara de las maravillas que muestra el microcosmos de la artista, además de la videoinstalación ‘Circuito cerrado, circuito infinito’. Este espacio de la sala funciona tanto como prólogo como epílogo del itinerario expositivo, a elección del visitante.

Críticas a través de la ironía

En ‘Cyber, nacimiento y maternidad’, Navares ofrece una reflexión sobre la gestación de seres humanos veinte años antes de la gestación subrogada y, a la vez, da rienda suelta a su ironía en piezas como la instalación ‘Implantes. Elígete’. La crítica descarnada a la representación artística que el hombre ha reservado tradicionalmente a la mujer aparece de forma explícita en ‘Del amor a las mujeres’, en donde Navares recrea la figura femenina, siempre lánguida en la mirada de artistas como Velázquez, Durero o Degas. ‘In Memoriam’ se centra en desenterrar la escritura femenina, siempre sepultada. Aquí las protagonistas son las cajas de luz y las esculturas creadas a base de fotografías de flores cuyos pétalos ha intervenido la artista de forma manual. Paul Celan, Alfonsina Storni, Virginia Wolf y Alejandra Pizarnik son los protagonistas suicidas de la sección denominada ‘Resiliencia’, mientras que tres videoinstalaciones ocupan el espacio más elevado de la sala Kubo, con el encierro y la privación de libertad en sus diversas variantes como eje central de este apartado, denominado ‘Amnesia, sueño y locura’.

«Aquí están expuestas mis las últimas piezas»

Tal y como adelantó en la entrevista que publicó este periódico el pasado domingo, Paloma Navares se despide de la creación artística con esta retrospectiva de la Sala Kubo Kutxa del Kursaal. «Las obras de 2017 que expongo aquí se quedan como las últimas piezas que hago». Navares ha explicado que los problemas oculares que arrastra desde hace décadas, y los consiguientes procesos de pérdida y recuperación de la visión se aproximan al fin de ciclo. «Sé que llega el momento malo», ha señalado, antes de añadir que su obra se seguirá exponiendo, pero ella prefiere «tener más tiempo libre para dedicárselo a la familia. Prefiero no dedicar horas y horas diarias a crear. Sí, es una despedida», ha concluido.

Sin embargo, si una exposición difícilmente se resume en la descripción de la suma de sus partes, menos aún en el caso de ‘Iluminaciones 1977-2017’, en donde la biografía de la artista se superpone a su propia trayectoria artística. Además, de la iluminación tenue, un hilo temático atraviesa toda la muestra como un cable invisible: la resistencia contra las tendencias uniformizadoras del ser humano. «Quedan pocos residuos de energía dentro del arte y de la cultura -lamentó la artista-. Y estamos todos necesitados porque es un remanso en donde uno se encuentra con los demás».

Pionera por partida doble

Tal y como señaló la comisaria Rocío de la Villa, la muestra se articula en torno a dos ideas eje, más allá de otras posibles clasificaciones: el papel de Navares como pionera de la videoinstalación en España y su condición de adelantada a su tiempo en lo que al arte de género se refiere. «Resumir una idea sobre cuarenta años de trabajo es complicado y ha sido un proceso intenso», ha explicado la comisaria respecto al proceso de selección de las piezas que conforman la muestra. De la Villa ha calificado la Sala Kubo Kutxa de «espacio privilegiado, pero complejo» y ha señalado que ésta es una «exposición distinta a las habituales, con un protagonismo especial de las instalaciones».

Paloma Navares, que ha expresado su compromiso de donar una de las obras expuestas -aún por determinar- a la Fundación Kutxa, ha recordado durante el recorrido por la muestra los tiempos difíciles de finales de los años ochenta, cuando «no me entendía porque no sabían dónde encasillarme. Fue una etapa difícil» que terminó cuando, gracias a una beca, viajó a París. «Y triunfé -ha asegurado una sonriente Navares-. Vino un director de museo y me ofreció la oportunidad de exponer en Viena».

Sobre sus autorretratos en espacios hospitalarios antes o después de intervenciones quirúrgicas, la artista ha señalado que capturan «momentos delicados, en los que ha aprovechado para reposar y que me fortalecen. Todos tenemos un mal y el mío al menos se arregla con cirugía». La exposición, que incluye el habitual programa de visitas guiadas y talleres, permanecerá instalada hasta el 4 de febrero.

La exposición

Título
‘Iluminaciones 1977-2017’.
Autora
Paloma Navares (Burgos, 1947).
Comisaria
Rocío de la Villa
Lugar
Kubo Kutxa del Kursaal
Fecha
desde hoy hasta el 4 de febrero
Horario
de martes a domingo, de 11.30 a 13.30 y de 17.00 a 21.00 horas. Entrada gratuita.

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