Maika abandona 'El conquistador' en camilla

Maika abandona 'El conquistador' en camilla

La concursante navarra fue eliminada tras sufrir una espectacular caída en la prueba final y lesionarse seriamente el brazo

JOSEBA FIESTRAS

La dureza del Caribe puso a prueba la resistencia de los concursantes de 'El conquistador del Caribe' a las primeras de cambio. La lluvia azotó con fuerza los campamentos pobres, dinamitando el aguante de alguno de ellos y reforzando el de otros. Solo las jotas navarras de Maika aliviaron (o no) a su equipo. No es de extrañar que todos llegaran al juego de inmunidad con ganas de 'machacar' a los contrarios y lograr así las comodidades del campamento rico. Y con el difícil desafío llegó la polémica. Tres participantes de cada equipo giraban atados a las aspas de un molino para intentar recoger la mayor cantidad de agua posible con sus bocas. El capitán de los verdes, Eneko Van Horenbeke, fue uno de los elegidos para subirse a la aceña, dejando la responsabilidad de dar órdenes a Zuriñe, la triatleta que goza de su total confianza. Pero hacer girar la rueda fue casi utópico para los azules y los verdes. Solo los rojos lo consiguieron, logrando así el privilegio en las votaciones y el traslado al campamento rico. Lo malo fue el caótico desenlace para el resto. Los de Telmo no recogieron ni una gota, pero los Wüi no siguieron las normas, según Julian Iantzi, y quedaron relegados por ello a la última posición, heredando así el campamento muy pobre. El presentador también quiso dar un toque de atención a Gorrotxa, recordándole que en los Puyuii hay dos capitanes (Isma y él), «así que tú también tienes que demostrar tu liderazgo», apercibió.

Controversias aparte, el momento más intenso se vivió, una vez más, en la prueba eliminatoria. Un duelo que Gorrotxa conocía muy bien porque lo sufrió en sus carnes el año pasado. El ejercicio consistía en cruzar de una plataforma a otra por encima de un río, apoyándose en dos cuerdas: una para los pies y la otra, para las manos. Un 'puente mono' engorroso en el que el equilibrio era clave. Y para acabar de complicarlo, los duelistas tenían que llevar en esta ocasión una antorcha con la que encender dos pebeteros, el primero situado en la mitad del recorrido y el segundo, que marcaba el final. Maika e Irati eran las duelistas, después de que la navarra decidiera no batirse con Aiora, la otra candidata del equipo esmeralda. La batalla fue dura e incompleta, ya que la cocinera de Pamplona sufrió una espeluznante caída que le lesionó seriamente el brazo y tuvo que abandonar en camilla. Ante tal circunstancia, los verdes mantienen a todos sus integrantes en el grupo y los azules ya han perdido a dos compañeras, lo que merma notablemente al grupo, que tendrá que ponerse las pilas para frontar las siguientes aventuras.

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