Lorenzo Mejino: «Lo que más valoro en una serie es la coherencia»

El experto seriéfilo, que ha intervenido en el festival Crossover, analiza el pasado y el presente de la obra catódica

Lorenzo Mejino intervino el sábado en Tabakalera en el marco del festival Crossover. /PEDRO MARTÍNEZ
Lorenzo Mejino intervino el sábado en Tabakalera en el marco del festival Crossover. / PEDRO MARTÍNEZ
Mikel Madinabeitia
MIKEL MADINABEITIA

Es difícil calificar a Lorenzo Mejino (Barcelona, 1960). Ingeniero de Caminos, locutor olímpico, viajero empedernido (ha visitado 175 países)... Pero la faceta que está desarrollando en los últimos años es su divulgación de las series. Lleva más de cincuenta años viendo obras televisivas: las de aquí y las de allí, europeas y americanas, africanas y sudamericanas, australianas y orientales... Dice que ha visto más de 5.000, por lo que los productores y guionistas nacionales le llaman para saber su opinión y sobre si podrían funcionar en nuestro país. Con motivo de su intervención en el festival Crossover que se ha celebrado esta pasada semana en San Sebastián, y aprovechando que es el autor del blog 'Series para gourmets' de Diariovasco.com, que cumple seis años, le entrevistamos para que nos hable de las mejores ficciones del momento, sus gustos, la evolución de las series y lo que se tercie. Con todos ustedes, Lorenzo Mejino. Un torrente comunicativo. El hombre de las series.

- ¿Cuándo y cómo comenzaste a ver series?

- El primer recuerdo que tengo es en casa, a finales de los sesenta, junto a la familia, con series como 'Bonanza', 'El virginiano'... Había dos canales nacionales, no había más dónde elegir. Más tarde veíamos 'Crónicas de un pueblo'.

- ¿Cuál fue la primera que te marcó?

- 'Misión imposible'. Fue la primera con la que me peleaba con mis padres por irme más tarde a la cama. Había negociaciones duras. Cuando oía la música de Lalo Schifrin y la mecha encendiéndose, aquello lo tenía que acabar. Aunque luego tuviera que estar sacando la basura no sé cuantos días (sonríe)...

- ¿En aquel entonces también se hacían series de calidad?

- (Se lo piensa y arranca). Es difícil definir calidad. En aquel momento eran series de calidad, pero si la ve alguien ahora me dirá cualquier cosa... Siguen estando bastante bien, más de lo que alguno se piensa. Pero es verdad que el cine es diferente, porque hay más tolerancia hacia los clásicos.

- Llevas 50 años viendo series. Un aniversario redondo para analizar su evolución.

- Primero eran un entretenimiento familiar. Porque la única posibilidad que se tenía era ver la serie en directo. No había muchas opciones para elegir y, básicamente, te sentabas delante del televisor y veías lo que te ponían. Como todo el mundo veía lo mismo, al día siguiente todo el mundo comentaba lo mismo.

- (...)

- Las cosas fueron así hasta los años 80. A mitad de esta década, con la aparición de los vídeos ya nos podíamos permitir programar las cosas y verlas más adelante. Éste fue uno de los detalles que más cambió la forma de ver televisión. Algo así como la segunda evolución.

'Misión imposible' fue la primera serie que me marcó. Me peleaba con mis padres para ir más tarde a la cama»

- ¿Cuál fue la tercera?

- La llegada de las televisiones privadas. Abrió mucho el campo. No es que mejorara la oferta, simplemente que había más producción. En Estados Unidos, además de las tres generalistas (ABC, NBC, CBS), empezó la Fox en los noventa a emitir series. Y finalmente llegó la HBO con su producción original como antesala del boom de los 2000, cuando las series se pusieron de moda. 'Los Soprano', 'The wire', y 'A dos metros bajo tierra' son los exponentes de esta era. A nivel popular fue 'Perdidos' la que consiguió que la gente se obsesionara, como ocurrió en los años sesenta con 'El fugitivo', por cierto. 'Perdidos', gracias a internet y las redes sociales, permitió conectar a los seguidores con los creadores y ampliar su experiencia más allá de su simple visionado.

- ¿Cuántas series has visto en 50 años?

- (Resopla). Yo puedo haber visto entre 5.000 y 10.000. Más de 5.000 seguro. El ritmo actual es el más fuerte; también hay mucha más producción. Antes llegaba lo que llegaba, podría haber seis a la semana y veías un capítulo. Ahora es radicalmente diferente. Tampoco hay que agobiarse y ver todo. No tienes que ver todos los partidos de Primera División, Segunda y Segunda B cada fin de semana.

- Con tanta producción, ¿cómo haces la criba?

- Con tanta oferta, el papel de la crítica ha cambiado un poco. Es imposible criticar todo lo que se estrena pero, en cambio, es mucho más sencillo orientar. A mí me gusta más enfocarlo en plan divulgativo. ¿Cuáles son sus gustos? Pues le voy a recomendar esta serie según sus gustos personales, lo cual no quiere decir que a mí me guste. Un ejemplo reciente, si a usted le gusta el cantante Luis Miguel, sepa que ahora se ha hecho una serie sobre él que está siendo un bombazo en Latinoamérica.

- (...)

- Hay series que son muy buenas y series que son muy malas. Entre medio, tenemos un poco de todo. Personalmente, escribir sobre una buena me resulta complicado porque hay tantos elogios que difícilmente vas a aportar algo nuevo sobre gente que, además, escribe muy bien. De las series malas, en cambio, es mucho más divertido porque mucha gente las deja de ver y ahí tenemos recorrido. Me recuerda un poco a las películas de Pajares y Esteso, las del destape. Todo el mundo sabía que eran malas pero tenían su público. Con lo cual tienes licencias literarias para dar y tomar, que con una serie que todo el mundo respeta y venera no te podrías permitir.

- ¿Qué aspectos valoras más de una serie?

- No tengo formación crítica para analizarlo como un académico en cuanto a los aspectos más formales, visuales... Me dejo llevar por la intuición de un espectador que ha visto mucho televisión. Empiezo a verlas sin haber visto un tráiler antes siquiera. Una pantalla en blanco y sin ideas preconcebidas. Y te voy a decir una cosa.

«Habré visto más de 5.000 series en 50 años. Lo que más me gusta cuando escribo sobre ellas es hacerlo en plan divulgativo»

- Dime.

- Lo que me interesa es la estructura de una serie. Si trabajan varias líneas temporales, cuáles son las líneas principales... Diseccionarla para ver cómo funciona internamente, luego ya veré si está bien o no. La clave es ver si cumple con los objetivos con los que fue creada. No todas las series van a buscar un Emmy.

- ¿Qué obras actuales recomendarías a nuestros lectores?

- En cuanto a estrenos, 'Killing Eve', 'Counterpart', 'Heimebane' (no se ha estrenado en España aún), 'En la sombra' (idónea para los tiempos electorales que vamos a vivir), 'El cuento de la criada', 'Team chocolate', 'Strike', 'The city and the city', 'The split'... Y en España, 'Fariña'.

- ¿Fariña?

- Sí (rotundo). Es una magnífica serie. En mi opinión, mejor que 'Narcos'. Porque explica una historia nuestra, con nuestros propios lenguajes y códigos, pero que puede llegar a todo el mundo. Éste ha sido el éxito de las series europeas de los últimos años, que han sabido contar historias locales a audiencias globales.

- (Le interrumpo). ¿No hacíamos esto aquí?

- No se había conseguido hasta ahora. Hablar con ese acento gallego, la música de Galicia, basada en hechos reales (muchas familias vieron a sus hijos destrozados por la droga), con un equipo de actores y guionistas gallegos, un poco alejado del centro de Madrid..., eso tiene mucho mérito. Además, tuvieron la gran suerte del secuestro del libro, que les dio una publicidad gratuita que Antena 3 lógicamente aprovechó para dotarle de un impulso que toda serie necesita en su inicio.

- ¿Sabrías decirme tus favoritas?

- 'Hill street blues', 'Playa de China', 'Doctor en Alaska', 'Picket fences'... De la época moderna, elegiría 'The shield', 'Friday night lights', 'The wire', '24', 'Homeland', 'The americans'... Es tan personal... Hay series que en un momento las he dejado, las he retomado más tarde y me han gustado mucho. Y tampoco me fastidia tanto un mal final (pone como ejemplos 'Perdidos' y 'Dexter'). Muchas veces es más importante el camino. Si paso cinco temporadas disfrutando con una serie, pues son 100 horas en las que me lo he pasado genial. No lo voy a destrozar por un mal desenlace. Es como un matrimonio. Sí, al final acabamos fatal, pero los años que hemos disfrutado...

'Fariña' tiene mucho mérito porque explica una historia nuestra que puede llegar a todo el mundo»

- ¿Es más difícil empezar bien una serie, sostenerla con interés y sentido común o rematarla?

- Lo más difícil es la consistencia. Primo eso y la coherencia. Es decir, cuando empieza una serie se establece un pacto con el espectador. Se ponen una serie de reglas (fantásticas o realistas) y lo que más valoro es la coherencia de lo que me están ofreciendo con el resultado final. Si esta coherencia se mantiene durante toda la serie, es una maravilla para mí. Si, por el contrario, empiezan a hacer juegos de manos y me cambian la baraja a mitad de partida, es cuando empiezo a perder mucha confianza e ilusión. Normalmente las sigo viendo, pero no con el entusiasmo con el que me genera otra. Además, el respecto al espectador es clave. Está invirtiendo un tiempo en seguir una historia y no me parece de recibo que le hagas un truco de magia para que defraudes sus expectativas.

- (...).

- Respeto mucho a los guionistas. Ahora conozco a unos cuantos y todavía les respeto más. Por eso nunca opino sobre qué tendrían que haber hecho, sólo sobre lo que han hecho.

- Hace ahora seis años que creaste el blog 'Series para gourmets' en Diariovasco.com. Tú no eres periodista pero la página funciona estupendamente y recibe muchas visitas (900 artículos desde 2012). ¿Qué es lo que más te gusta de esta faceta? ¿Qué dificultades te plantea?

- Es divertido. He visto muchísimas series pero nunca me habría imaginado que acabaría escribiendo sobre ellas. El hecho de ponerme a pensar sobre cómo describir mis sensaciones sobre la serie, especialmente ponerme en la piel del espectador como yo, es atractivo. Mi máxima es la siguiente: hay mucha más gente que no ha visto una serie que la que la ha visto. Con lo cual, siempre me pongo en el papel de esa persona que no ha visto la serie y le proporciono la información para ver si le puede interesar o no. Distinguir mis gustos personales con la información que tengo que facilitar al lector es mi labor más importante. El espectador es adulto y tiene sus gustos formados. Prefiero hacer de guía, no de gurú.

- ¿Qué te ha parecido el festival Crossover?

- Una gran iniciativa, con Jon Paul Arroyo al frente. Es un enamorado del cine, como ha demostrado con Bang Bang Zinema, un agitador cultural, y este tipo de personas son las que consiguen arrancar las cosas. No sé quién empezó con el Zinemaldia pero serían gente como él, que a base de ilusión y esfuerzo intentan organizar cosas. Ha sido un placer colaborar con ellos. Me consta que ha habido un apoyo de las instituciones, las salas se han llenado, la prensa lo ha seguido... Es un fenómeno que está creciendo y San Sebastián, gracias al Festival de Cine, está mucho más preparada que otras ciudades para un evento audiovisual de estas características. Ha intentado tocar todas las teclas, que es lo que debe hacer un festival en su primera edición para ver cuál es la recepción del público. El programa ha sido magnífico.

«El festival Crossover' me ha parecido una gran iniciativa. Ha tenido un magnífico programa y ha intentado tocar todas las teclas»

- Se debate mucho sobre los finales de las series. ¿Cómo te gustaría concluir esta entrevista?

- Me gustaría hablar sobre series de ETB. No hay. Es una espina que tengo clavada (sé que está 'Go!azen', pero no es mi terreno). Este año he hablado sobre series mallorquinas, gallegas, catalanas..., pero ETB tiene una asignatura pendiente en el campo de las series. Más cuando en países como Islandia, mucho más pequeños, con una lengua rara y con muy pocos hablantes, está exportando sus series a todo el mundo. Hay buenos profesionales en Euskadi, como se está demostrando en el cine, que en las series podrían crear industria.

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