«Intentaré hacer entrevistas que emocionen al espectador»

«La entrevista personal es la pasión del periodismo», afirma Alberto Surio/
«La entrevista personal es la pasión del periodismo», afirma Alberto Surio

Alberto Surio vuelve después de 15 años a Teledonosti. Quiere explicar las cosas complejas con sencillez y descubrir «la persona más allá del personaje»

R. KORTA

«La entrevista es la pasión del periodismo, en cualquier formato». Alberto Surio vuelve a Teledonosti después de 15 años con 'En profundidad', un programa de entrevistas de autor que sustituye a aquel espacio de debate en los 'años de plomo'. El reto: «descubrir a la persona más allá del personaje».

- Vuelve a Teledonosti después de 15 años. ¿Con qué espíritu?

-Con enorme ilusión. Entonces llevaba un programa de debate. Se llamaba 'Al descubierto'. Eran años duros en los que resultaba complicado y arriesgado juntar voces diferentes. La trinchera de incomunicación era tremenda. Esa época pasó y ahora regreso con una entrevista personal. Un género que puede parecer más relajado, pero que también es exigente.

- Hoy lo hace con Íñigo Lamarca.

-Sí, está fuera de los focos pero tiene una vida de compromiso con los derechos humanos que merece esa mirada profunda.La entrevista, en cualquier formato, es la pasión del periodismo porque permite al periodista ejercer con más precisión de fotógrafo de la realidad.

- ¿Fotógrafo con la palabra?

-O retratista. La apuesta es descubrir al persona por encima del personaje que suele devorar por sistema a la persona. El entrevistador no solo es un fotógrafo, es casi un pintor de matices. La entrevista ofrece el valor de la palabra original, del gesto, de un silencio determinado, de una sonrisa... A veces la entrevista es una terapia personal. La última con el escultor Ricardo Ugarte me resultó una de las más gratificantes de mi vida. Muy emotiva e íntima.

- Usted se dedica también al análisis periodístico y eso está alejado de la emotividad....

-No tiene por qué, el periodismo es muy versátil. La experiencia te va colocando en territorios en los que te sientes más cómodo, y a mí me gusta el valor añadido de la interpretación, de explicar por qué ocurren las cosas. Me gusta también darle un toque poético. El periodismo ayuda a pensar. Una vez me dijo un chaval de 20 años: «a mí no me gusta leer periódicos ni escuchar entrevistas en televisión porque me hacen pensar». Me pareció terrible. Vivimos una revolución rapidísima de contenidos audiovisuales y de nuevos hábitos de consumo. Sobre todo entre las generaciones jóvenes. Pero hay cosas que forman parte de la esencia, de la autenticidad periodística. Y eso no cambia. Una entrevista en televisión te debe hacer pensar pero a la vez lo tienes que sentir. Esa es la síntesis. Porque yo también busco entrevistas que emocionen al espectador, que lo remuevan del sillón.

- ¿Y eso ocurre con los dirigentes políticos?

-Yo sigo teniendo una curiosidad infinita por esta profesión y por los temas de actualidad. El periodismo tiene un papel de proximidad que me fascina y eso se puede producirse con gentes de la política o de fuera de la política que tengan cosas que decir. Y si son cosas nuevas, originales, imaginativas y frescas, pues tanto mejor. Lo que ocurre es que la política se ha convertido no ya en el arte de lo posible sino en el arte de lo previsible. Y eso produce cierta pereza si quieres buscar mensajes nuevos. Así que el reto es ser capaz de sacarles a los entrevistados, sean o no políticos, un buen titular. Realmente solo un periodista entiende el gustazo de sacar un buen titular.

- ¿Usted lo siente?

-Pues mucho, muchas veces mis amigos me dicen: ¡Cómo se nota que eres periodista, cómo te gusta hacer preguntas! Quizá lo hago de forma inconsciente, pero no lo puedo evitar. Me gusta bastante preguntar.

- ¿Eso implica que le gusta más preguntar que responder?

-Pues a lo mejor sí, lo de las preguntas tiene que ver seguro con una cierta deformación profesional. Por otro lado, muchas certezas absolutas van cayendo y eso nos lleva a surfear sobre las dudas y algunas de las respuestas.

- Pues le planteo la pregunta para que me responda sin evasivas: ¿Qué le molesta de la profesión?

- Quizá me irrita la excesiva facilidad en la que se colocan etiquetas y la tendencia a hacer juicios y dictar sentencias tajantes. Siempre he pensado que el reto de un buen periodista es explicar de forma sencilla las cosas más complejas, incluso profundas. Y hacerlo con decencia y humildad. Reconociendo que nos podemos equivocar y que vivimos en sociedades cada vez más abiertas y muy plurales, no en burbujas endogámicas para los incondicionales.

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