«Me gusta enfrentar lo rural con YouTube»

«Si no das de comer al niño que llevas dentro eres un puñetero amargado», dice Mota./
«Si no das de comer al niño que llevas dentro eres un puñetero amargado», dice Mota.

José Mota regresa a TVE con 'José Mota presenta'. Un cómico que huye de España, un defensor de la RAE y un anciano influencer, sus nuevos personajes

MIGUEL ÁNGEL ALFONSO

El humorista José Mota (Montiel, Ciudad Real, 1965) es uno y cien al mismo tiempo. Con el paso de los años ha ido creando un universo de personajes como Blasa o El Tío de la Vara, que han triunfado pero a los que ha terminado matando «para que no acaben conmigo». Mañana regresa a TVE (a partir de las 22.05 horas) con el estreno de la nueva temporada de 'José Mota presenta'. Un programa de humor en el que debutarán sus nuevas creaciones: un influencer rural, un talibán de la lengua española o un cómico que huye de España.

- ¿Sentía la necesidad de airear el formato?

- Dentro de mí, sí. Soy una persona bastante inconformista, lo que se dice un culo inquieto. Es cierto que ha habido bastantes personajes que me han acompañado durante muchos años, como Blasa o El Tío de la Vara, que funcionó bastante bien y lo maté después de tres temporadas. Me decían que estaba loco, pero lo que no quiero es que los personajes acaben conmigo.

«Mato a los personajes antes de que acaben conmigo»

- ¿Por qué ya no hay humor en televisión?

- No corren los mejores tiempos televisivos para programas de humor, es cierto. Supongo que son tendencias. Ahora mismo en 'prime time' no hay nada de humor que aguante el tirón. Por otro lado, el humor es una herramienta más necesaria que nunca con tanto revuelo político y social que tenemos.

- Uno de sus nuevos personajes es un humorista que huye de España...

- Toni Folledo. Me ha hecho disfrutar mucho, aunque no he tenido todo el tiempo de poder recrearme en él como hubiera querido. Es un friki, un tío de vanguardia del humor estrambótico, que en España no lo entienden en absoluto. Él se marcha del país en la posguerra y huye a tiros después de actuar para Franco. Cuando vuelve está de moda la revista y sigue desubicado.

- A usted le pone enfrentar mundos distintos...

- Mucho, el mundo Franco enfrentándose a este tipo, o mezclar el ámbito rural con YouTube, como hago con Jacinto XL, que es un influencer de pueblo.

- ¿Hay algún tema sobre el que no se pueda reír?

- Más que no pueda, sería que no me apetezca. Vaya por delante que no me gustan nada los 'prohibidos'. Ese límite se lo debe de establecer uno mismo. En mi caso, no me gusta hacer humor donde medie dolor de los demás. Es una decisión que yo tomo; me gusta sentir que cada vez que alguien crea un chiste, aunque la primera capa parezca maliciosa, después sienta que el mundo es un grano de arena mejor. El humor debe ser un arma de construcción masiva.

La burbuja tecnológica

- Como padre, ¿qué le da miedo cuando crezcan sus hijos?

- Me da miedo todo lo que rinde excesivo culto a la individualidad. Creo que eso, como el móvil, nos aísla, y eso no es bueno. Yo tengo cine en casa, pero siento la necesidad de ir a las salas porque allí se produce una comunión social, aunque la gente no se hable. Me gusta que haya gente en los sitios. Somos seres sociales y la tecnología te mete en una burbuja, es una droga, estamos enfermos.

- ¿Y ahora que esto está grabado?

- Estoy trabajando en una serie y una película, pero es demasiado pronto. También una gira con Florentino Fernández y Santiago Segura, una obra cómica de teatro. Tengo anhelos y ganas por hacer otras cosas. Allá donde estés tienes que intentar jugar y pasártelo bien; si no das de comer al niño que llevas dentro eres un puñetero amargado. No nos tomemos en serio, casi nadie somos para tanto.

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