«No hay que competir con el invitado, sino aliarte con él»

Fernando Gil, al frente de 'No es un sábado cualquiera'. / TVE

Fernando Gil tiene doble encargo en TVE. Además de conducir 'No es un sábado cualquiera' (esta noche, 22.00 horas), se estrena el lunes en 'La Pelu', la nueva comedia de la cadena pública

MIGUEL ÁNGEL ALFONSO

Canta, baila, monta a caballo, patina, toca la guitarra... Fernando Gil (Madrid, 1975) se emplea a fondo en todas sus facetas para hacer honor al título del programa que conduce. 'No es un sábado cualquiera', el formato de entretenimiento de TVE (esta noche, a partir de las 22.00 horas), recibe esta noche a la cantante Chenoa, a la que le tocará ejercer en esta ocasión el papel de copresentadora. No es el único encargo de Gil para la cadena pública. El lunes, a partir de las 22.05 horas, se estrena en su nueva serie, 'La pelu', en la que interpreta a Roko, un peluquero que «es un Dalí del estilismo».

- Este programa le exige dar el cien por cien.

- Afortunadamente, los guionistas no me intentan hundir (risas), eso sería chungo para todos. Fíjate que en el 'casting' me montaron una especie de yincana, porque tuve que tocar la guitarra, cantar, dar paso a un concurso, hacer un monólogo... Fue una hora y media larga de no parar, y encima tuve que preparármelo en dos días. Gracias a lo que había hecho en el teatro, sobre todo en 'The Hole', creo que me salió bien.

- Y luego está el invitado, copresentador en este caso.

- No es una presentación al uso, hay que integrarse en la actividad que está haciendo el artista que viene. Ya me ha tocado cantar con la soprano Ainhoa Arteta y tenía que estar a la altura, o tocar temas con la banda del programa, por ejemplo. Pero siempre poniendo el punto cómico.

- ¿Presenta como un personaje creado o como Fernando Gil?

- Es verdad que esto está a caballo entre lo teatral y lo televisivo, es una especie de híbrido y la parte actoral me pedía encontrar la energía que necesitaba el programa, pero sigo siendo Fernando Gil.

- ¿No es un riesgo querer abarcar de todo?

- No, a mí me encanta porque, de alguna manera, me permite desarrollar muchas facetas. Lo de tocar la guitarra es como cuando tenía un grupo de música y ahora he podido tocar junto a Estopa, o montar a caballo con Rodolfo Sancho. Creo que es positivo para mi carrera que se me vea en todos esos registros.

- Compartió obra de teatro con Carlos Sobera. ¿Le dio algún consejo?

- Él es un maestro de los concursos y, por supuesto, le pregunté. Me dijo que desarrollara mucho la simpatía y que tuviera claro los puntos por donde tenía que pasar, que no levantara mucho la voz... y que levantara la ceja de vez en cuando.

- ¿Se ha sentido cómodo junto a copresentadores famosos?

- La premisa es adaptarte al invitado, no competir ni medirte con él, sino convertirlo en un aliado. Siguiendo esa premisa, lo tienes a favor y todo empieza a fluir. Me lo he pasado muy bien con todos los que han participado en el programa.

A otras revoluciones

- El lunes se estrena en 'La Pelu'.

- Mi personaje es una locura, una especie de Dalí del estilismo en una peluquería de barrio. Estuve mucho tiempo trabajando su tono, porque no es normal; él va a otras revoluciones que el resto de personajes de la serie.

- En la pequeña pantalla ha interpretado a Juan Carlos I y a Felipe VI de príncipe.

- No creo que la Casa Real haya influido en mi fichaje por TVE (bromea). A mí me reconocen mucho por esos papeles, pero también por programas como 'La Tira' o series como 'Anclados'. Guardo muy buen recuerdo de ambos papeles. Si recibieron ciertas críticas..., bueno, a mí me parece que el producto estuvo muy bien y nos vieron seis millones de personas, también en Italia a través de la RAI.

- ¿Qué planes tiene para estas vacaciones?

- Tengo un texto que me gustaría llevar al teatro, un monólogo, y estoy haciendo la versión. Pero también me apetece irme a descansar... Aunque me están tirando los tejos desde una película internacional, en inglés, que se grabará en agosto.

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