La catarsis colectiva de ‘Operación Triunfo’

La catarsis colectiva de ‘Operación Triunfo’

La gala 11 del ‘talent show’ de TVE dejó escenas dramáticas como la expulsión de Roi, las lágrimas de Ana Guerra o la actuación soberbia de Amaia, finalista con cuatro dieces

MIGUEL ÁNGEL ALFONSO

‘Operación Triunfo’ está siendo la serie juvenil sin guion que millones de espectadores en España estaban esperando. Lo tiene todo: drama, risas, personajes sin artificios con los que los jóvenes se pueden identificar, profesores comprensivos, villanos que realmente solo pretenden sacar lo mejor de los alumnos, conversaciones de actualidad sin tapujos, romance, amigos que se marchan para siempre y canciones, muchas canciones. Para los ‘millenials’, una delicia; para los más mayores, la vuelta al instituto. El ‘talent show’ de TVE celebró anoche su undécima gala con la expulsión de Roi, que regresó a su Orense natal por la mínima, después de perder una votación con el 49% de los votos frente a la canaria Ana Guerra (apodada Ana War por el público). Fue también la madrugada de la confirmación de Amaia como gran favorita de la edición con una puntuación impecable por parte de los jueces del concurso, cuatro dieces, y del pase a la final de Aitana, Alfred y Miriam. Quedan solo tres semanas para el desenlace (5 de febrero) pero el formato de la cadena pública ya es la revelación televisiva de la temporada.

Como en los grandes partidos de Champions, al inicio de las actuaciones se respiraba un ambiente de trascendencia en plató. Hasta el presentador, Roberto Leal, que se había mostrado cada vez más resolutivo, temblaba por los nervios. "Lo reconozco, estoy igual de nervioso que en mi debut", llegó a reconocer cuando se despedía de Roi, con quién había trabado una gran amistad a raíz de la broma del ‘sapoconcho’ (‘tortuga’ en gallego). "Me has ayudado mucho en las galas gracias a tu humor y tus bailes", le confesaba Leal.

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En el plano musical se notó la evolución de los ‘triunfitos’ y no hubo fallos en una noche en la que no estaba permitido desafinar. Abrió fuego Ana Guerra, que no había tenido una semana fácil, con la canción ‘Por debajo de la mesa’ de Armando Manzanero, aunque popularizada por el mexicano Luis Miguel. La canaria se desnudó emocionalmente en el escenario y acabo deshecha en lágrimas. Luego le tocó el turno a su compañero Roi, que también se jugaba su salida de ‘OT’ y lo hizo con guitarra eléctrica en mano para interpretar ‘Heaven’ de Bryan Adams. Si algo diferencia a los concursantes de esta edición respecto a los de la primera es su conocimiento musical. Ellos, a diferencia de los Rosa, Bustamante o Bisbal, dominan varios instrumentos como el piano, la flauta o hasta el saxofón.

Después de esta primera ronda, hasta la hermética Mónica Naranjo, jueza junto a Joe Pérez Orive, Manuel Martos y Julia Gómez Cora (que ejercía de forma temporal), se levantó de su asiento para aplaudir. "Habéis estado estupendos, genial. Y quiero destacar un detalle en las dos actuaciones… Miraban todo el rato a sus compañeros. Los dos habéis dedicado la actuación a vuestros compañeros", comentaba ella.

La mirada del tigre

Aitana, la más joven de esta edición con 18 años y a los que los jueces le pedían un poco más de madurez, se convirtió en mujer al ritmo de ‘Procuro olvidarte’, la melancólica balada compuesta por Manuel Alejandro y Ana Magdalena. Agoney, que es uno de los favoritos para representar a TVE en el próximo Festival de Eurovision que se celebrará en Lisboa, debido a su peculiar voz aguda. El canario rindió homenaje a Tino Casal con 'Eloise', una canción que gustó mucho a su ‘alter ego’ femenina, Mónica Naranjo, que ha tomado al joven como su protegido y pidió al público que se le vote dentro de dos semanas para que sea él quien acuda al certamen europeo de la canción.

Aunque quizá la que más ha crecido a lo largo de la presente edición es Miriam. La joven no entraba en las quinielas para ganar ‘Operación Triunfo’ pero pasó a la final como segunda clasificada, "es la concursante más completa", reconocía el jurado. Ayer lo demostró al son de ‘What about us’, de Pink, con una técnica impecable.

Luego llegó el turno de Alfred, que en la gala anterior había sufrido problemas de ansiedad que le obligaron a abandonar el plató durante la mitad del programa. El catalán defendió ‘Song of the times’ de Harry Style, un tema que le queda como un guante. Aunque fue Amaia la que volvió a dejar a media España con la boca abierta. La concursante navarra se muestra humilde y tímida fuera de las tablas del escenario, pero cuando se sube sucede algo mágico, "se le pone la mirada del tigre!, reconocía Pérez Orive. Anoche volvió a pasar con ‘Love on the brain’ de Rihanna, que interpretó de una forma desgarradora.

Disco de Oro

Una de las sorpresas de la noche, porque era algo con lo que no contaba ni TVE ni la productora del concurso, Gestmusic, fue la entrega del Disco de Oro por las más de 20.000 copias vendidas por el CD de la primera parte de ‘Operación Triunfo’. Un hito complicado en estos días en los que la música se consume principalmente a través del móvil. Además se abrirán nuevas fechas de conciertos debido al éxito de las dos primeras actuaciones de los nuevos triunfitos. Para el de Madrid ya están agotadas todas las entradas y en Barcelona están a punto de colgar el ‘no hay billetes’ pese al excesivo precio de las entradas (entre los 42,5 y los 112 euros). Algo explicable si se observa el dato de audiencia de ayer, un nuevo récord con 2.513.000 espectadores y el 19,5% de ‘share’.

Lágrimas de despedida

Pero la catarsis de la noche no llegó hasta el final, cuando Roberto Leal leyó en el sobre que permitía a Ana Guerra continuar en el concurso y confirmaba la salida de Roi. "Esto ya va a ser lo normal, esto ya va a ser lo normal a partir de ahora", repetía una y otra vez el presentador, con los ojos empañados, mientras que la canaria lloraba desconsolada en el sofá.

Finalmente le tocó el turno a los jueces, que con la nueva mecánica introducida no tenían que nominar, sino entregar a cada uno de los concursantes una puntuación del uno al diez para elegir a tres de los finalistas. Eligieron a Amaia con 40 puntos, a Miriam con 36 y a Alfred con 35 puntos. Luego conectaron con el claustro de profesores con Noemí Galera, al frente. La cara de la directora de la Academia era un poema, ella ha conocido de primera mano la evolución de los ‘triunfitos’ desde que entraron en octubre, y les ha mimado como si fueran sus propios hijos. De su boca salió el nombre de Aitana, que cruzó la pasarela mientras que Ana Guerra y Roi se la jugarán la semana que viene. Pero eso ya será otro capítulo de esta historia.

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