Diario Vasco
«Solo me voy tres mesas más allá», dice Carme Chaparro.
«Solo me voy tres mesas más allá», dice Carme Chaparro. / R. C.

«El estilo lo pones tú»

  • Carme Chaparro se despidió entre lágrimas de los 'Informativos Telecinco' tras 13 años en la cadena. A partir de hoy presentará la primera edición de 'Noticias Cuatro'

La semana pasada, Carme Chaparro (Salamanca, 1973) no pudo aguantar las lágrimas en pleno directo de 'Informativos Telecinco: Fin de Semana'. Lo hizo tras presentar su última noticia en la que había sido su casa durante trece años. Pese a la emoción, solo tendrá que trasladar su escritorio unos metros, porque sigue en Mediaset. A partir de hoy será el rostro de la primera edición de 'Noticias Cuatro' (lunes a viernes, a partir de las 14.00 horas). «El informativo entre semana es más emocionante, es una guerra de trincheras».

Se ha tomado en serio lo de 'año nuevo, vida nueva'.

¡Ya te digo! Además, es un cambio que a mitad de temporada no te esperas. Siempre volvemos en septiembre pensando en los cambios, porque es cuando se suelen hacer en informativos. Esto ha sido un regalo de Reyes.

¿Cómo se tomó la decisión?

Muy bien, estoy muy contenta. Yo ya llevaba 13 años en el fin de semana, con un horario que no se lleva bien a nivel personal: me iba de casa a las ocho de la mañana y llegaba a las diez y media de la noche. Además, el informativo de entre semana es más emocionante, la escaleta cambia más a menudo; es una guerra de trincheras.

¿Hay diferencia en la forma de trabajar entre Telecinco y Cuatro?

Eso te lo podré decir cuando lleve unos días trabajando en Cuatro (risas). Pero vamos, en realidad yo me cambio tres mesas más allá físicamente, porque estamos todos en la misma redacción. Al final el estilo lo pones tú, no la cadena, en la forma en la que cuentas las noticias al espectador, al decidir cómo se hace una escaleta...

El estilo es innegociable para usted.

No puedo fingir ser quien no soy, no puedo leer una entradilla que no comparto o ponerme enfadada, triste o interesante por arte de magia. Para mí es todo mucho más natural, intento contar las cosas de la forma más natural posible.

Como un cirujano, dejando a un lado las emociones.

No tanto. Contamos cosas muy duras todos los días y te emocionas o te descompones con cosas terribles, porque no somos robots. Yo soy una persona muy emocional y creo que eso se me nota en pantalla, aunque procuro no llorar... Excepto el otro día (risas).

¿Cómo vivió ese momento, su despedida?

Yo no tenía pensado decir nada especial; total, iba a seguir en la misma redacción. Pero me llamó Piqueras antes del informativo para desearme buena suerte y me dijo que escribiera una despedida, porque me conoce muy bien. Ya en el informativo, cuando solo quedaba un vídeo, la realizadora me dijo que era mi último minuto en Telecinco y se me saltaron las lágrimas.

Recibió muchas muestras de cariño.

Ha sido maravilloso recibir los mensajes de toda esa gente a la que le cuentas las cosas. De repente me empezó a vibrar el móvil... A nivel personal es de lo más emocionante que me ha pasado.

En la universidad se sigue describiendo al presentador de informativos como un 'busto parlante'.

Yo te diría que incluso más que la palabra presentador me gusta usar conductor, porque nuestro trabajo es conducir al espectador a través de la actualidad del día. También tenemos que ser lo menos protagonistas posible... Pero claro ¡un busto parlante! No somos la tele de los años ochenta. Yo creo que es bueno que en directo se nos note que contamos una noticia de forma cercana y sincera.

Un año de vértigo

2016 fue el año que salió al revés. ¿Dará un respiro 2017?

Tenemos muchos frentes abiertos, como el tuitero en jefe, que es como Bernie Sanders llama a Donald Trump, y veremos a ver qué pasa cuando deje de 'tuitear' el 20 de enero y tome los mandos de Estados Unidos sin experiencia política.

¿Estamos curados de espanto?

Venimos de un año que, más que empezar en 2016, lo hizo antes, con los atentados de París. Realmente ahí empezamos a darle la vuelta al mundo, a la seguridad, a nuestros miedos. Ha sido de vértigo. Ojalá 2017 sea bueno para las personas.

¿Desconecta alguna vez de la actualidad?

Somos unos enfermos de la información, tengo hasta una radio para poner debajo de la ducha. Esta Navidad, con mis peques, viendo pelis de dibujos seguía con el móvil y la tablet delante.

La mayoría de conductores de informativos son mujeres, pero los jefes siguen siendo hombres.

Ya, pero fíjate que en Mediaset tenemos una subdirectora que es mujer, al igual que las jefas de Economía, Cultura y Nacional. Las cosas están cambiando; en nuestra época éramos mayoría en la facultad y es ahora, con la edad que tengo, cuando se empieza a llegar a los puestos de responsabilidad.

¿Siempre tuvo claro que quería ser periodista?

Yo quería ser pediatra, pero mi madre me dijo que iba a tener que limpiar muchas cacas (risas). Lo del Periodismo fue una elección natural, me gustaba mucho leer y escribir. En casa no me pusieron ninguna pega, aunque mi padre me decía que Informática tenía más salidas.

Luego estuvo de becaria. ¿Se le cayó algún mito de la profesión?

No, porque tuve la suerte de que estuve de becaria en TV3 con un equipazo que acaba de ganar un Ondas. Esa gente me enseñó a amar la imagen y al sonido en televisión. Veintitantos años después sigo aplicando lo que me enseñaron.

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