«El tema de 'Handia' es universal: llegará tanto a un espectador de Asia o América como a uno vasco»

Eneko Sagardoy, el 'gigante', y Joseba Usabiaga, el viernes en Bilbao. / IGNACIO PÉREZ
Eneko Sagardoy, el 'gigante', y Joseba Usabiaga, el viernes en Bilbao. / IGNACIO PÉREZ
Eneko Sagardoy y Joseba Usabiaga. Protagonistas de la película 'Handia'

Interpretan al gigante de Altzo y a su hermano. Los dos actores confiesan en esta entrevista a dos voces que fuera del filme mantienen la misma complicidad que dentro

MITXEL EZQUIAGA SAN SEBASTIÁN.

Insisten en que 'Handia' «no es solo la historia del gigante de Altzo: es una reflexión sobre la relación entre dos hermanos, sobre un cambio de época, sobre ser diferente». Eneko Sagardoy (Durango, 1994) encarna en la película al gigante Joaquín Miguel Eleizegi; Joseba Usabiaga (Tolosa, 1981) hace el papel de su hermano Martin. La complicidad que mantienen en pantalla se traslada fuera de ella: han vivido juntos la experiencia del 'casting', un intenso rodaje y ahora la promoción del filme. En esta entrevista responden a dos voces sobre una de las más ambiciosas películas realizadas en euskera.

'Handia', dirigida por Jon Garaño y Aitor Arregi y galardonada en el pasado Festival de Donostia con el Premio Especial del Jurado, se estrenó el viernes en cerca de cien salas de toda España y afronta un fin de semana decisivo para calibrar cuál será su futuro comercial. Sus protagonistas, de momento, están felices por la acogida.

-El estreno llegó el viernes rodeado de las mejores críticas. Supongo que es un premio después de una producción tan larga.

-Joseba Usabiaga. Son días decisivos para el futuro de la película, y de momento las sensaciones son muy buenas, más después de los premios recibidos en el Zinemaldia.

-A Eneko Sagardoy se le juntan los estrenos: en solo 24 horas participó en la 'premiere' del montaje teatral de 'Obabakoak' y en la llegada a las pantallas de 'Handia'.

-Eneko Sagardoy. Sí, ha sido una maravillosa casualidad. 'Obabakoak' es una obra tan complicada como estupenda. El estreno fue el jueves en el Arriaga y la acogida también fue muy buena. Calixto Bieito ha dirigido un montaje con muchas canciones, bailes, textos... Esta semana la llevaremos a Barcelona y luego regresamos al País Vasco. Es una obra que va a dar mucho que hablar.

-'Handia' es una gran producción para el cine vasco, pero los directores subrayan como primordial, más allá de los medios, la relación entre el Gigante y su hermano. Ustedes llevan esa complicidad más allá de la película.

-Sagardoy. Es una sintonía que viene desde el casting. Joseba tuvo conmigo la delicadeza de mandarme algunos fragmentos del texto en euskera de la zona de Tolosa, para que pudiera preparar mejor el personaje. Fue un detallazo.

-Usabiaga. El casting fue complicado. Los directores sabían lo que se jugaban y trabajaron duro. Algunos hicimos la prueba para los dos papeles, tanto para el Gigante como para su hermano Martin. Yo le decía a Eneko: «Me quedaría muy contento si tú fueras el Gigante y yo tu hermano». Durante todo el proceso nos cruzamos 'wasaps'y al final formamos el tándem elegido. Apenas nos conocíamos de antes, pero nos hemos hecho muy amigos. Garaño y Arregi querían que los dos hermanos protagonistas tuvieran un cierto parecido físico y nosotros encajamos en ese perfil.

-¿No coincidieron en 'Goenkale', esa serie-cantera de ETB de la que han surgido tantos actores vascos?

-Usabiaga. Eneko entró en la serie un año después de que yo saliera. Efectivamente, 'Goenkale' fue una cantera muy productiva.

-¿Podrían describirse el uno al otro, como actor y como persona?

-Usabiaga. Eneko, pese a sus solo 23 años, tiene un aplomo y una tranquilidad que envidiamos muchos actores con más años. Posee un don especial: la capacidad de trabajar al personaje poco a poco para llegar al rodaje, a la hora de la verdad, al cien por cien. Justo antes de empezar a rodar aún le ves repasando el guion, y es que apura al máximo para estar en el punto óptimo a la hora de empezar ante la cámara.

-Sagardoy. Joseba se implica al máximo: un mes antes de empezar a rodar ya se sabía el guion... aunque fue un esfuerzo baldío porque luego se va cambiando el texto (risas). Es un actor que lleva al límite el «menos es más»: con solo una mirada y una modulación de voz puede transmitir muchísimas emociones. Hay pocas miradas y caras como las de Joseba. El contraste entre nosotros juega a favor de la película. Joseba Usabiaga tiene dos vertientes muy distintas. Por un lado es un comediante en el mejor sentido, un profesional brillante en el humor, pero también tiene una personalidad introvertida y vulnerable. Los dos somos dicharacheros pero vulnerables a la vez. Y nos hemos ayudado mucho.

- Esta película les lleva ante públicos que quizás no conocen su trayectoria previa. ¿Cómo se presentarían ante esos espectadores?

-Usabiaga. Mucha gente me conoce por mi vertiente vinculada al humor y la comedia, o por mi trabajo en el circo, con Iker Galarza. Pero en los últimos años he luchado por quitarme etiquetas y clichés y demostrar que puedo hacer otras cosas. En eso estoy.

-Sagardoy. Joseba fue muy valiente al quitarse de encima la etiqueta del humor. Y muy arriesgado. Ha demostrado que vale para todos los tonos y estilos.

-Usabiaga. Fue fundamental la oportunidad de protagonizar la película 'Pikadero' (de Ben Sharrock, con Barbara Goenaga). Fue el momento en que hubo una intersección en mi carrera. Si yo no hubiese hecho esa película Jon Garaño y Aitor Arregi no se habrían planteado contar conmigo en 'Handia'. Tengo que agradecer a 'Pikadero' haber sido un punto de inflexión que me ha abierto nuevas puertas.

-Hablemos de la trayectoria de Eneko. Empezó a actuar en la ikastola de Durango, su pueblo, y no ha parado desde entonces.

-Sagardoy. Sí, empecé a hacer teatro en la ikastola, con 14 años, y luego entré en el grupo Karrika, también de Durango, al que sigo vinculado. A los 18 años entré en la serie 'Goenkale' y mientras tanto estudié Comunicación Audiovisual, carrera que ya he terminado. Pero también participé en distintos laboratorios de investigación y experimentación teatral, un mundo que me apasiona. He actuado en una película de Canal Plus Francia y en otros filmes como 'La mina', pero 'Handia' es si duda mi papel más rico, el trabajo donde he tenido que desplegar todos los matices. La verdad es que siempre he participado en dramas y algún día me gustaría probar con la comedia. ¿O ya lo he hecho?: ahora mismo se presenta en la Semana de Terror de Donostia 'Errementari', que en teoría es cine fantástico y de terror en euskera pero que a mí me hace gracia, al menos en algunos momentos, y pienso que es también, en cierto modo, una película con humor.

-Entre las funciones teatrales en las que ha participado se encuentra 'Último tren a Treblinka', producción de Donostia 2016 que transcurría en el gueto de Varsovia y era muy dura. Aunque usted estaba también fantástico.

-Sagardoy. Sí, no era precisamente una comedia, pero fue un trabajo muy gratificante... Pienso que como espectador me gustan más los dramas que las comedias, aunque si profundizas, no hay tanta distancia entre un género y otro: hay dramas en los que en algún momento aparece una sonrisa y comedias con un trasfondo triste.

-Usabiaga. Es el viejo debate entre los actores. ¿Es más difícil hacer reir o hacer llorar? Yo no opino. Pienso que lo importante es actuar bien, llegar al público, hagas el papel que hagas.

-En 'Handia' brillan todos los actores: Ramon Agirre o Aia Kruse, por ejemplo, están también soberbios. Pero hay un elemento especial: Saad Kaiche, el gigante real de 2,32 metros que 'dobla' a Eneko en algunos planos. Su relación ha sido muy estrecha.

-Sagardoy. Sí. Empecé con miedo: era una persona que iba a marcar el rodaje, a quien no conocía, y con quien debía entenderme bien para que todo saliera mejor. Pero desde el principio descubrí a una persona sensacional. Saad es muy bueno, con un corazón blanco, he aprendido mucho de él en lo personal y también en cómo interpretar a un personaje con la altura de Joaquín Miguel Eleizegi. Ha sido más que un 'doble'. El día que terminó el rodaje nos abrazamos y no dejamos de llorar. De esta película me llevo, entre otras muchas cosas, un gran amigo como Saad.

-El proceso de 'Handia' ha sido tan largo que parece que ya hemos contado todo sobre la película, pero es precisamente ahora el momento de animar al público a verla. ¿Cómo lo harían?

-Sagardoy. Como decía Jon Garaño en el estreno que se hizo en Tolosa, tan emocionante, 'Handia' es la historia del gigante de Altzo, pero muchísimo más. No es un biopic al uso. Es una excusa para hablar de la relación entre dos hermanos, de un cambio de época, hay drama y algo de comedia... A mí, como espectador, me parece una brutalidad, de verdad. El mejor elogio que se me ocurre es que si yo hubiese visto la película sin formar parte de ella me habría producido un profundo sentimiento de envidia y la necesidad de querer estar ahí. Pero por suerte, soy parte de 'Handia'.

-Usabiaga. Yo soy de Tolosa y he oído la historia del gigante desde niño. Para muchos de los que somos de la zona el personaje nos despierta un interés sentimental. Mis amigos fueron a ver la película como un 'biopic' de un personaje y se encontraron con mucho más. ¿Es 'El pianista' de Polanski una película local de Varsovia? No: es una historia que nos llega a todos. Del mismo modo, 'Handiak' interesa por el tema, más allá de la localización. Yo la seguiría igual aunque contara la historia de dos hermanos en un pueblo de Rumanía. Nuestra película es 'localista' pero también universal. Llegará tanto a un espectador de Asia o de América, de Corea o de Rumanía, como a uno vasco. Aunque para nosotros tiene, por supuesto, el plus de ser una importante producción realizada en euskera.

-Sagardoy. Déjame añadir una broma. Si se trata de hacer un reclamo publicitario, puede decirse que 'Handia' es la película que permite ver cómo una niña reina de España come compota ante un gigante desnudo... ¿También da morbo, no?

-Usabiaga. No la vendas así, que no todos tienen tu humor...

-El paso por el Festival de San Sebastián, con su Premio Especial del Jurado, fue también un respaldo para la película.

-Usabiaga. Sí. Vimos que la película tuvo una buena acogida, pero a medida que pasaban las otras películas de la Sección Oficial comprobamos que el nivel era alto y no parecía tan fácil entrar en el palmarés. Para algunos espectadores no aficionados parece que la Concha de Oro es el único premio gordo, pero el Especial del Jurado es de los grandes. Y que fuera un jurado internacional, con gente de tanto nivel, el que eligiera 'Handia', supone un gran respaldo... además de la alegría que festejamos todo el equipo con tantas ganas.

-En la preparación de la película, cada uno de ustedes se acercó hasta Altzo por su cuenta para ambientarse.

-Usabiaga. Yo conocía la zona, como tolosarra, pero sí, antes del rodaje volví varias veces a Altzo y al caserío Ipintza-Zahar. Me sigue impresionando que hace doscientos años esos dos hermanos salieran de ahí a recorrer el mundo.

-Sagardoy. Yo puedo confesar que apenas sabía nada del personaje hasta que salió la oportunidad de participar en la película. Fui a Altzo, a 'sentir' ese paisaje, esa iglesia donde le medían. No siempre tienes la posibilidad de visitar el lugar real donde vivió el personaje al que debes interpretar. Yo me imagino que aquel hombre que salió de Altzo al mundo se sorprendería de todo, como un niño, y quería copiar esa capacidad de sorprenderse ante lo nuevo. La idea de los directores, que yo hice enseguida mía, era no caer en la parodia de un 'monstruo', sino encarnar a un chaval que no para de crecer y vive viajes y peripecias que jamás hubiese imaginado.

-Cuéntenme: ¿qué les espera en sus carreras a partir de ahora?

-Sagardoy. Ahora estoy inmerso en la apasionante aventura teatral de 'Obabakoak', luego llega el estreno de 'Errementari' y también de las películas 'La higuera de los bastardos' y 'Cuando dejes de quererme'. En noviembre afronto otro proyecto con Miren Gaztañaga... En fin, no me voy a aburrir.

-Usabiaga. Yo sigo con mi obra teatral 'Ni ala zu', con bastantes funciones por el País Vasco antes de que acabe el año, y continúo con Iker Galarza en el proyecto de Gure Zirkua, que también recorrerá Euskal Herria. Estamos en la parte más técnica, de cerrar la gira.

-Sagardoy. Que envidia me das, Joseba. ¿No es maravilloso poder trabajar en un circo?

-Usabiaga. Bastante circo tienes tú con el teatro y el cine, Eneko...

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