El Museo Cristóbal Balenciaga abre una ventana a las marcas y diseñadores locales

ARIZMENDI

Seis creadores expondrán complementos de sus propias colecciones, que el visitante podrá adquirir

ITZIAR ALTUNASAN SEBASTIÁN

Bolsos, carteras, collares, pañuelos o paraguas. Son algunos de los complementos que se exponen dentro del espacio comercial del Museo Cristóbal Balenciaga. Tras contemplar los vestidos creados por el modisto getariarra para Rachel L. Mellon, el visitante se encontrará al final de su recorrido con una gran ventana en la que seis diseñadores y marcas locales exhiben algunas de sus creaciones.

Box San Sebastián, Slowbag, Tulaytelmo, Isabel Zapardiez, Gabriela Muñagorri e Idoia Liezaga son las marcas y diseñadoras seleccionadas para este nuevo proyecto impulsado por el museo. Todos pudieron ver ayer in situ el 'escaparate' completo que forman sus productos, que se podrán contemplar y adquirir hasta finales de año.

En el contexto del centenario de la apertura del primer negocio de Cristóbal Balenciaga, la temática de la programación del museo este año gira en torno a la dimensión empresarial, además de creativa, del modisto. Esta muestra de propuestas de diseñadores locales se plantea como una oportunidad para que los creadores puedan mostrar su talento al público que se acerque al museo, que en gran parte es «internacional, y con alta sensibilidad hacia el fenómeno del diseño y la moda», aseguró la directora del centro, Miren Vives.

Pero hay un segundo motivo que impulsó la puesta en marcha de este proyecto piloto. «En los estudios de públicos hemos detectado cierto interés en saber qué es lo que hacen los diseñadores y marcas de aquí», afirmó Vives, de ahí que se optara por abrir un espacio que respondiera en parte, a esa inquietud. «Lo que hacemos es ceder un espacio comercial a estas marcas».

Para elegir las colecciones que se iban a exponer, se llevó a cabo un concurso público al que se presentaron 25 propuestas. En la selección se tuvieron en cuenta criterios como la sostenibilidad, calidad, idea del diseño, la viabilidad para la venta dentro del espacio del museo y también cómo se aunaban las propuestas en su conjunto. «Hemos querido hacer un equilibrio entre marcas que ya tienen una gran trayectoria y son muy reconocidas, con otras que no se conocen tanto pero que cumplían los requisitos artísticos», explicó la directora del museo.

Las firmas también tuvieron que amoldarse a las dimensiones del escaparate, ya que cada una disponía de dos metros en línea para exhibir sus productos. «Cada uno presentó lo que creía que se adecuaba mejor al espacio. Por sus dimensiones, es una muestra apta para complementos», añadió Vives. Entre bolsos, zapatos y pañuelos, también se ha incluido algún kimono que se ha adaptado al espacio expositivo.

Los gestores del museo no descartan ampliar la iniciativa, tanto en espacio como en propuestas. «Se trata de un proyecto piloto. Transcurridos los seis meses, se evaluará si se ha conseguido la visibilidad que buscamos y veremos cómo han ido las ventas. Dependiendo de eso, nos plantearemos si puede convertirse en una iniciativa estable y ampliable». Miren Vives se mostró optimista en la continuidad del proyecto. «Hay muchas opciones. Vamos a ver cómo funciona el conjunto y cuáles son las líneas que tienen más salida».

Seis estilos únicos

Los participantes se mostraron ilusionados y agradecidos por la opoturnidad brindada por el museo para exhibir parte de sus colecciones. El director creativo de la firma BOX San Sebastián, Gerardo González, reconoció que los orígenes de la firma están «muy unidos» a Cristóbal Balenciaga, ya que «nuestra abuela trabajó como oficiala en su taller, y posteriormente puso su propio atelier de alta costura». La empresa, fundada en 1948 y especializada en marroquinería de gama alta, expone en Balenciaga algunos de sus iconos en bolsos -en el que destaca el modelo paracaídas-, una visera diseñada este año y accesorios pequeños.

Gabriela Muñagorri utiliza tejidos de seda como material principal de su trabajo. En esta ocasión presenta su colección de pañuelos que lleva por título 'Las nadadoras', con «seis estampados diferentes, todos originales, en rojo y azul, colores que he lanzado este año», explicó la diseñadora. Sus trabajos son exclusivos y originales, aplicados a accesorios tanto para hombre como para mujer. Las telas con las que trabaja son producidas en Europa y «el corte y la confección se realizan aquí».

En el caso de la diseñadora finlandesa afincada en Donostia, Tytti Thusberg, presenta los bolsos de su proyecto 'Slowbag'. Una idea que comenzó en 2008, cuando utilizó cinturones de seguridad reciclados para la creación de un vestido. Al confeccionarlo, descubrió otras posibilidades que proporcionaba este material tan resistente, y tras meses de trabajo, creó los primeros bolsos Slowbag. En Balenciaga se pueden ver y adquirir cinco modelos distintos de colores diferentes, aunque «los bolsos de colores son ediciones limitadas», reconoció la creadora.

Por su parte, Idoia Liezaga presenta un trabajo «que guarda relación con el museo y su entorno», reconoció. La artista errenteriarra expone joyas -collares, pulseras y pendientes, entre otros-, de su colección 'Piedras del Mar', elaboradas con piedras recogida en la playa y tejidas de forma manual en hilo de plata. Aunque lleva años en el mundo del diseño, acaba de lanzar su marca este año.

La pintora e ilustradora Sonia Sanz es la única artista no guipuzcoana seleccionada en el proyecto. Natural de Bikuña (Araba), su marca Tulaytelmo trabaja con prendas, complementes y accesorios «únicos y exclusivos, pintados a mano», y basados en la artesanía tradicional. «He traído una línea de complementos formada por pañuelos», aunque también se exhiben alpargatas.

Por último, el representante de la firma Isabel Zapardiez, Josetxo Zapardiez, explicó la nueva línea en la que trabaja la diseñadora. «Aunque ella es conocida por los vestidos de novia y alta costura, también se ha dedicado al mundo de los complementos». Sus bolsos y paraguas se exhiben en el museo hasta finales de año.

LAS PROPUESTAS

Tulaytelmo. Sonia Sanz es pintora e ilustradora alavesa que desarrolla accesorios pintados a mano y basados en la artesanía tradicional. Expone: Pañuelos y calzado.

Slowbag. Tytti thusberg es una diseñadora finlandesa de moda sostenible residente en San Sebastián. Expone: Bolsos elaborados con cinturones de seguridad reciclados.

BOX San Sebastián. Marca fundada en 1948, referente en marroquinería de gama alta. Expone: Bolsos elaborados con cinturones de seguridad reciclados.

Idoia Liezaga. Joyería de autor. Licenciada en Bellas Artes, diseña joyas con una técnica textil. Expone: Su colección 'Piedras del Mar', joyas tejidas en hilo de plata.

Isabel Zapardiez. Diseño: Especializada en alta costura y novia. Expone: Bolsos y paraguas diseñados por ella.

Gabriela Muñagorri. Tejidos: Trabaja en el uso del dibujo en los tejidos. Expone: pañuelos de seda de color rojo y azul, de su colección de nadadoras.

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