Rompen en pedazos el Santo Cristo del buen viaje de Pasai Donibane

El Cristo del buen viaje, en la hornacina en que se hallaba.
El Cristo del buen viaje, en la hornacina en que se hallaba.

Un vecino de Hernani ha sido identificado por el ataque a la figura, de gran valor sentimental para los vecinos del pueblo

ELENA VIÑAS PASAIA.

Su historia se remonta al siglo XVIII, cuando el almirante Laya profesaba gran devoción al Santo Cristo del buen viaje, hasta el punto de encender todas las noches ante la figura, situada en los soportales del casco antiguo de Pasai Donibane, una lámpara de aceite para cuantos se hacían a la mar. Su heredera continúo esta labor, aunque, a su muerte, se tapió el nicho para defender la imagen de posibles profanaciones de ejércitos invasores. En un ensanche del portal llevado a cabo tiempo después, se descubrió y fue restaurada por un arquitecto.

Desde entonces, ha permanecido en una hornacina en el tercer túnel del casco antiguo sanjuandarra, a la altura del museo Víctor Hugo, de donde un vecino de Hernani de 31 años de edad la sacaba este pasado lunes para arrojarla al suelo, haciéndola añicos. Los hechos tuvieron lugar cuando este distrito pasaitarra se hallaba inmerso en la celebración de sus fiestas patronales. Faltaban pocos minutos para las ocho de la mañana, cuando, según han informado fuentes del Ayuntamiento de Pasaia, un joven abrió la hornacina, extrayendo de su interior la imagen que acabó, al parecer, estrellada contra el suelo. Los vecinos que presenciaron lo ocurrido llamaron a la Policía Local y retuvieron al autor del ataque hasta que los agentes llegaron para identificarlo.

Según explica la teniente alcalde de San Juan, Miriam Cano, «esta persona habría abierto la puerta de metal y metacrilato para arrancar el Cristo que estaba anclado a la pared con unos tirafondos y, presumiblemente, lo habría tirado al suelo ahí mismo. El enfado de la gente es muy grande».

Los responsables municipales confían en que pueda ser restaurado para devolverlo a su lugar

La figura, fabricada en escayola, se hizo pedazos. «Le falta un brazo y tiene el muslo roto», manifiesta la edil. Además, este tipo de imágenes de yeso suele contener, en su interior, una estructura de hierro y parece que se ha torcido, «porque ya no coincide con la cruz en la que reposaba». «Habrá que enderezarla», sostiene.

La teniente alcalde de Donibane señala que no se trata del primer ataque que el Cristo del buen viaje sufre. «Apenas unos días antes, el 25 de julio, la puerta apareció forzada y cuando miramos si estaba todo en orden, vimos que alguien le había pegado un chicle en el ojo. No se puede afirmar que los dos ataques hayan sido protagonizados por la misma persona, aunque es mucha casualidad que nunca haya pasado nada y las dos veces que le hacen algo, sea con pocos días de diferencia», argumenta.

Miriam Cano confía en que se podrá restaurar, pero habrá que consultar a especialistas. Se desconoce la época de la que data el Cristo del buen viaje, si es o no el original, y su valor, además de a quién correspondería su titularidad. «Lo que sí es seguro es el gran valor sentimental que tiene para los habitantes de esta población», asegura. Así lo atestigua el párroco de Donibane, Xabier Erro, quien declara que «esa figura siempre ha estado ahí expuesta y hay personas que se preocupan de limpiarla y ponerle flores. Es algo del pueblo».

Los sanjuandarras aguardan a que el Santo Cristo del buen viaje regrese al lugar en el que ha permanecido durante siglos para volver a persignarse ante él cada vez que atraviesen su túnel.

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