«El reto era crear todo sin ayuda externa»

Reuben RG, alias de Rubén Ramos, presenta hoy en Kutxa Kultur Kluba 'Ghost Tapes', su primer disco en solitario tras liderar Cohen

JUAN G. ANDRÉS SAN SEBASTIÁN.

Rubén Ramos (Urnieta, 1986), cantante y vocalista de Cohen, sintió «ganas de explorar otros estilos musicales más allá del post-hardcore» cuando su grupo entró en fase de «parón indefinido». Tras una década y varios discos en común, el guipuzcoano decidió seguir por libre y se dio un año para cumplir «un reto»: componer todos los temas y grabar hasta el último instrumento de su primer trabajo en solitario como Reuben RG. El resultado es 'Ghost Tapes' (2017), un disco trufado de melodías vaporosas y texturas electrónicas que hoy presentará en un concierto gratuito a las 20.00 horas en Kutxa Kultur Kluba.

Lo primero que choca en este debut es el brutal contraste de estilos. Cohen facturaba sonidos propios del post-hardcore, del punk y del rock más crudo, mientras que en Reuben RG es una apuesta mucho más sutil, minimalista y evocadora. «Siempre me ha gustado la música tranquila, y aunque en principio compuse todos los temas en acústico, a posteriori decidí añadir elementos más electrónicos como sintetizadores y cajas de ritmo», afirma el músico, alejado ahora totalmente de la esencia de su antigua banda.

Siempre ha ejercido de autodidacta «y en este caso también ha sido así». No sabe tocar el piano, de modo que sacó los acordes con la guitarra y luego los buscó en el sintetizador. Además, creó todos los bits electrónicos con un controlador midi y un pad de batería «metiendo horas e investigando» para extraer los sonidos del disco. Hizo todas las maquetas en casa y en diciembre de 2016 entró al estudio de Álvaro Remacha: «Allí grabé todos los instrumentos uno a uno y con su ayuda fuimos acotando todos los sonidos con más detalle».

Ramos, uno de los seis nombres del programa Kutxa Kultur Musika, está acostumbrado a componer «con otra gente», antes con Cohen y ahora con Nerabe, banda de nuevo cuño. Por eso ha vivido como un «reto» el proceso de gestación de este álbum, que ha consistido en «mirar hacia delante y crear todo sin ayuda externa». «Cuando decidí hacer un disco por mi cuenta tuve claro que, para bien o para mal, iba a hacer lo que me diera la gana. Eso me ha permitido experimentar cuanto he querido, dedicándole el tiempo que me ha apetecido en cada momento, sin la presión de si gustará a mis compañeros de grupo o de si tiene relación con mis composiciones anteriores», asegura.

Pedro The Lion, Team Sleep, Radiohead, The XX, Moderat o Telefon Tel Aviv son algunos de los grupos -«unos más orgánicos y otros más electrónicos»- que han inspirado un disco en cuyas letras hay fantasmas, pesimismo y desencanto. Para su autor, «fue muy duro tener que dejar un proyecto como Cohen a medias» y siempre se quedará con una «espinita» clavada: «Podíamos haber hecho mucho más». «Verte obligado a dejar morir algo en lo que has invertido tanto tiempo y pasión es muy duro, y de ahí esas canciones», indica. El título, 'Ghost Tapes', tiene ese «aura fantasmal» porque son temas que le rondaban hace tiempo y hasta ahora «no había encontrado el momento de expresarlos».

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