«Con los refugiados no hemos pegado el grito que deberíamos»

Ai Weiwei. / EFE
Ai Weiwei. / EFE

El artista y activista chino Ai Weiwei presenta en la Seminci 'Marea humana', su recorrido por los campos de refugiados de todo el mundo

MIKEL G. GURPEGUI VALLADOLID.

«Todo el problema de los refugiados es una crisis humanitaria. Cuando lo vemos en el telediario o en las redes sociales, nos salimos del problema y lo miramos como espectadores, pero esto nos está afectando a todo el mundo».

Son palabras del artista Ai Weiwei ayer en Valladolid, en cuya Semana Internacional de Cine presenta su documental 'Human Flow (Marea humana)', un intenso y extenso repaso a la situación de los desplazados por todo el planeta.

El creador disidente chino confiesa que le gustaría ser como el Tintín de los comics, recorriendo el mundo en busca de la verdad. Lo menos que puede decirse es que se ha tomado la aventura en serio. Weiwei ha dedicado un año a recorrer 23 países, donde ha estado en más de 40 campamentos de refugiados y entrevistado a más de 600 personas. Las 900 horas grabadas obtenidas se han condensado en un largometraje de 240 minutos, cuya visión puede resultar tan impactante como abrumadora.

En 'Marea humana', Ai Weiwei salta de Bangladesh a Grecia, o de Libano a Gaza, acumulando rótulos sobreimpresionados con datos, titulares de periódicos y citas poéticas, igual que añade a muy hermosos planos cenitales de los campos pequeñas escenas cotidianas en las que con frecuencia salen niños o el propio artista, desgarradores testimonios de los desesperados refugiados y análisis o llamadas a la conciencia de cooperantes y responsables internacionales. Un esfuerzo ímprobo por compendiar el panorama, aún a costa de agotar al espectador o de perder profundidad.

«La democracia es mentira»

El creador pekinés tiene claro que «el silencio de los 65 millones de refugiados es una humillación para las personas que tenemos voz. No hemos pegado el grito que deberíamos. El mundo será cada vez más corrupto si no hacemos nada por los refugiados». Como remarca, «todas las personas tienen derechos; si no, la democracia es mentira»

Aunque desde un segundo plano, el propio Ai Weiwei aparece en el documental, grabando, charlando, apoyando o bromeando con los refugiados, algo que, según él, no tiene nada que ver con divismos o narcisismos. «Es un documental y mi presencia es para darle un toque realista y diferenciarme de la prensa norteamericana cuando habla del problema de los refugiados, que lo hace como si ellos fueran el dueño del mundo. Lo que me gustaría decir con esta película es que cada uno de nosotros tenemos que participar en el destino del mundo que compartimos. No me siento superior a los refugiados sino una parte de ellos. Yo me siento refugiado», afirma el expreso político, que recuerda su infancia, cuando su familia fue desterrada por «las opiniones políticas, culturales y artísticas» de su padre.

Realizada con producción estadounidense y alemana, 'Marea humana' tuvo su estreno mundial en Venecia y tras su paso por la Seminci de Valladolid, está previsto que llegue a los cines en marzo, distribuida por A Contracorriente.

Más serio en su contacto con los medios que en la pantalla, Ai Weiwei no puede separar las facetas de artista y activista. «El arte tiene que estar vinculado con la política, conectado con la vida. Sin ese vínculo, el artista sería superficial».

Preguntado sobre la situación en Cataluña, comenta que «debe primar el diálogo y no la represión. Europa debe respetar las distintas identidades culturales y lingüísticas. El problema se puede aplacar ahora, pero si no se soluciona, volverá a aparecer más fuerte».

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