Diario Vasco

«Un episodio en un coche de policía con ocho tequilas dobles dictaron mi camino»

Mel Gibson, durante el rodaje de 'Hasta el último hombre'.
Mel Gibson, durante el rodaje de 'Hasta el último hombre'. / Archivo
  • mel gibson, Actor y director

  • Diez años después de sus problemas con la justicia regresa con la brutal 'Hasta el último hombre'

Diez años después de 'Apocalypto' y de sus problemas con la justicia, Mel Gibson (Nueva York, 1956) se pone tras las cámaras con 'Hasta el último hombre', el retrato brutal y romántico del primer objetor de conciencia que recibió la Medalla de Honor de EE UU. Desmond Doss fue un médico del Ejército que durante la Batalla de Okinawa en 1945 salvó la vida de 75 soldados de ambos bandos.

¿Cómo calificaría el filme?

No entra dentro del género bélico. Doss era un hombre creyente que vivió siempre según sus creencias. Es más bien una historia de amor porque el protagonista atraviesa el infierno sin dudar nunca de sus motivos. Para mí es un ejemplo.

Doss fue un médico militar que se vuelve objetor de conciencia por ser un cristiano devoto.

Todas las guerras son horribles, pero uno debe amar al soldado, al guerrero que se juega la vida. Esta película está dedicada a todos aquellos que se han sacrificado y sufren por los demás.

Es un retrato muy crudo y violento de la guerra.

He querido mostrar lo que se siente cuando los soldados viven esas cruentas batallas. Y lo que experimentan al regresar. Doss demuestra que la violencia no convierte en animales a las personas. Él iba armado solo con su fe, sin armas.

"Tengo una vida ordenada"

¿Le cuesta encontrar buenas historias que contar?

Se escriben guiones brillantes pero muy pocos se ruedan. En Hollywood se hacen cada vez menos películas y las que se ruedan carecen de sustancia. Hay demasiados personajes volando para golpearse unos a otros.

¿Le costó encontrar la financiación de la película?

He tardado diez años. Nadie quiere apoyar una película sin superhéroes. Yo estoy acostumbrado a pelear por cada céntimo, aunque siempre dirijo en mis propios términos.

¿Siente nostalgia de su pasado?

¿Mi pasado? Ni lo recuerdo. Es mejor así. Me fascina recordar mi ingenuidad, mi inmadurez en el cine, todo era excitante. Siento nostalgia de aquel sentimiento porque vivo en la misma casa, tengo una vida ordenada y nada cambia, excepto que cada vez tengo más arrugas.

¿Se considera un superviviente en Hollywood?

Quiero dejar el pasado en el pasado. He conseguido mantenerme bien, creo. Un episodio en la parte de atrás de un coche de policía con ocho tequilas dobles dictó mi camino, mi trabajo, mis creencias. Sin embargo, supe encontrar mi lugar y mantenerme. Creo que aquello fue una injusticia.

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