La victoria de la colaboración

Felices tras su noche triunfal con diez Goyas a pesar de no lograr los dos 'premios gordos', los del equipo de 'Handia' relatan cómo vivieron la euforia

Algunos de los componentes del equipo de 'Handia', junto a otros nominados de la gala. /EFE
Algunos de los componentes del equipo de 'Handia', junto a otros nominados de la gala. / EFE
RICARDO ALDARONDO SAN SEBASTIÁN

«Fue como una nebulosa en la que todo pasaba a toda velocidad, pero disfrutamos muchísimo cada uno de los premios», resumía ayer Jose Mari Goenaga, coguionista y coproductor de 'Handia', recordando la noche del sábado en la que el filme vasco ganó diez de los trece premios Goya a los que optaba.

Una noche que comenzó en la euforia ya desde el premio inicial que ganó Eneko Sagardoy como mejor actor revelación. Y casi sin parar, en rachas de taquicardia, iban cayendo uno tras otro: vestuario, montaje, efectos especiales, dirección de producción, dirección artística, fotografía, maquillaje y peluquería, efectos especiales, guion original, música... así hasta los diez Goya que han marcado un récord: 'Handia' es ya la tercera película más premiada en la historia de los premios del cine español, empatada con 'La isla mínima' y 'Blancanieves', y tras los 14 premios de 'Mar adentro' y los 13 de 'Ay, Carmela'.

«Arrancar con tres nominaciones seguidas y ganar los tres premios fue un inicio increíble», recordaba ayer Goenaga. «Estábamos mucha gente del equipo y todos en la misma zona, así que cada vez que salía un premiado todos nos poníamos de pie a gritar, fue muy guay». Y bien que se oía el griterío, y las ovaciones de los compañeros de profesión.

«Fue tan bonito ir viendo cómo iban saliendo uno tras otro todos los departamentos de la película..», expresaba uno de los productores del filme, Xabier Berzosa. «Y todo el mundo estaba ganando su primer Goya. Normalmente en las películas premiadas hay gente que ya tiene uno o varios premios, por ejemplo en música competíamos con Alberto Iglesias, que tiene diez. Pero nosotros éramos todos primerizos».

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Un bajón de diez segundos

En todo ese recorrido solo se quedó sin premio el departamento de sonido, pero «también estaban muy contentos», asegura Goenaga. «Decian: 'No ganar alguno da más valor al resto. Y así tenemos una motivación para la siguiente'». Espíritu positivo sin interrupción.

Cuando llevaban diez premios cosechados, la traca final vino con sorpresa: los Goya de mejor dirección y película no recayeron en 'Handia', sino en Isabel Coixet y su película 'La librería'. «Hubiera sido una guinda tremenda ganar los dos premios principales, pero el bajón al ver que no ganábamos no nos duró ni diez segundos. Al momento estábamos saltando y celebrando los diez premios, porque ya habíamos logrado un récord», relataba Xabier Berzosa.

«Todos eran ganadores primerizos, y fue muy bonito verles salir uno tras otro», dice Berzosa

El regreso a casa fue inmediato para incorporarse hoy a sus nuevos proyectos

Pero el espíritu de equipo, el mensaje de que cada una de las labores es importante en el cine, fue el signo predominante en todo el protagonismo de 'Handia' en los Goya. La victoria de la colaboración: «No es algo que nos impongamos, las circunstancias te llevan a trabajar así. En Moriarti somos muy afortunados de tener esa relación con Irusoin como productores, que respetan nuestra libertad creativa y tienen paciencia con nuestro proceso de trabajo. Hay una confianza mutua. Y eso se va trasladando a todos los campos de la película. Y ahí surge el afecto también», analizaba Goenaga.

«Creo que se ha trasladado el mensaje de que en el cine vasco se están haciendo cosas y se están haciendo bien», añadía Goenaga. «Los técnicos vascos del cine siempre han tenido prestigio, también en Madrid. Ahora lo diferente es que ya no tienen que trabajar necesariamente en Madrid, y que desde el País Vasco se están haciendo cosas interesantes».

Otro signo distintivo fue que el euskera sonó repetidamente en la gala. «Fue muy bonito, porque entró de forma muy natural, los premiados agradecían en euskera y pasaban al castellano indistintamente». Uno de los sketchs de los presentadores Joaquín Reyes y Ernesto Sevilla, que implicó a los directores de 'Handia' Aitor Arregi y Jon Garaño, acabó con la actriz británica Emily Mortimer hablando también euskera.

Para cuando llegaron a la fiesta los premiados, tras la batería de entrevistas posterior a la gala, «eran las tres de la madrugada. Y a las cinco y media se acabó, aunque algunos siguieron en el bar». Los de 'Handia' compartían la fiesta con el equipo de 'La librería', porque ambas películas son de la misma distribuidora, A Contracorriente Films, que de algún modo fue la vencedora total de la noche. Allí el centenar de familiares y amigos, y otros miembros del equipo de 'Handia' desplazados desde el País Vasco, vieron la gala y saltaron con cada uno de los diez Goyas ganados.

A Jon Garaño solo le dio tiempo a recoger la maleta de la habitación y salir para el aeropuerto: a las seis de la madrugada cogía un avión de regreso a California donde reside estos meses. Los demás se dispersaron en distintas formas de regreso a casa. Aitor Arregi y Jose Mari Goenaga, junto a Miren Aperribay, de la distribuidora de 'Handia' en el País Vasco, Atera Films, volvieron en tren. Y los empleados del bar no quisieron perderse la ocasión de sopesar un Goya.

Ander Sistiaga, ganador del Goya a la mejor dirección de producción, se encontró al bajar del coche en Pasai San Pedro con que su mujer Montse y un gran grupo de amigos y vecinos le esperaban con la txapela y la camiseta de la Real. Un regreso a casa exultante de felicidad en cada uno de los componentes del equipo, para ponerse todos hoy a trabajar en cada uno de sus nuevos proyectos en marcha.

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