Diario Vasco
Pascal Gaigne, en su estudio en San Sebastián.
Pascal Gaigne, en su estudio en San Sebastián. / MIKEL FRAILE

Pascal Gaigne: «A veces recuerdas más la música que el argumento»

  • Pascal Gaigne, Compositor), Compite con la música de 'El olivo', de Iciar Bollaín, y va por su tercera nominación, aunque aún no ha recibido el Goya

Pascal Gaigne (Caen, Francia, 1958) se estrenó en los Goya con una nominación a la mejor canción por la película 'Verbo' (2011). En el apartado de música original ya figuró con 'Loreak' (2014), de Jon Garaño y Jose Mari Goenaga, y ahora con 'El olivo' de Iciar Bollaín tiene una nueva oportunidad de ganar un primer Goya. Trabajador incansable, se va acerca al centenar de títulos incluyendo cortos, documentales y largometrajes, también en el cine internacional.

-¿Cuál considera que es su relación con lo vasco?

-¿Con lo vasco? Todo, excepto que no he nacido aquí, sino en Normandía, aunque solo viví un año allí. Pero llevo treinta años viviendo en San Sebastián y alrededores, y trabajando con cantantes vascos desde que tenía 16 años, cuando vivía en Bayona. Pero sobre todo me considero un ciudadano del mundo.

-¿Cómo ve esta coincidencia de músicos vascos en los Goya?

-Hay muchos músicos relevantes de aquí trabajando en el cine, no solo Alberto Iglesias y Fernando Velázquez, también Ángel Illarramendi o Bingen Mendizabal y muchos otros. Supongo que la importancia del cine vasco ha facilitado que nos abrieramos a otros mercados.

-¿Ve puntos en común entre Alberto Iglesias, Fernando Velázquez y usted?

-Cada compositor y cada película es un mundo. Creo que tenemos estéticas bastante diferentes, quizás yo estoy más cerca de Alberto que de Fernando, aunque los dos son muy personales. Creo que los tres somos músicos polivalentes. Yo siempre he trabajado en un cine más bien intimista, y te colocan esa etiqueta, pero hace poco he hecho una película de Iñaki Dorronsoro, 'Plan de fuga', un 'thriller' con una orquesta grande, aunque intento conservar unos rasgos míos. Pero en cada película tienes que trabajar de una manera.

-Y también ha hecho comedia recientemente...

-Sí, 'Embarazados' o 'Gordos', que también es un poco dramática. La comedia es muy difícil de hacer, también en la banda sonora, hay que medir todo al milímetro para que sea ágil y viva. Y exige el mismo tiempo de investigación que un drama intimista.

-¿Y en 'El olivo', que tiene un poco de las dos cosas?

-El reto era precisamente ese, no caer del todo ni en la comedia ni en el drama. A mí me gusta siempre estar en sintonía con el director, ver lo que quiere, y en este caso con Iciar Bollaín nos preocupaba mucho ese equilibrio.

-¿Cómo eligió la instrumentación para 'El olivo', que tiene orquesta pero en un formato intimista?

-Hay bastantes músicos pero algunas secciones no están, como los metales. En cambio hay mucha cuerda, piano, arpa, mandolina... Es un poco intuitivo, quería un sonido profundo de cuerda, me parecía que era lo que necesitaba la película.

-¿Le preocupa que la música se imponga en la película? Hay quien sostiene que la música en el cine no debe notarse...

-No le veo sentido a eso, a veces nos acordamos de algunas películas más por la música que de su argumento. Y si es de Ennio Morricone, más. Es cuestión de encontrar la estética adecuada, y poder proponer cosas al director. Iciar no es partidaria de poner mucha música, solo lo necesario, evitando que haya una narración paralela a la de la película.

-La cadencia de la música de 'El olivo' sugiere muy claramente la idea del viaje...

-Los dos polos importantes de la película eran el viaje, porque es una 'road-movie' un poco campesina, y los recuerdos del abuelo, con todo lo que significa la memoria, la tierra, la naturaleza, las raíces. Y me apoyé en esas dos cosas.

-En este año ha trabajado mucho alrededor de la naturaleza...

-Sí, también en la música de 'El faro de las orcas', un trabajo con el que he disfrutado muchísimo, porque tiene de todo, una historia interesante, el paisaje, la naturaleza... Aunque me da pena que la película haya pasado un poco desapercibida, porque me encanta.

-Suele repetir con los mismos directores: Iciar Bollain, Daniel Sánchez Arévalo, Jon Garaño y Jose Mari Goenaga...

-Como en el caso de los actores, el director puede necesitar un cambio de músico de una película a otra, pero a mí me gusta repetir, porque yo creo que avanzamos juntos, aprendemos mucho y mejoramos el contenido de lo que hacemos. Pero ahora entiendo mejor, con la edad, que un director necesita cambiar de estética en una película determinada. Es un poco duro cuando ves que no te vuelven a llamar pero el cine es así, y es normal, cada uno debe tener su búsqueda personal.

-¿Cree que 'Loreak' es uno de sus mejores trabajos y que le ha dado una proyección especial?

-Sí, porque además con la gente de Moriarti hemos logrado una comunicación muy buena para ir eliminando todo lo superfluo. Con 'Loreak' creo que conseguimos integrar totalmente la música en la película. Pero soy consciente de eso cuando me lo dicen otras personas.

-Ahora vuelve a trabajar con ellos en 'Aundiya', que aún está en fase de montaje. ¿Necesita tener ya la película montada para ponerse a trabajar o comienza desde el guion?

-Necesito las imágenes, para ver el movimiento, el color, el ritmo de la película. Si conozco de antes al director, a veces propongo algunas ideas desde el guion.

-¿Su trabajo para el cine eclipsa un poco su música para concierto?

-Me gustaría tener más tiempo para la composición fuera del cine, pero lo hago casi de forma 'amateur', no puedo vivir de ello. Pero me gusta mucho porque me da total libertad y es muy importante para mí.

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