Placentia, la isla vasca de EE UU

El grupo vasco de trabajoque el año pasado realizó unasexcavaciones en la isla de Placentia, que aparece en la foto pequeña. /
El grupo vasco de trabajoque el año pasado realizó unasexcavaciones en la isla de Placentia, que aparece en la foto pequeña.

El 'alma mater' de Albaola sospecha que, al igual que en Terranova, en la isla hubo contacto de vascos con amerindios en el siglo XVI. La película 'Elkarrekin Together' muestra la expedición de Xabier Agote a ese enclave americano

FELIX IBARGUTXI SAN SEBASTIÁN.

Por un lado, una pregunta: ¿los marineros vascos, que llegaron en el siglo XVI a Terranova y otros espacios del actual Canadá, llegaron también a zonas de los actuales Estados Unidos, concretamente al estado de Maine, en el extremo norte de la costa este americana? Por otro lado, una convicción: los marineros vascos establecieron relaciones de colaboración con los amerindios, nunca de dominación. Estos son los dos grandes ejes del documental 'Elkarrekin Together', que se estrenó en el Zinemaldia y a partir de ahora comienza a exhibirse en lugares de la diáspora americana y más tarde en salas comerciales de Euskadi, Navarra y Madrid.

'Elkarrekin Together' muestra la expedición que llevaron a cabo Xabier Agote -'alma mater' de Albaola-, el historiador Xabier Alberdi -especialista en historia naval vasca-, el arqueólogo Josu Etxezarraga y otras personas para buscar vestigios de los vascos en el estado de Maine, concretamente en la isla de Placentia.

El subtítulo del documental es 'Otro mundo fue posible. Otro mundo será posible', con lo que los directores Migueltxo Molina, Pablo Iraburu e Igor Otxoa quieren remarcar la idea de que los vascos y los amerindios convivieron en un clima de colaboración, al contrario de lo que ocurrió algo más tarde con la llegada de los exploradores ingleses y franceses.

El documental arranca con escenas filmadas en Albaola, en Pasai San Pedro, con Xabier Agote caminando en el interior de la nueva nao ballenera 'San Juan', que se está construyendo en ese astillero, siguiendo las técnicas de hace quinientos años.

En esa primera intervención, Agote se refiere al impacto que le produjo el testimonio del primer explorador inglés que llegó a tierras de Maine.

El explorador Bartholomew Gosnold llegó a la costa de Maine en 1602. Sus crónicas describieron el primer encuentro con los indígenas locales; estos estaban navegando en una chalupa vasca, vestidos con ropa europea, y mencionaron que pescadores de San Juan de Luz habían estado faenando en los alrededores. También le explicaron que venían de Placentia. Gosnold interpretó que se trataba de «Placentia of Newfoundland», el conocido asentamiento pesquero vasco del sur de Terranova, un enclave situado muy lejos de la costa de Maine.

Xabier Agote comenzó a dudar que los nativos americanos vinieran en esa chalupa desde la Placentia canadiense, a más de 700 millas. Empezó a investigar y descubrió que cerca de ese lugar de encuentro existe una pequeña isla deshabitada, apenas conocida, también llamada Placentia. Tras intercambiar impresiones con historiadores y arqueólogos locales, Agote sospechó que en este lugar del estado americano de Maine, de nombre con ecos vascos, podrían haber convivido nativos americanos con pescadores llegados de Euskal Herria.

Y así tomó cuerpo la idea de viajar hasta ese territorio norteamericano para llevar a cabo unas excavaciones. Fue en el verano de 2016 cuando se llevó a cabo la expedición multidisciplinar, liderada por Xabier Agote.

Tras las imágenes iniciales filmadas en Albaola, el documental nos traslada a una pequeña isla, en un paraje remoto. Estamos en la costa este de Estados Unidos. El paisaje es totalmente natural, salvaje y fuera del tiempo. Los exploradores descargan su material: hay equipos de buceo, excavación y fotografía. Entre ellos hablan en euskera. A la expedición se suman investigadores, arqueólogos y buceadores norteamericanos, de Estados Unidos y Canadá. Comienza la búsqueda. El trabajo en equipo genera situaciones de compañerismo, descubrimiento, encuentro con la naturaleza y evocación de un tiempo lejano.

A través del día a día de la expedición, el espectador va aprendiendo cosas. Los pescadores vascos pasaban largas temporadas en lo que ahora es territorio del este de Canadá, mucho antes de la primera llegada de los colonos franceses e ingleses. Se sabe que allí mantuvieron una relación de colaboración de igual a igual con los nativos. Incluso crearon una lengua que mezclaba las lenguas nativas con la lengua vasca. Fruto de esa cooperación desarrollaron la primera industria de Norteamérica, y a lo largo de la costa este canadiense se han encontrado numerosos vestigios de ese pasado, gracias al interés mostrado por el Gobierno de Canadá en su recuperación. En cambio, en Estados Unidos no se ha hecho esa búsqueda. Pero hace siglos esa distinción entre Canadá y Estados Unidos no existía, la costa no tenía fronteras y Xabier Agote sospecha que ese encuentro extraordinario basado en la cooperación, y no en una relación de opresores y oprimidos, tal vez sucediera también en lo que ahora es suelo estadounidense. Nadie ha buscado ahí, y esa es la razón por la que la expedición vasca se encuentra allí.

Los expedicionarios vascos quieren encontrar esas pruebas. Realizan más de cien catas. Encuentran restos de épocas diferentes, algunos atribuibles a los amerindios, otros a los ingleses y a los franceses. También aparecen vestigios de una fortificación, no lejos de lugares donde brotan setas bien conocidas aquí, como las gibelurdiñas y las zizahoris.

Finalmente, no aparecen restos claros de presencia vasca en la isla. Pero ese resultado no es concluyente. Al fin y al cabo, ha sido solamente una primera campaña de un mes escaso.

Uno de los objetivos de la película documental -que se ha filmado en euskera-es estrechar lazos entre los miembros de la diáspora vasca, y ya está en marcha una campaña de proyecciones en el continente americano. El día 25 de este mes se verá en Reno y San Diego; el 30, en Boise y San Francisco; en noviembre, en Buenos Aires y Montevideo. A partir del 17 de noviembre girará por tierras vascas. No hay fechas definitivas, pero sí compromisos con Golem Bilbao, Golem Pamplona y Golem Madrid. Se verá con subtítulos en castellano, inglés o francés, según el lugar.

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