El 'Ozentziyo' regresará como «un símbolo» a San Sebastián

El 'Ozentziyo' cuando se dedicaba a la pesca con perchales. / DV
El 'Ozentziyo' cuando se dedicaba a la pesca con perchales. / DV

El Gobierno Vasco otorga una subvención de cerca de 107.000 euros a Albaola para acondicionar uno de los últimos pesqueros de madera

ELENA VIÑAS SAN SEBASTIÁN.

Construido en el astillero de Mendieta de Lekeitio, en 1990, el 'Ozentziyo' faenó durante 24 años en el Golfo de Bizkaia, las Azores y Gran Sol, entre otros caladeros. Es el último pesquero del puerto de San Sebastián y una de las pocas embarcaciones vascas de madera que se han salvado del desguace. Aunque ya nunca volverá a pescar utilizando esa técnica ancestral en la que se capturan bonitos y atunes con perchales, promete convertirse en «un símbolo» cuando la próxima primavera regrese al muelle donostiarra.

Así lo manifiesta Xabier Agote, presidente de Albaola, la asociación encargada de la construcción de la nao San Juan, que adquirió el buque a mediados de 2015 con el apoyo económico de la empresa de autobuses Irizar. Su objetivo era recuperar un bonitero «de alto valor patrimonial» para convertirlo un elemento «vivo» del que se pueda disfrutar.

El 'Ozentziyo', que en la actualidad permanece amarrado a pocos metros de la lonja de pescado de Pasaia, se somete a una transformación para la que el Gobierno Vasco ha otorgado, a través de su Departamento de Cultura y Política Lingüística, una subvención de 106.802 euros. Gracias a esta ayuda, se podrá mantener la embarcación en funcionamiento, destinándola a otros usos diferentes a aquel para el que fue concebida.

El barco se mantendrá en funcionamiento, conservando su estructura para fines didácticos

Los esfuerzos se centrarán en que pueda mantener su estructura «lo más fidedignamente posible» para enseñar y hacer llegar al alumnado o personas asociadas a esta entidad el conocimiento de este tipo de buques pesqueros. Albaola ha acometido ya una parte de la reforma con la colaboración del Instituto Don Bosco, la Escuela Náutica Blas de Lezo y Pinturas Jotun, aunque su puesta a punto requerirá aún algunos meses de trabajos.

Mástiles oxidados

El proyecto de reforma de 'Ozentziyo' incluye la transformación de la nevera en un camarote para siete personas, reconvertir el camarote de popa en un almacén y la mejora de la estructura, reemplazando las maderas en mal estado. Además, entre otras intervenciones, se ha ampliado el 'guardacalor', donde se ha instalado una cocina, y se han reparado los mástiles de proa y popa, que se encontraban oxidados.

«El barco ha tenido muchos éxito en las dos citas de embarcaciones tradicionales a las que lo hemos llevado este año. En mayo participó en la Semana del Golfo de Morbihan, en Bretaña, donde fue considerado de interés cultural. Algo similar ocurrió en el encuentro de embarcaciones tradicionales de Galicia, celebrado en julio en Combarro», declara Agote.

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