El Orfeón supera el reto de los 'Proms'

Juanjo Mena, a la derecha, en un momento del concierto que ofreció el Orfeón en el Royal Albert Hall de Londres. / BBC/CHRIS CHRISTODOULOU
Juanjo Mena, a la derecha, en un momento del concierto que ofreció el Orfeón en el Royal Albert Hall de Londres. / BBC/CHRIS CHRISTODOULOU

Juanjo Mena conduce al coro a una de sus cimas artísticas con la interpretación de 'Fidelio' en el Royal Albert Hall

LOURDES GÓMEZ LONDRES.

«Un reto superado», sonríe José Antonio Sainz Alfaro. El director del Orfeón Donostiarra ha visitado un sinfín de festivales en su larga trayectoria con el conjunto coral, y juntos cruzaron un nuevo hito en la 123 edición de los 'Proms' de Londres. En la noche del viernes, 123 cantores formaron un semicírculo en el estrado del Royal Albert Hall (RAH) frente a la batuta de Juanjo Mena y la Orquesta Filarmónica de la BBC. Interpretaron en alemán los tres coros de 'Fidelio', la única ópera de Beethoven, en el popular certamen de música clásica.

El tenor australiano Stuart Skelton y la soprano alemana Ricarda Merbeth protagonizaron en versión concierto esta historia universal de opresión, injusticia y el triunfo de la libertad. Pero el Orfeón y la última revelación de la lírica británica, Louise Alder, se llevaron las más cálidas y entusiastas ovaciones del público. Muchos escucharon la obra de pie sobre el patio de butacas, leyendo la traducción en inglés del texto de 1814. Esta es la versión que Mena condujo con «algunas modificaciones» en Londres y retomará en la Quincena Musical y el Festival de Santander. «La parte coral es breve pero muy importante y de un valor fundamental. Da voz a los prisioneros, los oprimidos y subyugados que, como Fidelio, salen adelante y consiguen la libertad. Es un mensaje tan actual», señala el director alavés en el RAH. «El Orfeón debía haber venido hace mucho tiempo y volverá a los 'Proms'», añadió el titular de una de las principales orquestas del festival que organiza la BBC desde hace 90 años.

Para Sainz, participar en los 'Proms' supone la «unión de genialidades», desde la solera artística del edificio a la accesibilidad del certamen y la proeza de entrar en la «patria de los coros» en estos tiempos de «economías complicadas. Sí, hay muchos coros pero de naturaleza muy distinta. Las voces de los ingleses no son tan vibrantes, tan vivas, no es un canto de calle, de sociedad gastronómica», compara Mena.

«Cantar aquí es la culminación de nuestro esfuerzo», celebra la orfeonista Ana Franco

Impactante

«Nos sentimos privilegiados y muy orgullosos», afirma Ana Franco. La orfeonista debutó en el RAH con su hija Aroa y se emocionó al subir al estrado que han pisado tantos genios y estrellas. «Es imponente, antiguo, espectacular, impactante... Cantar aquí es la culminación del esfuerzo de orfeonista, laboral y personal. Requiere mucha dedicación y no es remunerado, pero es un trabajo gratificante», celebra.

El Orfeón había cantado 'Fidelio' al menos en tres ocasiones anteriores, pero la preparación para los 'Proms' fue dura. «Trabajamos mucho la obra porque es complicada. Tiene dos coros de hombres, los coros de los prisioneros, que lucen poco en concierto. Son oscuros y con voces muy graves. El coro final, con todos los orfeonistas, es grandioso y espectacular. Es la guinda de la obra», exclama el director artístico. Los cantores llevaban meses preparando la opera de Beethoven. «Aprendimos de memoria el texto y la pronunciación pero Mena quiso que cantáramos con la partitura», recuerda Franco. Las voces sonaron con una potencia y sonoridad emotiva que menguaron las de los profesionales.

El Orfeón celebra su 120 cumpleaños con su presencia en los 'Proms'. «Es el mejor festival de verano en un espacio cerrado. Lucerna tiene quizá más glamour pero este es único. Es un festival que viene del pueblo, de la calle, de los 'promers', de una tradición de muchísimos años que no se da en otros sitios», señala Mena. Su título oficial, Henry Wood Promenade Concerts, hace referencia al fundador y a la posibilidad de pasear dentro de la sala mientras se escucha música clásica o interpretaciones orquestales de temas populares. La tradición se mantiene y los 'promers' tienen la oportunidad de pasear frente a la orquesta o en la galería superior por menos de 10 euros por velada.

Sainz Alfaro se unió al público general del RAH la noche del viernes. Apenas se veía una butaca vacía. «Es un espacio maravilloso. Acústicamente no es como un auditorio perfecto pero lo que se pierde ahí se gana en el ambiente», sonreía. La conquista de este grandioso edificio redondo, junto a los jardines de Kensington, es la última gesta del Orfeón en la capital británica.

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