Musikagela, crear en comunidad

Los integrantes de los grupos Glory Howl, Baipass y Tenpera, usuarios de Musikagela, junto a los responsables del servicio en los locales de ensayo de Intxaurrondo./USOZ
Los integrantes de los grupos Glory Howl, Baipass y Tenpera, usuarios de Musikagela, junto a los responsables del servicio en los locales de ensayo de Intxaurrondo. / USOZ

El servicio municipal ofrece desde 2004 formación y locales de ensayo a bandas donostiarras en los centros de Egia e Intxaurrondo. La asociación Buenawista Prolleckziom's gestiona esta iniciativa municipal que permite ensayar en buenas condiciones a medio centenar de grupos

JUAN G. ANDRÉSSAN SEBASTIÁN.

Cualquiera que haya militado alguna vez en un grupo musical sabe que uno de los aspectos más fatigosos de la aventura es encontrar el local adecuado. Los garajes han sido y serán el semillero de mil y un nombres memorables, pero no es menos cierto que muchos ensayos acontecen en oscuros cuchitriles donde se hacinan intérpretes e instrumentos. Por no hablar de los precios o de las quejas del típico vecino tiquismiquis que no falta en ninguna comunidad... Por fortuna, existen iniciativas como Musikagela, el servicio de Donostia Kultura que permite ensayar a un módico precio y en condiciones más que razonables a medio centenar de bandas. Tres de ellas protagonizarán esta noche un triple concierto en Intxaurrondo con Glory Howl, Baipass y Tenpera.

El servicio es municipal pero lo gestiona la asociación sin ánimo de lucro Buenawista Prolleckziom's desde su nacimiento en mayo de 2004. El colectivo lo fundaron varios de los músicos que ensayaban en la antigua tenencia de alcaldía de Buenavista, un edificio ocupado que durante casi dos décadas albergó una inusitada actividad social y cultural. Con motivo de su derribo, los inquilinos negociaron con el Ayuntamiento una salida intermedia que les permitiera continuar con su trabajo. No fue fácil, según recuerdan Xabier Arizmendi y Andoni Etxebeste, miembros de la junta directiva de Buenawista, pues hubo que vencer los «recelos» de la institución ante un proyecto que tiene mucho de «laboratorio». Sin embargo, el buen talante de técnicos y políticos, así como el trabajo serio del colectivo, hizo que fructificara un convenio que hoy goza de una salud envidiable.

El medio centenar de grupos que ensayan en las trece salas de Musikagela se reparten entre los centros culturales de Egia, el primero que echó a andar con ocho salas, e Intxaurrondo, que se incorporó al servicio en 2014 con cinco. Unos locales están ocupados por artistas en residencia -sólo pueden ser utilizados por dos mismas bandas que comparten el espacio-, mientras que el resto tienen carácter rotatorio y acoge los ensayos de distintos proyectos. Lógicamente, los primeros trabajan con mayor comodidad porque pueden dejar su equipo en la sala y tienen un acceso más directo a la misma. Según explica el coordinador del servicio, Eugenio Rubio, «la residencia se gana a base de ensayos», de modo que los grupos más activos son los primeros en optar a una sala en residencia cuando queda libre una plaza.

Musikagela no sólo ofrece locales para ensayar, sino también material de préstamo y formación

En cualquier caso, los precios son «casi simbólicos», ya que oscilan entre los 32 y los 75 euros en función de si un grupo ensaya cuatro veces al mes o más de ocho. Cada sesión es de tres horas y existe la posibilidad de reservar días sueltos por 10 euros, aunque en este último caso, es necesario avisar con 24 horas de antelación. Además de baño y calefacción, las bandas tienen a su disposición un almacén en el que depositar las piezas de batería, los amplificadores y otros materiales que así evitan acarrear de un lado a otro.

Musikagela 2.0

Con un presupuesto de unos 48.500 euros distribuidos entre Egia e Intxaurrondo, el servicio ha ido creciendo con el paso de los años gracias a los «malabarismos» que sus responsables hacen para ofrecer el «máximo» de prestaciones. «Musikagela 2.0», como la llama Arizmendi, ya no sólo facilita el acceso a los locales de ensayo, sino también una amplia gama de propuestas que, a modo de «plus», sirven para «crear comunidad» y «caldo de cultivo musical». Así, también es posible alquilar material profesional para actuaciones en directo -amplificadores, mesas de sonido, micrófonos, cables...- y para grabaciones de calidad en un estudio. Las condiciones se pueden consultar en la web buenawista.org/musikagela.

También dan una importancia vital al apartado de formación, que incluye clases magistrales, jornadas y talleres con los que mejorar la situación de los músicos. Estos últimos han crecido exponencialmente: sólo hasta diciembre hay cursos de sonorización de directos, de ajustes de guitarra eléctrica y bajo, de música con sintetizadores y ordenadores, de batería, y de discjockeys.

Los gestores de Musikagela se muestran satisfechos con su funcionamiento y con la idea de que «los recursos públicos, bien administrados, pueden dar mucho juego», también en el ámbito de la música. Con todo, confían en atraer a más bandas a Intxaurrondo, que por su ubicación en el extrarradio donostiarra aún cuenta con huecos libres para ensayar, y se fijan como reto equipar con baterías y amplificadores todas las salas de rotación -en la actualidad algunas están vacías- para una mayor comodidad de los inquilinos.

Del local a los escenarios

Andoni Etxebeste, que además de presidente de Musikagela es el talentoso batería de grupos como Frank o Havoc, asegura que el servicio «ha cubierto una demanda» y cree que «hay mucha gente que se ha animado a tocar» a raíz de usar las salas de ensayo. En ese sentido, el balance no puede ser más positivo, aunque tal y como admite su compañero Eugenio Rubio, otra asignatura pendiente es facilitar el acceso de las bandas a los escenarios. En el listado de usuarios de Musikagela figuran nombres conocidos y muy activos como Niña Coyote eta Chico Tornado, Frank, Nothing Box, Pelax o Luke Armstrong, aunque constituyen una arrolladora mayoría los grupos desconocidos que no frecuentan las principales salas de conciertos.

Uno de los retos pendientes es lograr el acceso de muchas de las bandas a los escenarios

Rubio cree que «hay mucha calidad» entre las bandas donostiarras. Algunas quizá sólo toquen «como hobby o terapia», pero a otras les gustaría salir del local y, por alguna razón, no terminan de mostrar su trabajo en salas como el Dabadaba, Le Bukowski o el Doka. El equipo de Musikagela ejerce a menudo de «acicate» para animar a sus grupos y también les organiza conciertos para que puedan foguearse. Además, desde el pasado año todas las actuaciones del circuito municipal Dkluba deben contar, como mínimo, con un telonero surgido de las salas de Egia o Intxaurrondo. «Quién sabe, un concierto llama a otro y si meten un pie en el escenario por primera vez, tal vez les guste y repitan», opina Etxebeste.

MUSIKAGELA ZUZENEAN

Cartel
Glory Howl, Baipass y Tenpera.
Lugar
Centro cultural Intxaurrondo.
Día y hora
21/X/2017 (hoy), a las 22.00 horas.
Precio
3 euros.

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