Whitney Rose lleva su mezcla de country y pop vintage al Convent Garden

JUAN G. ANDRÉS SAN SEBASTIÁN.

Whitney Rose, una de las voces más prometedoras del country actual, visitará esta tarde el Convent Garden para presentar su tercer disco, 'Rule 62'. Canadiense afincada en Austin (Texas), la artista define su música como «neocountry tradicional impregnado de pop vintage». Las puertas de la cripta se abrirán a las 19.30 horas y el concierto comenzará aproximadamente 30 minutos después. La entrada tiene un precio de 12 euros.

Nacida en la canadiense Isla del Príncipe Eduardo en 1986, Rose creció escuchando los temas clásicos de Patsy Cline y Dolly Parton en la máquina de discos del bar de sus abuelos. Alguna vez ha confesado que su canción preferida desde muy pequeña era 'There's a Tear in My Beer', de Hank Williams, que ya entonces solía cantar a los clientes del local a cambio de un dólar.

Tras estudiar Periodismo y mudarse a Toronto, logró hacerse un hueco en la escena folk y en 2012 publicó su debut bajo su propio nombre. Tras ejercer de telonera en la gira canadiense de The Mavericks, su líder, Raul Malo, le ofreció producirle su segundo lanzamiento, 'Heartbreaker of the Year' (2015), que además de varios temas originales incluía dos versiones: una del citado 'There's a Tear in My Beer' y otra del 'Be My Baby' de las Ronettes.

Tras el EP 'South Texas Suite', inspirado por su mudanza a Austin, ahora regresa con 'Rule 62' (2017), un trabajo grabado en Nashville y alimentado por el «brío, contoneo y seguridad» que exhibe Whitney Rose.

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