Álex Ubago: «Hay más tiburones en la música que en el mar»

Álex Ubago: «Hay más tiburones en la música que en el mar»
JOSE USOZ

Está embarcado en plena gira americana con su último disco, 'Canciones impuntuales', bajo el brazo. Los aeropuertos van a ser el hogar del cantante vasco durante mucho tiempo

JAVIER GUILLENEA

Se confiesa despistado, lo que le ha llevado a cometer errores de los que se recuerdan entre risas años después pero que en el momento de la verdad resultan un duro golpe para el amor propio. Como cuando se equivocó de ciudad en medio de un concierto. Quiso que la tierra le tragase.

- ¿Los aeropuertos son sus playas este verano?

- Un poco. La verdad es que me está tocando tocar pisar unos cuantos. Justo vengo de uno; acabo de llegar de Santiago de Compostela y me voy inmediatamente a América a presentar el disco.

- ¿Qué países va a visitar?

- Estaré en Colombia, Argentina y Chile, voy a tener un verano muy movido. Más que playa, lo que voy a ver son aeropuertos y ciudades.

- ¿Siente a veces que vive en una terminal?

- Muchas veces. Hay aeropuertos por los que pasas a menudo, como el de Madrid, en los que en ocasiones te sientes un poco como en casa y te mueves por él con familiaridad.

- ¿Se escriben muchas canciones mirando la hora de embarque?

- Alguna ha salido, sobre todo las letras. He escrito muchas letras de mis canciones en las esperas en los aeropuertos y en los aviones.

- ¿Tararea las melodías?

- También alguna vez. En un aeropuerto o donde me toque, si de pronto se me ocurre alguna melodía que quiero apuntar, me retiro a un sitio donde no haya mucha gente y la grabo en el móvil.

- ¿Las mejores canciones son las despedidas?

- No sé si las mejores, sería muy atrevido decirlo, pero, por lo menos en mi caso, las despedidas, el desamor y las rupturas son bastante inspiradoras a la hora de escribir. En la historia de la música eso ha sido siempre así y, en mi caso concreto, totalmente.

- Un aeropuerto tiene que ser un filón de despedidas. Se sentirá en su salsa.

- Si la despedida no es la tuya no tienes más que mirar a tu alrededor para encontrarlas.

- ¿Es un lugar lleno de canciones?

- Eso es muy bonito. Un aeropuerto está lleno de historias, es un trasiego de gente de cualquier lugar del mundo, de personas diferentes y a la vez no tanto que se cruzan. Es un nido de historias para contar.

- Un lugar lleno de gente que acaba de llegar y está a punto de irse. Como si no existiera del todo.

- Es un contraste grande. Nos movemos por aeropuertos y hoteles que en un momento dado están llenos de gente y en otro te transmiten la mayor soledad. Por ejemplo, cuando te han cancelado un vuelo y te quedas de madrugada en el aeropuerto vacío o cuando llegas tarde a un hotel y ves la soledad que impera en ese lugar aunque sus habitaciones estén llenas.

- ¿Se siente observado cuando entra en un avión?

- Un poco, sobre todo si entras de los últimos y te toca sentarte en una de las filas de atrás.

- ¿Pone en esos momentos cara de famoso?

- Pues no, la verdad es que a estas alturas ni lo pienso. Pongo la cara que tengo, no la puedo cambiar.

En el vuelo equivocado

- ¿Con tanto viaje, se ha equivocado alguna vez de país en un concierto?

- Sí que me ha pasado y no había un agujero lo suficientemente profundo para tragarme. Yo soy muy despistado. Una vez que estaba en Perú entré en un avión y vi que mi sitio estaba ocupado. Le dije al del asiento que era el mío pero él me replicó que no, que era el suyo, y me enseñó su tarjeta. Fui con aire indignado donde la azafata para quejarme porque nos habían duplicado los asientos y ella me respondió que me había equivocado de avión. Tuve suerte de que mi plaza hubiera estado ocupada. Pero hay que reconocer que también se despistó la persona que me dejó pasar por la puerta de embarque.

- ¿En el escenario le ha pasado algo parecido?

- Una vez estaba en Valencia y dije: '¡Buenas noches, Murcia!'. Se pasa fatal en ese momento. El peligro es hacerlo en ciudades rivales, como estar en Bilbao y decir '¡Buenas noches, Donostia!'.

- ¿Dónde hay más tiburones, en el mar o en la música?

- En la música, aunque no hablo con conocimiento de causa porque yo he tenido la gran suerte de trabajar siempre con un equipo de gente increíble, muy honesta. A lo largo de mi carrera nadie se ha aprovechado de mí, pero he oído historias como para no dormir. Sí creo que hay mucho tiburón suelto. Supongo que en el fondo del mar habrá más, pero los del mar son más nobles.

Aquellos veranos intensos de la adolescencia

Los mejores recuerdos del verano de Álex Ubago se remontan a ese momento mágico «de finales de junio en el que terminabas el curso y te daban las vacaciones, sobre todo si tenías la suerte de haber aprobado». Era entonces cuando se abría ante él y sus amigos todo un mundo de posibilidades que no podían desaprovechar. «Tenías esa sensación de contar con todo el tiempo por delante», dice. «Recuerdo los veranos de la adolescencia, que vivía intensamente. Con 16 años me fui con los amigos a Salou, que no es muy glamuroso, y nos lo pasamos increíblemente bien. Los mejores recuerdos provienen de aquellos primeros viajes con los amigos, aquellos veranos que uno vive con el apasionamiento de la adolescencia».

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