Sergio Cruzado: «En el hipódromo tenemos muchos más metros para sorprender que en Igeldo»

Sergio Cruzado posa en las instalaciones del hipódromo, que el viernes y el sábado acogerá el Donostia Kutxa Kultur Festibala.
Sergio Cruzado posa en las instalaciones del hipódromo, que el viernes y el sábado acogerá el Donostia Kutxa Kultur Festibala. / ARIZMENDI
Sergio Cruzado, director de Donostia Kutxa Kultur Festibala)

A dos días del inicio de la séptima edición de Kutxa Kultur, su responsable se muestra convencido de que el festival ganará en comodidad

JUAN G. ANDRÉSSAN SEBASTIÁN.

La expectación es total. El fotomontaje que estos días ha publicado EL DIARIO VASCO permite hacerse una idea del aspecto que lucirá el hipódromo durante el Kutxa Kultur Festibala, pero de momento, todo son incógnitas ante una edición que aspira a revivir las sensaciones de la primera vez.

- ¿Era imposible continuar en Igeldo? Adujeron ustedes «motivos técnicos» para mudarse...

- Un festival de ese tamaño ya no podía hacerse allí. El año pasado cambiaron la pavimentación y el montaje de los escenarios fue más complicado. Hubo momentos que daba sensación de agobio y la propia dinámica hacía incómodo el festival, algo que va absolutamente en contra de nuestro ADN. Ahora en el hipódromo podremos desarrollar un proyecto a cinco años, tendremos más tiempo para montar y desmontar...

- Pero mucha gente cree que el parque de atracciones es insuperable como escenario...

- Ese es nuestro reto, sorprender a esa gente. Antes de empezar en Igeldo nadie veía el festival y la venta de entradas no funcionaba. Sin embargo, el primer día la gente entró al parque supernerviosa, con los ojos abiertos como platos, buscando los escenarios y sorprendiéndose con todo. Al final la idea cuajó. Donostia es una ciudad muy conservadora que se resiste a los cambios pero demostraremos que en el hipódromo se puede hacer un festival precioso, completamente diferente pero igual de ilusionante que antes.

- ¿Y cómo se compite con el encanto de las vistas de Igeldo y con sus atracciones?

- En el plano artístico el cartel es muy apetecible y al disponer de un espacio cinco veces mayor que el en Igeldo, generaremos una especie de circuito que antes era imposible. Aquí tenemos muchos más metros cuadrados para sorprender. Podemos inventarnos escenarios escondidos, carpas de circo, artistas que durante los conciertos pintan en directo sobre plataformas y grúas, mercados de ilustradores y diseñadores, un espacio mayor para los camiones de comida, una zona para la música electrónica que alargue la fiesta hasta la madrugada en el hipódromo... Lo importante es que volveremos a sorprender y que, además, el festival será más cómodo.

- Precisamente, el año pasado hubo críticas que cuestionaron la dimensión humana y la comodidad del festival. ¿Qué sucedió?

- Contábamos con menos metros útiles y se modificó un poco la estructura del recinto por la nueva pavimentación: el mero hecho de cambiar una barra de posición hizo que se estrechara el paso en algunos puntos. Pero las críticas, vertidas principalmente en las redes sociales, fueron por dos motivos que se han intentado corregir: el precio de la cerveza y el sistema 'cashless' que elimina el pago en metálico de las consumiciones. Por un lado, en el hipódromo tendremos una caña a 3 euros que en Igeldo no existía y el cañón costará 4 euros en lugar de los 4,5 del año pasado. Por otro, el 'cashless' -pago mediante recarga de una pulsera electrónica- es el sistema que en breve se utilizará en los festivales de todo el mundo: hemos subsanado los errores para que se puedan cargar cantidades exactas y el dinero sobrante se recupere en una semana, y además el festival asumirá el euro de comisión bancaria.

«Hacer un festival incómodo va absolutamente en contra de nuestro ADN»

«A veces no se es justo en las críticas a esta iniciativa, que es totalmente privada»

- La implicación del Ayuntamiento de Donostia dista mucho de la ayuda de 1,4 millones que Bilbao destina al BBK Live Festival...

- Este año el Ayuntamiento nos ha dado por primera vez una ayuda de 20.000 euros incluida en la bolsa de subvenciones que han recibido otros festivales de la ciudad como el Dock of The Bay o Dantz. Es una cantidad minúscula si se compara con el 20% del presupuesto que suelen asumir otras ciudades como ocurre en Bilbao, mientras que aquí no sé si la ayuda pública llega al 1 o al 2% del presupuesto total del festival.

- ¿Y por qué cree que no reciben una ayuda más cuantiosa?

- En Donostia hay una visión de repartir el dinero entre los distintos agentes y así, no hay problemas. No existe la perspectiva de desarrollo económico que tienen en otros lugares, donde se valora el impacto a efectos de marketing, los puestos de trabajo, el dinero que revierte en la ciudad... En ese sentido, me gustaría incidir en una cosa. Alguien que ha pagado la entrada puede criticar lo que quiera si opina con respeto y de modo constructivo, pero muchas veces no se es justo con este festival, que es totalmente privado, a diferencia de la Quincena, el Jazzaldia o el Zinemaldia. Creo que puedes exigir más a un evento que se hace con dinero público que a uno que en siete años sólo ha costado a Gipuzkoa 50.000 euros: los 20.000 de este año aportados por el Ayuntamiento y dos partidas de 15.000 euros que la Diputación nos ha dado en estas dos ediciones. El Kutxa Kultur lo monta una 'micropyme' de muy poquita gente que pone mucho esfuerzo e ilusión, y a la ciudad no le suponemos mucho para todo lo que ofrecemos. La gente tiene que valorar eso.

- Dineros al margen, muchos opinan que el cartel de este año es el mejor de la historia del festival...

- Me gusta porque sigue siendo supercoherente: nunca hemos caído en grupos fáciles o del 'mainstream'. En la línea de clásicos como Dinosaur Jr., Yo La Tengo o Mogwai, es un lujazo traer a The Jesus and Mary Chain, un referente que fue la banda sonora de la juventud de mucha gente y que han encabezado citas como el BBK Live o el Primavera Sound. The Hives, el otro cabeza de cartel, ofrece el mayor fiestón en directo del momento: no reciben una mala crítica.

- También hay una segunda línea de grupos muy interesantes...

- Le tengo muchas ganas al regreso de The Drums, que hace unos años dieron un concierto inolvidable en Gazteszena, y The Divine Comedy me parecen exquisitos: verles con la banda al completo mientras atardece en el hipódromo será maravilloso, igual que Hercules and Love Affair, la juerga ideal para cerrar el festival. Y me hace una inmensa ilusión el debut de Amateur por la relación histórica que tuve con La Buena Vida. Luego hay cosas como Jeremy Jay, que me encanta, o algunos de los nombres de la zona electrónica: Floating Points, Erol Alkan...

- Sin olvidar nunca a los grupos locales, que forman parte de la esencia misma del festival...

-Siempre nos ha gustado entender el festival como un referente para los grupos locales y que éstos quieran tocar aquí porque lo ven como una oportunidad, porque es algo accesible y se les trata bien: Vulk, The Lookers, Kokoshca, Piek, Luma, Grande Days y Buffalo, entre muchas otras, son bandas que nos encantan y queremos apostar por ellas.

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