Nikki Hill (Cantante): «Para unos sueno moderna y para otros, clásica»

Nikki Hill./DV
Nikki Hill. / DV
Nikki Hill. Cantante

Natural de Carolina del Norte pero afincada en Nueva Orleans, Nikki Hill disparará hoy su mezcla de rock, country, soul y R&B, en Convent Garden

JUAN G. ANDRÉSSAN SEBASTIÁN.

«Little Richard, Otis Redding, Sister Rosetta Tharpe, Bo Diddley, Toots and the Maytals, AC/DC, The Sonics, The Staple Singers, The Blaster, Los Lobos...». Nikki Hill no titubea al citar la ristra de artistas que a ella le inspiran y a nosotros nos sirven para hacernos una idea de su explosivo carisma. Asidua a los escenarios vascos, la cantante confía en publicar durante esta gira su tercer álbum, el siguiente después de 'Heavy Hearts, Hard Fists' (2015). Será un trabajo de «sonido poderoso» en el que se apreciará la experiencia adquirida en miles de kilómetros y cientos de escenarios recorridos. Las entradas para su concierto de hoy en La Cripta están agotadas desde el pasado viernes.

- Su primera aproximación a la música fue cantando góspel en la iglesia. ¿Cómo lo recuerda?

- Si eres niño en el Sur debes ir a la iglesia: no tienes otra opción. De aquellos años no recuerdo las cosas religiosas sino únicamente la música. Ver la expresión desinhibida de los cantantes era algo poderosísimo, aquella experiencia me abrumó y me conmovió. Es un sentimiento que recuerdo siempre porque sólo la música es capaz de producirlo. Entonces me di cuenta de cuán poderosa es y de lo que puede hacer por la gente.

- Luego entró en el mundo del punk y del rock. ¿Sintió el contaste?

- La actitud y el estilo pueden parecer un contraste pero la pasión y la energía son muy similares. Aunque una artista como Sister Rosetta Tharpe sea conocida por cantar canciones góspel, su manera de ejecutarlas es absolutamente punk-rock. No me pareció tan extraño y supongo que tengo suerte con el modo en que crecí. Nadie me molestaba por cómo pensaba ni por las cosas que escuchaba o por cómo vestía...

- Antes de dedicarse a la música usted era camarera...

- Por la mañana trabajaba en un gimnasio y por la noche, en un bar. También tenía otros empleos secundarios para salir adelante mientras mi marido se dedicaba a la música. A veces me invitaba a cantar con su banda y yo me daba cuenta por la respuesta del público de que la gente no odiaba mi voz. Entonces comenzamos a dar conciertos en pequeños cafés y garitos de la ciudad, lo que nos permitía conseguir comida gratis y algo de dinero. Me gustó, fui escribiendo y ensayando cada vez más y un amigo que es un gran músico y tiene un estudio en Chicago se ofreció a ayudarme si quería grabar algún día. Pensé: 'Vaya, ¿por qué no aprovecharlo?' Mi nombre sonaba en las redes sociales, la gente comenzó a contactarme para conciertos y giras... Nunca esperé llegar muy lejos, tal vez un tour y luego actuar a nivel local, pero desde la primera gira a finales de 2012 no hemos parado.

- Desde su álbum de debut, 'Here's Nikki Hill' (2013), ha practicado una deliciosa mezcolanza de rock and roll, country, R&B y soul...

- Muchas de mis inspiraciones no se ajustan a un único estilo. Hay demasiados sonidos geniales como para atenerse a una sola cosa. Amo el ritmo, la actitud, el estilo, la variedad...

- Su música suena muy clásica pero tiene un gancho actual. ¿Qué piensa del 'revival' o la puesta al día de sonidos clásicos?

- No tengo ningún problema con el 'revival', que es genial si sirve para presentar al público a artistas originales que quizá no conocían...

- ¿Pero ve difícil crear nuevos sonidos a partir de estilos tan marcados?

- Es un poco gracioso cuando surgen las comparaciones con el tema del 'revival' porque muchos de quienes siguen esa tendencia no se ponen de acuerdo. Dicen que soy demasiado moderna la mayor parte del tiempo, mientras que quienes no están tan familiarizados con esos estilos piensan que sueno clásica. Normalmente sueno demasiado rock and roll para el blues y el soul; sueno muy soul y blues para el rock and roll y, en definitiva, soy una mujer negra al frente de una banda de guitarras. No parece muy normal para mucha gente y quizá por eso se confunden y no pueden etiquetarme, así que recibo todo tipo de referencias y comparaciones. No me importa siempre que guste, pero cuando mi música se etiqueta mal, a veces eso puede volverse contra mí como si yo no estuviera haciendo lo que la gente espera de mí. En esos casos suelo decir que la culpable no soy yo, sino el promotor o la persona que te dijo que yo sonaba como algo que no soy.

- ¿Qué es más importante para usted? ¿Sonar clásica o fresca?

- Sonar como yo misma. Lo más importante es buscar aquello que encaje en mi música.

- Cualquiera que le haya visto en concierto conoce su garra en directo. ¿Diría que influye su pasado punk en el modo en que se maneja en el escenario?

- Por supuesto, siempre he amado la energía de los conciertos de punk y he estado en tantos que supongo que es algo imposible de pasar por alto. Además, también estudié la manera en que artistas como Otis Redding, Sister Rosetta, Ike & Tina, The Rolling Stones, Bo Diddley y otros trabajaban sobre el escenario. Aprendí mucho de ellos.

- Es habitual verla en los escenarios vascos y españoles. ¿Qué opinión le merece la audiencia de por aquí?

- Me encanta. Son siempre muy amables con nosotros. Vienen a dejar salir sus demonios del mismo modo en que yo lo hago. Aceptan mi energía y también la devuelven. Aprecio que no sean una audiencia pasiva que espera a que la banda cree todo el ambiente. Siempre es un placer ser invitada de nuevo al País Vasco.

EL CONCIERTO

Cartel
Nikki Hill.
Lugar
La Cripta (Convent Garden).
Fecha y hora
Hoy a las 20.30.
Precio
22 euros (agotadas).

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