Damunt: «Siempre he sentido que hacía música contra todos los elementos»

Lidia Damunt./
Lidia Damunt.
Lidia Damunt, compositora e intérprete

La irundarra Eneritz Furyak abrirá hoy a las 20.30 horas el concierto en el que la murciana Lidia Damunt presentará su disco 'Telepatía'

JUAN G. ANDRÉSSAN SEBASTIÁN.

Lleva nueve años viviendo en Suecia con su pareja y sus dos hijas pero procura bajar a menudo a La Manga del Mar Menor para reunirse con su familia y girar por el Estado. Ejemplo de independencia radical, hoy recala en la Sala Dabadaba para presentar la autoproducción 'Telepatía', su quinto disco.

- Sus nuevas canciones conservan el toque arrebatador de blues, country y rocanrol... ¿De dónde le viene la afición?

- Desde que vi la guitarra roja de Mark Knopfler en el vídeo de 'Sultans of Swing' supe que quería una así: ¡era como una chuchería! Mis padres me regalaron una eléctrica a los 12 años para que tuviera un entretenimiento y no hiciera cosas malas, porque en la Manga no había nada: sólo porros y playa. (Risas) Aprendí por mi cuenta con el curso 'En la jungla de las seis cuerdas', de Salvador Domínguez, que recomendaba improvisar blues. Luego profundicé, me metí en el country primitivo, el blues rural... y cuando empecé mi carrera en solitario me molaba hacer el rasgueo country, que, además, me servía de acompañamiento.

- ¿Y cómo encontró esa voz tan característica, con esa especie de grititos con los que termina las frases?

- Cuando cantaba en Hello Cuca lo llamábamos voz de oveja. (Risas) Ya entonces tenía ese estilo que luego he continuado usando en solitario. Creo que encontré mi voz escuchando grupos de 'riot girls', bandas influenciadas por el feminismo y el punk.

- José María Rosillo, productor de gente como Amaral, Jorge Drexler o Marlango, se ha encargado de 'Telepatía'. ¿Buscaba un sonido más pop?

- Bueno, ha sido una producción muy suave. No quería estar mil años grabando en el estudio y lo hicimos en cuatro días con una propuesta muy sencilla. Suelo actuar sin banda, en plan mujer-orquesta que hace percusiones con los pies y demás, y me suele gustar que el disco suene parecido al directo. Sé que es poco comercial pero a mí me gusta, y Rosillo lo entendió. En principio no iba a producir el disco, pero empezó a aportar sus ideas y metió cosas muy chulas.

- Hay canciones 'ligeras' como 'Tu teléfono', un guiño simpático a los yonquis del 'smartphone', o 'Rueda conmigo', en la que cambia el caballo o la Harley por la bici, pero hay otras de contenido político como 'La caja', que habla de romper el patriarcado y abolir la prostitución.

- Me apetecía hacer una canción feminista, breve y sencilla, que hablara de cómo la sociedad está cuadriculada y de cómo el patriarcado encasilla a las mujeres. Además, la canción aboga por abolir la prostitución, algo que puede resultar polémico y que muchas amigas feministas no defienden, pero a mí me apetecía decirlo.

- Y en un tono casi panfletario...

- Sí, casi parece una letra reivindicativa de Amparanoia... (Risas) Yo qué sé, llevo muchos años en esto y me apetece hacer cosas diferentes. Otras canciones son de humor y de risa, y en esta quería algo más radical. La canción funciona muy bien en directo, a las tías les gusta escucharla y la gente agradece que te mojes.

- Hay quien considera la incorrecta 'Bolleras como tú' el himno definitivo de Lidia Damunt.

- ¿Tú la ves incorrecta? Hay lesbianas que también me han dicho que la palabra 'bollera&rdquo es fea para referirse a una mujer homosexual, pero a muchas nos parece supernormal: cada uno tiene sus preferencias.

«Contar tu historia en las canciones es el modo más fácil de hacer algo y que quede chulo»

- Intuyo que la canción narra un desengaño real... ¿No le preocupa exponerse tanto?

- Todo el disco es autobiográfico. En lugar de inventar, prefiero contar cosas mías. Me parece guay porque se le quita un poco de hierro a todo. Contar tu historia, aunque a veces la ficciones un poco, es la forma más fácil de hacer algo y que quede chulo.

- 'Como la miel' y 'Cambiábamos la historia' cuentan hermosas historias de amor y amistad. ¿Por qué dice eso de «Mi guitarra es una máquina de matar el tiempo»?

- Esa canción la escribí cuando mi padre estaba ingresado en el hospital por un cáncer fulminante. El arpegio me rondaba continuamente mientras él estaba sedado y yo me comía la cabeza pensando que quizá debería buscar un trabajo normal en lugar de perder el tiempo con la música. Toda la vida he ido a mi bola y siempre he sentido que hacía música contra todos los elementos. Cuando murió mi padre anuncié que iba a buscarme otro trabajo pero alguien me comentó que no lo hiciera, que él estaba superorgulloso de mí, algo que nunca me había dicho en vida... Afortunadamente, creo que hice lo correcto: uno tiene que hacer lo que le gusta y seguir insistiendo. Esto es lo que hago y no puedo hacer otra cosa.

- En '¿Quién puede arreglar?' canta usted con la donostiarra Teresa Iturrioz, mitad del dúo Single.

- Al final de la grabación me quedé afónica de tanto cantar como una oveja y no podía llegar a los agudos, así que mandé un mensaje a Teresa, una de las cantantes que más me gusta, y le pregunté si me ayudaba. Me dijo que estaba esperando al fontanero en casa, le mandé la maqueta al móvil, la escuchó y se presentó en el estudio con la letra aprendida. Así lo hicimos.

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