Una lección de vida para poder interpretar mejor una obra

Ivan Monighetti, durante un ensayo en Miramon./ARIZMENDI
Ivan Monighetti, durante un ensayo en Miramon. / ARIZMENDI

Ivan Monighetti, que toca hoy y el jueves 'Don Quijote' con la OSE en el Kursaal, sigue a su maestro Rostropovich

CÉSAR COCASAN SEBASTIÁN.

Ivan Monighetti (Riga, 1948) alarga las respuestas cuando habla de su profesor, el gran violonchelista ruso Mtislav Rostropovich. «Lo más importante de un maestro no es tanto la técnica como la filosofía de la interpretación, y eso se compone de muchas cosas. Algunos de sus alumnos creían que iban a recibir una lección de violonchelo y en cambio él les daba una lección de vida». Monighetti fue su último alumno y ha seguido sus recomendaciones respecto de la necesidad de dedicar un tiempo a leer, adquirir experiencias y vivir, en el más amplio sentido, para tocar mejor. «Pensaba que cada músico tiene una misión en la vida. La suya era trasladar los valores del arte a la sociedad. Yo intento hacerlo también así». El músico letón será el solista encargado de dar voz a 'Don Quijote' en la obra de Richard Strauss, que tocará junto a la Sinfónica de Euskadi dirigida por Andrey Boreyko hoy y el jueves en el Kursaal.

La recomendación de Rostropovich sobre la necesidad de leer es especialmente importante cuando en los atriles hay una obra como la de Strauss. Monighetti conoce la novela de Cervantes. Aún más, la ha leído varias veces «porque en la primera no se capta su contenido filosófico», como explica en una entrevista concedida a este periódico. La partitura fue estrenada en 1897, un año antes de 'Una vida de héroe' y uno después de 'Así habló Zaratustra'; es decir, en una etapa creativa en la que el compositor estaba muy preocupado por la filosofía. «Eso se nota en esta obra porque la idea subyacente a 'Una vida de héroe' está también en 'Don Quijote'», comenta.

La obra tiene «una escritura de enorme virtuosismo y en ella el chelo unas veces lidera su sección y otras dialoga con otros instrumentos». El resultado es una pieza que «describe los episodios más célebres de la novela como si fuera la banda sonora de una película», dice el músico letón.

Modernidad

Monighetti y Boreyko protagonizaron el jueves el ensayo general del concierto ante un público muy especial: un grupo de niños y adolescentes que siguieron con atención una obra en la que ya asoman con claridad sonidos que se asocian a la modernidad. Y a esa modernidad está muy vinculado el chelista, que trabaja mucho la música contemporánea. Sigue ahí también los pasos de su maestro, «que estuvo trabajando el repertorio contemporáneo hasta sus últimos días».

El concierto

Programa
Stravinski: 'Canto fúnebre' y 'El beso del hada'; Strauss: 'Don Quijote'.
Orquesta Sinfónica de Euskadi
Ivan Monighetti, violonchelo. Delphine Dupuy, viola. Andrey Boreyko, director.
Días
Hoy y el jueves 22 en el Kursaal de San Sebastián, a las 20.00. Mañana en Bilbao y el miércoles en Pamplona. En Vitoria actuó el viernes.

El problema de programar obras de ahora mismo, reconoce, es que «la gente quiere escuchar cosas que ya conoce y pocos 'managers' se deciden a correr riesgos incluyendo en los conciertos piezas desconocidas». A su juicio, tampoco YouTube es la panacea a la hora de difundir la creación actual. «Nunca podrá reemplazar a un concierto, y además tiene algunas desventajas. Funciona casi como un catálogo, es cierto, pero luego hay que ir al 'libro' para estudiar las obras. Yo siempre digo a mis alumnos -explica- que cuando quieran preparar una pieza cojan el CD y lo escuchen mientras siguen la partitura».

Son los consejos de un solista que también tiene una carrera como director, aunque lo haga ocasionalmente y en un repertorio muy limitado: «Solo en música barroca y contemporánea, y toco el chelo y dirijo a la vez». No lo hará en este concierto, en el que pondrá su instrumento para dar voz a uno de los grandes personajes literarios de todos los tiempos.

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