«Mi padre recitaba de memoria a Lorca y al mismo tiempo era franquista»

Rosenvinge posa en una plaza madrileña./Óscar Chamorro
Rosenvinge posa en una plaza madrileña. / Óscar Chamorro
Christina Rosenvinge

La cantante, letrista y compositora lanza un nuevo disco en que su progenitor es el mascarón de proa de su discurso feminista

Javier Bragado
JAVIER BRAGADOMadrid

Una pareja danesa decididó pasar su luna de miel viajando en descapotable por España en los años 60. Aquel hombre se enamoró del cante jondo y de las gentes del país hasta el punto de convencer a su esposa para establecerse en la tierra ibérica. En el 26 aniversario de su muerte, su hija, Christina Rosenvinge (Madrid, 29 de mayo de 1964), decidió aprovechar la energía para dedicarle una canción con la que encendería un nuevo disco ('Un hombre rubio') que se sustenta en su reivindicación del feminismo.

- ¿Por qué esperó 26 años para abrir el recuerdo de su padre en un disco?

No se hacen estrategias. Sucede de una manera natural y orgánica. Ocurrió esa canción de 'Romance de la Plata' porque ahora podía contar esta historia. Antes no podía porque es una historia muy íntima. La distancia ha ayudado a poder contarla. De alguna manera cerraba un círculo.

Conciertos de Christina Rosenvinge:

- Jueves 22 de febrero - Beat Club Segovia

- Viernes 23 de febrero - Sala Círculo del Arte (Toledo)

- Sábado 3 de marzo - Sala Joy Eslava (Madrid)

- Jueves 8 de marzo - Sala Apolo (Barcelona)

- Jueves 26 de abril - Espacio Las Armas (Zaragoza)

- Miércoles 30 de mayo - Primavera Sound Festival-Parc del Fòrum (Barcelona)

- ¿Es difícil exponer una historia tan íntima ante el público?

¿Sabes qué pasa?, que para los letristas, igual que los poetas o los escritores, nuestro material de trabajo es nuestra propia experiencia y uno hace por aprender a perderle el respeto a exponer tus vísceras, tus traumas y tus secretos más horribles cuando te das cuenta de que lo haces. Y realmente no tiene tanto peso porque todo el mundo tiene historias muy parecidas. El punto de conexión con el público es precisamente eso. La canción habla de la historia de mi padre que tiene claroscuros y que es muy complicada. En 'Romance de la Plata' está supercondensada e inmediatamente la respuesta que tengo es de gente que me dice que esto les ha hecho pensar sobre su propio padre, que es algo muy bonito.

- Su padre rompe tópicos: un padre escandinavo, en los tiempos del amor libre en los 60, romántico, al que le gustaba el arte y por otro lado era muy machista.

No sólo eso, era franquista. Era un hombre que recitaba de memoria a Lorca y al mismo tiempo era franquista. Lo que quiero decir es que todos estamos llenos de contradicciones. Walt Whitman decía: «Claro que me contradigo, contengo multitudes». Creo que es una lección importante para aprender: los seres humanos somos entes muy complicados, a nadie se le puede reducir a una sola frase.

«Ya no le miro como padre, le miro como hombre»

- ¿Tiene algo que ver ser madre para volver a acercarse?

No, mis hijos son ya mayores. Realmente creo que la razón por la que puedo hablar de esta canción es porque ha pasado mucho tiempo y ahora puedo comprender a mi padre como hombre. Ya no le miro como padre, le miro como hombre. Todavía no tengo la edad que tenía él cuando murió, pero soy mucho más mayor y entonces ya no le miro desde el egocentrismo de una hija sino desde la generosidad de una persona mayor que intenta comprender todos los problemas.

- Este mensaje entronca con su mensaje de que el machismo hace que también haya hombres entre sus víctimas.

Sí, subyace en este disco que la masculinidad es una coraza incómoda y difícil de llevar y que paralelamente al empoderamiento de las mujeres tiene que haber una rebelión de los hombres contra el machismo porque creo que los hombres tienen mucho que ganar. Creo que ningún hombre nace machista, sino que es algo que se construye con educación.

- Vivimos una oleada de reivindicación feminista, especialmente con la denuncia de los abusos. ¿Se trata de hipocresía porque se pronuncia en público pero nada cambia en privado?

Efectivamente. Hay que tener mucho cuidado con que el feminismo no se convierta en un movimiento frívolo y momentáneo. Está bien que la gala del cine la industria saque la bandera feminista, pero realmente el sitio en que hay que sacarla es a la hora de escoger que haya muchos más proyectos femeninos de tanto guionistas como productoras como directoras. Lo que tiene que traer todo eso es una apertura a proyectos femeninos porque realmente son muy escasos. Creo que había solo un 7% de nominaciones femeninas y no es que no haya talento ni haya creación femenina. Sí que la hay, pero no tenemos el camino tan abierto como vosotros.

«Para los hombres es mucho más difícil identificarse con una mujer incluso cuando habla de manera universal»

- Con la cuestión de las visibilidad hace unos años usted ya avisaba de que los humanos son como los monos, que se necesitan referentes para imitar.

Si no hay mujeres, las mujeres piensan que no hay sitio. Otro área en que es importante trabajar es que existe la idea, no sé si es prejuiciosa o no (que cada uno puede juzgar por sí mismo), de que los hombres no se pueden identificar con las mujeres. Las mujeres nos identificamos con los hombres, con la obra, con la palabra, con el discurso masculino. Sin embargo, para los hombres es mucho más difícil identificarse con una mujer incluso cuando habla de manera universal. Esto creo que es la cuestión pendiente.

- ¿Y cómo se siente cuando una joven se acerca y dice que es usted su referente en al música?

En ciertos momentos de mi carrera me he sentido muy incomprendida. Un periodista muy generoso decía que era porque me había adelantado a los tiempos. No sé si era verdad eso pero lo cierto es que en ciertos momentos me he sentido como que no se comprendía lo que estaba haciendo y ha sido muy difícil porque sin público no puedes hacer esto. El poder del público es enorme, es el combustible no solamente por puramente de sostenibilidad económica, sino más importante aún, porque son los que validan tu discurso. Si nadie da valor a lo que haces es más difícil que te des valor a ti mismo.

- ¿Puede que haya pasado porque en sus comienzos era más reconocida como cantante que como música y no se veía que también hacía las letras?

Eso es un prejuicio machista inmenso porque 'Alex y Cristina' ya hacía no solo las letras sino la mitad de las canciones. Yo siempre he sido compositora. Es más, antes de grabar un disco como cantante ya se habían producido canciones con letras escritas por mí y he traducido a artistas extranjeros. He sido letrista y compositora antes que cantante.

«Al ser mujer la gente me pone inmediatamente en el cajón de Madonna y esa no es mi liga»

- ¿Es más fácil que se percaten de esa faceta cuando la puesta en escena es más cercana a la etiqueta de cantautor?

Efectivamente, ser mujer supone tener que demostrar lo que vales constantemente y que se te juzgue constantemente. En general, suele ser cuestionar tu valía o tu autoría, muchas veces dando el crédito de tu trabajo a otro. La otra cosa suele ser sobredimensionando tu físico. Si estoy en una familia estoy más en la de Andrés Calamaro, Iván Ferreiro o Jorge Drexler. Sin embargo, al ser mujer la gente me pone inmediatamente en el cajón de Madonna (ríe). En ese cajón yo no pinto nada, mi poder es escribir canciones con letras poderosas y producirlas. Si me quieres llevar a la cuestión de si sé bailar y cantar como una diva evidentemente esa no es mi liga.

- Donde se ven más mujeres de cantantes es de 'frontwoman', luego se ve menos repartidas por los grupos.

¿Sabes por qué creo que es? Porque las mujeres que traspasamos esa barrera invisible para subir al escenario tenemos una vocación muy fuerte. Sin embargo, tú vas a un local de ensayo y normalmente hay grupos de tías, pero es raro que encuentren los apoyos y que tengan el convencimiento para emprender la carrera de músico por falta de ejemplos, sobre todo. La fe en que esa puede ser una profesión las mujeres no la suelen tener. Técnicas de sonido o músicos. eso es es algo que hay que cuestionarse. El ayuntamiento de Fuenlabrada ha comenzado un programa para apoyar proyectos comandados por mujeres porque lo que falla es la fe en el sistema, si yo empiezo y sacrifico todo por esto, si voy a conseguir llegar.

- En estos tiempos de discusión sobre el lenguaje, de los portavoces y 'portavozas', una de sus canciones habla desde el género masculino. ¿Lo hizo aposta?

Totalmente aposta; claro, claro (ríe). Era un juego porque a partir del 'Romance de la Plata' me propongo escribir canciones desde un yo masculino, pero en algunas canciones incluye el yo general porque el masculino es neutro. Y, por ejemplo, en 'Pesa la palabra' es un varón el que habla, es un padre encerrado en esa cárcel emocional en que es es incapaz de decirle 'te quiero' a su hijo. Está inspirada en una frase de 'El Cordobés', que a la salida de su juicio de paternidad dijo: 'Yo tuve un padre de humo porque nunca tuve uno de verdad'. Me pareció tan bonito y tan poético este hombre luchando por que su padre le reconozca después de una vida jugándose la vida delante de un toro. Me parece una imagen tan potente. Me inspiré mucho en lo que pensaba que él tenía dentro para escribirla.

- Esa canción sería difícil de cantar por un hombre porque sería reconocer que es desgraciado.

Bueno, 'Pesa la palabra' es un hombre muy feliz incapaz de expresarse. Hay otras canciones en que la pieza angular sí es más de 'crooners' y son más juguetonas. Esa canción está escrita sobre otra imagen que me parecía entre graciosa, tierna y que me daba pena, que es de un hombre, que cuando su mujer se va, utiliza su batín para masturbarse. Hice una estrofa con esto y a partir de ahí hice una canción sobre el abandono. Es una canción tragicómica.

- ¿Salen mejor los discos cuando ha ocurrido algo espiritual?

Es verdad lo que decía un rapero muy famoso: «Primero hay que vivir, después hay que escribir». Eso es algo muy obvio, una gran verdad. La gente que vive como aislada en una campanita de cristal rodeado de aduladores normalmente no avanza. Lo cierto es que aprendemos de las hostias, aprendemos cosas buenas del dolor.

«Mientras mis hijos eran pequeños tocaba muy poco, hacía los conciertos mínimos que podía permitirme»

- ¿Hay diferencias en su manera de tocar o de cantar respecto a etapas anteriores?

La diferencia más grande es que en los últimos años he tocado mucho más en directo. Mientras mis hijos eran pequeños tocaba muy poco, hacía los conciertos mínimos que podía permitirme. Ahora estoy viajando mucho a América, tocando mucho en escenario grande y eso me ha llevado a cantar mucho más fuerte y a hacer más voz porque el espacio que te dan es el espacio que llenas (ríe).

- ¿Cuando rellena la casilla de profesión al entrar a Estados Unidos sigue poniendo 'exestrella'?

En realidad no soy ex, he vuelto (ríe). Pongo 'cantautora', pero en España tengo que explicar que soy cantautora de guitarra eléctrica.

- Pero el cantautor suele tener una relación más íntima y más directa con el público que la que está buscando ahora.

Es verdad que ahora me dirijo a audiencias más grandes pero eso no significa que haya perdido la intimidad del cantautor. En realidad, la relación está en el texto en letras que aluden directamente a emociones y que cuentan historias muy íntimas.

David Bowie es mi primer amor y no sé si el último

- ¿Hay algún grupo o cantante que se mantenga como influencia?

No hay uno en especial. En este disco es verdad que volver a Bowie se nota, claramente. Pero vamos, hay cosas aquí y allá que son grandes descubrimientos. Por ejemplo, la pequeña comunidad de mujeres compositoras que hay a mi alrededor (Maria Rodés, Tulsa) tiene cierta influencia sobre mí. Hay una especie de intercambio de ideas.

- Eso sí, siempre que habla de David Bowie es como si hablara de un primer amor.

Absolutamente. Mi primer amor y no sé si el último (ríe). Desde luego es el omnipresente.

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