El Museo Naval convierte su planta baja en un taller de útiles de navegación

Nueva exposición en el Museo Naval/DV
Nueva exposición en el Museo Naval / DV

El edificio expone chalupas, remos y poleas, y los procesos para su fabricación

BORJA OLAIZOLA

La planta baja del Museo Naval de San Sebastián ha sido transformada para acoger una nueva exposición que muestra chalupas, remos, poleas y otros útiles de navegación. El recinto se ha abierto al espacio del puerto donostiarra con nuevas puertas y ventanas para que los paseantes tengan la posibilidad de contemplar el interior desde fuera. La exposición incorpora además procesos de fabricación de algunos de esos útiles, de forma que el museo se convertirá en una suerte de taller en el que se trabajará a la vista de los visitantes. El nuevo espacio, denominado Lonja, ha sido presentado este martes por el director del museo, Raúl Pérez Iratxeta, y la directora del departamento foral de Cultura, María José Tellería.

La reconstrucción de una chalupa utilizada en el siglo XVI para la pesca de la ballena en Terranova preside la exposición. Se trata de uno de los primeros trabajos de Albaola cuando empezó a trabajar en la recuperación del patrimonio marítimo de Euskadi. A su lado se puede ver el armazón de una embarcación similar, réplicas las dos de las chalupas que se rescataron en la bahía de Red Bay, en Canadá, donde naufragó la nao 'San Juan' que Albaola está reconstruyendo en su factoría de Pasaia. “Además de ser un escaparate del patrimonio marítimo, queremos también ser una caja de resonancia del proyecto de reconstrucción de la nao 'San Juan' por su singularidad”, indicaba Pérez de Iratxeta.

En la muestra se ven también toneles de la época, además de poleas, herramientas y otros enseres relacionados con la navegación. La exposición, cuyo lema es 'Trabajando para la mar', recupera de alguna forma las funciones que tenía el edificio cuando fue levantado en el siglo XVII por el Consulado de San Sebastián. Xavier Alberdi, historiador naval y director científico del museo, ha recordado que el inmueble era un almacén de todos los útiles que se empleaban para auxiliar a los barcos que llegaban a Donostia. “El espacio recupera el nombre original de Lonja y también algunas de sus funciones porque aquí se van a fabricar, mostrar y guardar diferentes elementos como cuerdas, remos, mástiles y otros”.

El nuevo espacio se mantendrá durante todo el verano sin variación de los precios de las entradas, que van de los 3 a 1,5 euros. El Museo Naval cerrará sus puertas en octubre para acometer una rehabilitación del edificio.

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