El Museo Balenciaga pondrá en valor el patrimonio del modisto con una exposición en marzo

Los responsables institucionales y del Museo Balenciaga en la presentación de la próxima exposición./Michelena
Los responsables institucionales y del Museo Balenciaga en la presentación de la próxima exposición. / Michelena

Programará una exposición con fondos de su colección, que mostrará el patrimonio, su vigencia actual y su legado

ITZIAR ALTUNA

Ha pasado medio siglo desde que Cristóbal Balenciaga decidiera cerrar sus casas de París, Madrid, Barcelona y San Sebastian. En 1968 el modisto de Getaria se retiraba, y desde entonces no hay más creaciones suyos. Coincidiendo con la celebración en 2018 del año europeo del Patrimonio, el museo Cristóbal Balenciaga centrará su labor en los próximos meses en poner en valor, a través de dos exposiciones, la faceta patrimonial de la obra del modisto. La primera muestra se inaugurará el 23 de marzo, y recorrerá las sucesivas etapas creativas de Balenciaga con 90 piezas de indumentaria del fondo del museo. La segunda exposición, que se podrá ver a partir de mayo, mostrará una selección de propuestas creativas realizadas por alumnos de distintas escuelas internacionales de diseño que han participado en el proyecto ‘Balenciaga and the Revolution of the Silhouette’, promovido por el museo desde 2016.

Desde que presentara su última colección, las creaciones de Balenciaga comenzaron a trascender su valor material y simbólico como indumentaria de moda, para convertirse en patrimonio, porque «era algo que había dejado una profunda huella y merecía ser coleccionado», señaló ayer la directora del museo, Miren Vives, en la presentación de la programación del centro para este año. La exposición central que prepara el museo girará en torno a la idea de patrimonio y moda. «Va a plantear una reflexión sobre el origen de este patrimonio, cual fue el proceso creativo de Cristobal Balenciaga, que innovaciones aportó al mundo de la moda y cuál es su lectura hoy día», subrayó Vives.

La muestra, cuyo título provisional es ‘Balenciaga. Revolución y legado’, planteará un recorrido cronológico, que permitirá seguir «la evolución de la persona, de su técnica y sus empresas». Ocupará los 900 metros cuadrados del espacio expositivo central y exhibirá 90 piezas de indumentaria, de las cuales 30 no se han expuesto con anterioridad en el museo. Este patrimonio material mostrará el dominio de la técnica y el tejido que diferenciaba al maestro, así como la innovación que supuso el que introdujera nuevas siluetas en el vestir, y junto a ellas, nuevos idearios de lo femenino. «Desde los referentes de sus inicios, hasta su última colección en París, y su única incursión en el Prêt-à-Porter con el diseño de los uniformes para las azafatas de Air France, la revolución y el legado de Cristóbal Balenciaga nos permiten volver el reloj atrás y revivir gran parte del siglo XX”. Junto a esta piezas, también se podrán contemplar otros recursos como documentación, imágenes, objetos, patrones y tejidos, que conectarán con su contexto vital y profesional.

La exposición central recorrerá las sucesivas etapas creativas y mostrará 90 piezas

Pero lo inmaterial también estará presente en la muestra, a través de testimonios de las personas que conocieron al modisto. Además, habrá un patrimonio digital, que se ha ido creando en el museo durante estos últimos años, que permitirá apreciar los detalles de las piezas. La exposición se podrá visitar a partir del 23 de marzo hasta el 27 de enero de 2019. De momento, el museo exhibe la colección de Mr. Rachel Mellon hasta finales de mes. El 29 de enero cerrará sus puertas para realizar el cambio expositivo.

Versiones reinterpretadas

La segunda gran propuesta para 2018 será el resultado del proyecto ‘Balenciaga and the Revolution of the Silhouette’ que inició el museo guipuzcoano en 2016 bajo asesoramiento de Elisa Palomino. Se trata de un proyecto que ha reunido a profesores y alumnos de seis de las más prestigiosas escuelas internacionales de Diseño en Moda: Central Saint Martins (Londres), The Royal Danish Academy of Fine Arts (Copenhague), Iceland Academy of the Arts (Reykjavik), Shenkar College of Engineering, Design and Arts (Israel), Seika Kyoto University (Kioto) y Parsons the New School of Design (Nueva York). Todos ellos han podido tener acceso a las colecciones que se custodian en el museo. «El centro quiere poner en valor que el patrimonio no es solo un recurso que nos viene del pasado, sino que también es un valor para crear el futuro, en nuestro caso, desde el punto de vista de la educación, de la nueva creación y el emprendizaje», aseguró Vives.

Jóvenes diseñadores reinterpretarán al modisto en la segunda propuesta del año

La temática de este proyecto ha puesto el foco en un aspecto que constituye una de las principales contribuciones de Cristóbal Balenciaga a la historia de la moda: la introducción de nuevas siluetas, hechas de tejido, aire y cuerpo, con las que las mujeres pudieran identificarse. Partiendo de esta idea, y a través del estudio directo de la obra del creador en su museo y el acceso al archivo de sus colecciones para analizar una selección de piezas, los participantes han desarrollado después, como proyecto individual de cada alumno, su propio proceso de investigación y creación. Esos resultados se materializarán en la realización de un «look original» y serán valorados, tanto por sus profesores como por los responsables del proyecto en el museo. Una selección de estas versiones reinterpretadas, elaboradas por los 150 jóvenes creadores que han tomado parte en el proyecto, formarán esta segunda muestra que se podrá ver en el museo a partir de mayo. Entre los diseñadores participantes hay 12 jóvenes vascos, que a través de la colaboración con la asociación Bilbao ARt&Fashion participaron en un curso de verano en la escuela de diseño Central Saint Martins de Londres. Los organizadores estiman que al final una treintena de propuestas participarán en esta muestra colectiva, bajo la dirección de Elisa Palomino.

Al margen de las dos propuestas expositivas, Cristóbal Balenciaga Museoa trabajará en la trasmisión del legado del modisto a través de distintos proyectos educativos. Así, la escuela de verano puesta en marcha el año pasado en colaboración con la UPV tendrá continuidad en 2018, con un curso que abordará las temáticas relacionadas con la comunicación en moda, y que irá dirigido a profesionales vinculados con el sector. También se prevé que en otoño se lleven a cabo talleres especializados con esta temática en Getaria, y cursos especializados en nuevas técnicas, tanto en el museo como en los espacios de Kutxa Kultur Moda en Tabakalera. Javier Martín, encargado de modelaje en Delpozo, será el protagonista de las masterclass que se ofertarán este año.

Otra de las iniciativas puestas en marcha en 2017, el espacio dedicado al diseño local, volverá a dar oportunidad a creadores los locales para que sus trabajos sean expuestos en el museo. Este año se ampliará el número de seleccionados hasta ocho, así como el espacio expositivo del que dispondrá cada participante -la convocatoria se abrirá este mes-. La programación del centro se completará con un programa de actividades en familia, de vacaciones para los niños y talleres ‘Do it yourserlf’.

51.300 personas visitaron el museo durante el año pasado

El Museo Cristóbal Balenciaga se va consolidando y los datos así lo demuestran. En 2017 registró 51.300 visitantes, lo que supone un 14% más que el año anterior. Con respecto a la procedencia de los visitantes, destaca la presencia del público extranjero, que alcanzó el 40% del total, entre los que destacan los franceses (la mitad), seguidos por estadounidenses, británicos y alemanes. El presidente de la Fundación Cristóbal Balenciaga y diputado de Cultura, Denis Itxaso, destacó ayer el «salto cualitativo y cuantitativo» que ha dado el museo en 2017, y atribuyó estos datos a la subida del turismo registrada en Gipuzkoa, así como al «tirón» de la colección con los fondos donados por Rachel Mellon y la celebración del centenario de la apertura del primer taller de Balenciaga en San Sebastián. Itxaso también destacó las presentaciones sobre este centenario que se llevaron a cabo en Madrid y París. El número de usuarios de las diferentes propuestas del programa educativo del museo también registró un incrementó del 30% durante el año pasado.

En cuanto a los datos económicos, el centro encara el ejercicio de 2018 con un presupuesto de funcionamiento estimado de 1.646.00 euros, donde destaca el incremento de 4% en las aportaciones públicas que ascienden a un total de 1.213.000 euros. Tal y como indicó Miren Vives, la aportación de las instituciones públicas supone el 74% del presupuesto, y el resto son recursos propios que genera el museo. Algo más de la mitad se destina a la estructura del centro, el 30% a la programación y el 17% al personal.

Junto con la directora del museo y el diputado de Cultura, el viceconsejero del Gobierno Vasco Joxean Muñoz se congratuló por los resultados positivos cosechados por el centro el año pasado, y mostró su apoyo al proyecto que mantiene el legado del modisto Cristóbal Balenciaga. Destacó la importancia que da el museo tanto a su patrimonio como al conocimiento del mismo. «Debemos apoyar que el museo sea referencia del conocimiento de la obra de Balenciaga, y que los nuevos creadores puedan trabajar con ello. De hecho, el centro ya se ha integrado en una red internacional, junto a otras entidades del mundo de la moda».

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