'Morisqueño', 'Barrilito' y Christian

Con los tendidos renovados (excepto los de la zona brava del bar Koiote), Christian alarga la buena embestida de 'Barrilito'. / FOTOS USOZ
Con los tendidos renovados (excepto los de la zona brava del bar Koiote), Christian alarga la buena embestida de 'Barrilito'. / FOTOS USOZ

Terminó en Zestoa la temporada taurina vasca. Los toros superaron a los toreros

BEGOÑA DEL TESO ZESTOA.

Suele suceder que en la nobilísima plaza alargada de la Villa de Zestoa los aficionados acaban recordando más los nombres, hechuras y capas de los novillos toledanos de la ganadería de Adolfo Rodríguez Montesinos que la gracia, las maneras y la vergüenza torera de los jóvenes matadores que aprenden ahí, cerca del Balneario y el Urola una lección a veces bastante dulciamarga

Así, al llegar al viejo coso el segundo domingo de septiembre se oía hablar de la mar rugosa del campo de regateo de La Concha. Del gran Orio y de las bravísimas remeras de San Juan. Pero también, también bajo las dos esteladas prendidas bajo el terciopelo de un balcón lateral consistorial y en un muro de la Iglesia de la Natividad de María, se hablaba largo y juicioso de aquel segundo toro de la primera de la feria lidiado el mismo Día de la Virgen. 'Perezoso' fue un santacolomita cárdeno que embestía 'haciendo el avión', de izquierda a derecha y muy por bajo con sus cuernos de añojo (dos años) con sueños de eral (3). 'Perezoso' pudo, tranquilamente con su estoqueador, Alfonso Ortiz

Presidenta, alguacililla, moza

El domingo de la Bandera de la Concha, bajo la presidencia de María Ángeles Izeta Legardaereño, conocida por el nombre de su bar solariego, 'Koiote'; habiendo abierto la plaza sobre una montura torda rodada bien domada y vistosa la alguacilillo Ainara Marín Aizpurua, siendo mozo de estoque es del sobresaliente 'El Orteguita' Esther Casas García, correspondiendo a Nerea Mendizabal el honor y desafío del solo del pasodoble 'Amparito Roca' que representa toda la hidalguía torera de la Villa y siendo torilero Aitor González Etxabarria, dos cárdenos bragados corridos nacidos en abril y junio de 2015 le dejaron un par de cosas bien claras a Christian Canano que vino a Gipuzkoa acompañado por sus padres y una cuadrilla compuesta por el veterano Valencia Sánchez, el sabio Rafa Cañada y Julien Dusseing, que fue novillero al que ha tiempo hirieron malamente en Zaragoza.

A 'Morisqueño' Christian, que venía de triunfar en Barrancos, Portugal, no pudo bajarle la cabeza pero supo hacerse un buen auto quite con la muleta aún sin desplegar cuando el toledano se le escapó a la cuadrilla e hizo por él mientras el novillero brindaba al público. 'Barrilito' tal vez fuera mejor toro, de cuernos más cómodos y humillara más pero también le mostró a Canano que no era un Domecq de cuerda. Christian mató mal y descabelló sin deber hacerlo. Pero aprendió que Zestoa es larga, seria y de toros muy toros.

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